¿Cómo sacar la ciudadanía checa? Tereza te prepara para el examen de idioma

Tereza Hovanec Šamšulová

¿Estás aprendiendo checo y soñás con obtener la ciudadanía o la residencia permanente en Chequia? Entonces tenés que conocer a Tereza de Česky s Terkou: una profesora que transforma los nervios en confianza y convierte cada clase en una experiencia tan útil como inolvidable.

“Si tuviera que generalizar, diría que se necesita aproximadamente un año y medio o dos años para llegar al nivel B1 que piden para obtener la ciudadanía checa”.
Tereza

En su perfil de Instagram, la profesora de Česky s Terkou (Checo con Tereza) cuenta que lleva diez años ayudando a las personas a integrarse en la sociedad checa. Y es que muchas veces hablar una lengua no solo significa dominar un nuevo idioma, sino también poder formar parte de una nueva comunidad. Aunque define sus clases como prácticas y juguetonas, Tereza Hovanec Šamšulová se especializa en preparar a sus estudiantes nada menos que para los exámenes oficiales: desde el de residencia permanente, que exige el nivel A1, hasta el de ciudadanía checa, que requiere alcanzar un B1. La gran pregunta es: ¿cuánto tiempo requiere llegar a ese nivel desde cero? Tereza asegura que cada caso es distinto: ha visto estudiantes que lograron alcanzar el B1 en apenas medio año y aprobar el examen con éxito, mientras que otros se preparan durante tres, cuatro, cinco o incluso seis años. Otro factor clave es, en su opinión, la lengua materna del estudiante.

“Por ejemplo, los hablantes de lenguas eslavas tienen una gran ventaja al aprender checo. Por otro lado, también puede ser una desventaja, porque pueden mezclar las terminaciones gramaticales. Así que no se puede decir con certeza cuánto tiempo se requiere para alcanzar el nivel B1. Pero si tuviera que generalizar, diría que se necesita aproximadamente un año y medio o dos años para llegar a ese nivel".

Tereza Hovanec Šamšulová | Foto: archivo  personal de Tereza H. Šamšulová

Consejos prácticos para pasar con éxito el examen de ciudadanía

En la actualidad, la mayoría de las clases de Tereza tienen un objetivo muy claro: preparar a sus estudiantes para el examen de ciudadanía checa, un terreno en el que ha ganado amplia experiencia con el paso del tiempo.

Tereza Hovanec Šamšulová | Foto: archivo  personal de Tereza H. Šamšulová

“Este examen tiene dos partes: la primera es sobre conocimientos generales y luego está el examen propiamente dicho. En cuanto a los conocimientos generales, se trata de un conjunto de 30 preguntas, tienes 30 minutos para responderlas y opciones A, B, C y D. Solo una respuesta es correcta. Siempre les digo a mis estudiantes que esta parte de conocimientos generales las pueden estudiar muy bien por su cuenta y no me necesitan para eso. En cuanto a la estructura del examen B1, se divide en dos partes. La primera es escrita y se subdivide, a su vez, en lectura, escritura y comprensión auditiva; mientras que la segunda parte es la del oral”.

Tereza recomienda perderle el miedo al examen y asegura que la primera parte es bastante accesible: en las secciones de lectura y comprensión auditiva, los candidatos solo deben marcar la opción correcta en un formato de multiple choice. En cuanto a la parte oral, aclara que si bien la gramática es importante, lo que realmente se evalúa es la capacidad de comunicarse y desenvolverse en las situaciones que plantea el examen.

“Para hacer bien esa parte oral también es importante saber manejar bien las tareas que se presentan. Siempre les digo a mis estudiantes que no es adecuado responder con una sola frase, pero tampoco hacer un monólogo largo. Lo ideal es encontrar un punto intermedio: dos o tres frases para cada pregunta que les haga el examinador. En la primera tarea de la parte oral hay una gran ventaja: sabes de qué vas a hablar. Así que puedes preparar tu presentación en casa, incluso memorizarla, y así evitar el estrés de pensar en ese momento qué decir, si es correcto decir “tengo dos hermanos” o “tengo dos hermanos varones”. Todo esto lo preparo con mis estudiantes: lo entrenamos varias veces durante unas diez clases y dedicamos unos cinco minutos a que los estudiantes repitan esa presentación personal varias veces. Al final, están muy seguros de lo que dicen y de que usan las terminaciones correctas”.

Tereza Hovanec Šamšulová | Foto: archivo  personal de Tereza H. Šamšulová

Ya en la parte oral, el estudiante recibe dos temas y tiene que hablar sobre uno de ellos. Es decir que, en su opinión, eso también se puede preparar un poco: porque hay suficiente tiempo para ver los temas, pensar más o menos qué decir, preparar una lista de palabras y un mapa mental con el objetivo de no quedarse en blanco.

“Lo que no se puede elegir es el compañero con el que se va a hablar y con quien se va a hacer el diálogo. Pero lo bueno es que antes del examen oral, hay una pausa relativamente larga, porque hay que esperar a que llegue el turno de cada uno. Durante ese tiempo, puedes hacer amistad con el candidato con el que vas a entrar en la sala frente al jurado, puedes charlar un poco, decirle: ‘Oye, vamos a ayudarnos mutuamente, porque esto es difícil para los dos. Si quieres, yo empiezo el diálogo, no hay problema’. Así que conocer a la persona con la que vas a estar y acercarte un poco también ayuda”.

De novato a nativo

“Lo importante es tener al menos un pequeño contacto con el checo cada día, ese es el secreto”.
Tereza

Especialista en eso de motivar a sus estudiantes, revela Tereza que cuando alguien toma la valiente decisión de querer aprender checo ella le muestra una imagen de un hombre tirado en el sofá y con una gran barriga. Enseguida agrega que el mayor sueño de ese hombre, a quien ella llama Tom, es correr una maratón en un plazo de dos años. Y entonces le pregunta a su futuro estudiante: ¿qué tendría que hacer Tom para lograrlo? A lo que sus alumnos suelen contestar cosas como cambiar un poco su alimentación, buscarse un entrenador personal, comprarse zapatillas e ir a correr, suprimir los postres y dejar de consumir comida rápida.

Residencia permanente | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“Y cuando tienen esa lista de recomendaciones para Tom, les digo: ‘perfecto, ahora imagínate tú, que quieres hacer el examen para obtener la ciudadanía o la residencia permanente dentro de dos años. ¿Qué tendrías que hacer? Y descubrimos, o el estudiante descubre, que lo importante es tener al menos un pequeño contacto con el checo cada día, ese es el secreto: cinco minutos de lectura en el metro cuentan, también cuenta si veo un video corto en YouTube, si escucho una canción checa y realmente me concentro en ella, en lo que canta el cantante. Que en la caja del supermercado al pagar no diga solo ‘tarjeta’, sino que intente decir una frase completa: ‘Me gustaría pagar con tarjeta, por favor’. Y siempre les digo que no deben esperar ser perfectos, en todo caso eso ocurrirá dentro de dos años, les digo que deben empezar a hablar ahora porque ahora es el momento adecuado. Y no importa si hablan con errores, lo importante es que hablen. Y les digo que deben estudiar con regularidad, no de manera perfecta. Así que la clave para avanzar en checo está en la constancia”.

Tereza Hovanec Šamšulová | Foto: archivo  personal de Tereza H. Šamšulová

Pero para alimentar esa constancia otro punto clave es saber encontrar cierto disfrute y no solo en lo que concierne a los resultados, sino también durante ese mismo camino de aprendizaje. En ese sentido, el entorno distendido y relajado de las clases de Tereza hace que muchos de sus estudiantes se terminen convirtiendo también en amigos.

“Justo ayer volví de visitar a mi dentista, que fue uno de mis primeros estudiantes en línea. Creo que empezó a estudiar conmigo en 2018 y trabajamos juntos durante casi dos o tres años. Fueron clases muy intensivas, y al terminar nuestra colaboración, no terminó nuestra amistad. Incluso fui su testigo de su boda y somos muy buenos amigos: nos visitamos, es mi dentista; incluso tenemos hijos de la misma edad. Lo que más me alegra es cuando un estudiante me dice: ‘Terka, espero tus clases con muchísimas ganas, porque funcionan como una especie de terapia checa’. Y eso es un cumplido increíble para mí, que los estudiantes se sientan relajados en las clases, que se sientan abiertos, que el ambiente sea seguro y que puedan decir cualquier cosa sin que yo los juzgue. Eso es lo que más valoro”.

Solo para Mujeres

Otra de las particularidades de esta experimentada profesora de checo es que le da clases a un grupo exclusivo de mujeres. Su nivel es B1 y asegura que la idea surgió de un modo muy natural.

“En realidad nació justo después del Covid, cuando yo misma participé en varios cursos donde solo había mujeres, y me gustó mucho la energía de apoyo que allí se sentía y entonces quise incorporar algo similar a Česky s Terkou, así que ideé este curso para mujeres y confirmé que realmente la energía allí es diferente. Estas mujeres suelen tener los mismos problemas o una vida similar. Muy a menudo son madres que trabajan y además están aprendiendo otro idioma. Así que intentamos hacer lo que tenemos planeado en el curso lo más rápido posible, para que luego haya espacio para que ellas puedan formular sus respectivas preguntas. Y muy a menudo surgen dudas, por ejemplo, sobre cómo funciona el servicio de guardería escolar”.

Lo que no tiene restricción de género es su perfil de instagram, una cuenta muy activa y atractiva que, además de resultar muy útil para entender cuestiones gramaticales checas como el uso de la preposición “k”, también despliega un gran sentido del humor. Tereza asegura que para hacerlo se inspira mucho en sus estudiantes, aunque al mismo tiempo el propósito es mantener bien alta su motivación. Con ese mismo objetivo empezó a mandar dos veces al mes un newsletter llamado "Checo con el cafecito con un texto interesante, una buena dosis de cultura checa y un ejercicio práctico relacionado. Ella misma invita a los interesados a suscribirse en ceskysterkou.cz para seguir el ejemplo de Tom: sacudirse la modorra y adoptar esos buenos hábitos que allanan el camino no solo hacia el dominio del idioma, sino también hacia el tan deseado pasaporte checo.