Por qué necesitamos a Danny Bate: los consejos de un genio de la lengua para aprender checo
Danny Bate, periodista y escritor que ha dejado su marca en la redacción inglesa de RPI, se prepara para la publicación de su apasionante libro “Why Q Needs U”, donde demuestra un conocimiento sorprendente sobre la historia de las letras, a la vez que logra que los lectores se sientan parte de una trabajo en conjunto que los hablantes de una lengua escriben día a día. Además, el lingüista, que aprendió checo por su cuenta, brinda valiosos consejos para dominar la lengua checa, incluida la temible ‘ř’.
Algunas personas son capaces de despertar interés en temas que, a primera vista, no parecen lo más populares entre el público general. En una órbita de rareza similar gravitan ciertos autodidactas que tienen la habilidad de aprender por su cuenta lo que a otros les lleva años de cursos, clases grupales o individuales e incluso una carrera universitaria. En una categoría aún más exclusiva, que combina ambas y les suma los títulos de escritor, doctor y entusiasta de la cerveza (todo antes de cumplir 30), se ubica Danny Bate.
Lingüista y periodista inglés de Radio Praga Internacional, Danny se prepara para la publicación de su libro Why Q Needs U, que trata sobre el origen de las letras y la evolución de la escritura y el lenguaje con un tono que apela directamente al lector y lo hace sentir parte de la apasionante historia que se describe capítulo a capítulo, con la particularidad de que cada apartado corresponde a una letra. Esta decisión, además de satisfacer a los lectores más obsesivos compulsivos del orden, hace que tan solo por su índice, que va de la A a la Z, el libro valga la pena, aunque para ello habrá que esperar a principios de octubre, cuando salga a la venta. En simples palabras, su autor describe la obra como un intento por comprender, sobre todo, las rarezas de la lengua inglesa.
“Es básicamente la historia del alfabeto y de la manera en que escribimos en inglés, que como la gente habrá notado, no tiene muy buena reputación. La ortografía inglesa es bastante rara en comparación, por ejemplo, con la ortografía eslovaca o española. Así que, en mi libro, trato de responder a preguntas como: ¿por qué la Q necesita a la U? ¿Por qué emparejamos una letra con otra aparentemente inútil? Y otros muchos temas”.
Consejos de experto
A pesar de especializarse en el inglés, Danny se encuentra completamente atravesado por la lengua checa, que ha sido capaz de aprender de forma totalmente autodidacta. Una verdadera proeza que solo quienes hayan incursionado en este idioma sabrán apreciar en profundidad. Pero tal vez no sea necesario ser doctor en linguística para lograr algo similar. Para ayudar a nuestra audiencia, el periodista comparte un primer consejo.
“Los checos son una sociedad bastante formal y las interacciones en la sociedad checa suelen funcionar según un guion. Y si aprendes ese guion, eso te da un gran impulso, te da seguridad. Si piensas: ‘Ok, entro a una tienda o a un restaurante y tengo una conversación en checo’. Mientras la conversación no se salga del guion, sabes que todo irá bien. Entras y dices ‘dobrý den’ y luego ‘já bych si dal…’ etcétera, etcétera. Dices esas frases y piensas: ‘Ok, me puedo manejar en este país’. Así que aprender ese guion realmente me ayudó mucho y me dio la seguridad de que podía arreglármelas aquí”.
Memorizar un guion puede ayudar en casos específicos, pero ¿cómo recordar palabras que se ven y escuchan tan distintas a la que conocen quienes no hablan una lengua eslava? A partir de su formación, el autor brinda una segunda recomendación para volver al checo una lengua “más amigable”.
“Aunque el checo pueda parecer completamente distinto y, en gran parte lo sea respecto a idiomas que uno pueda conocer si viene, digamos, de América o de Europa Occidental, no deja de ser una lengua europea que lleva mucho tiempo presente. Por eso tiene muchas cosas en común con otros idiomas. La frase que siempre les digo a las personas es que, si quieres aprender una palabra en checo, desármala en pedazos. Desarma la palabra checa en partes, descubre cómo fue formada, y muy a menudo verás que se construyó de manera similar a como sucede en inglés, francés o, en particular, en alemán. El alemán me resultó muy útil. Un ejemplo que uso mucho es ‘počítač’, que significa ordenador/computadora. Parece algo totalmente ajeno, pero se basa en el verbo ‘počítat’, que significa contar. ‘Compute’ en inglés también viene de ‘contar’. Es la misma idea. En francés, ‘ordinateur’ viene de ‘ordenar’, literalmente la misma noción. Otro ejemplo: como extranjero, a menudo tengo que hablar de ‘pojištění’ (seguro) en este país. ¿De dónde viene? De ‘jistý’, que significa seguro. En inglés es lo mismo: ‘in-sure’. Así que, si desarmas las palabras en checo, ganarás muchas más pistas y la lengua parecerá mucho más amigable”.
La mayor motivación: una checa
Que el checo es un idioma complejo de aprender como lengua extranjera no es ninguna novedad. Pero ¿es realmente una de las lenguas más difíciles de manejar?, ¿por qué tiene esta reputación de “idioma imposible”? Según el periodista y escritor, la dificultad real existe y se puede explicar desde la gramática, pero, en su opinión, tiene aún más peso la mala prensa que hacen los propios checos de su idioma.
“Hay muchas, muchas dificultades, y todo depende también de cuál sea tu lengua materna. Para un hispanohablante será más complicado que para un hablante de eslovaco. Un eslovaco prácticamente entiende sin esfuerzo lo que uno dice en checo. Pero, ¿sabes qué? No voy a irme por lo lingüístico sino por lo social y psicológico. Creo que una de las principales dificultades del checo es que los mismos checos repiten constantemente que es difícil. Tu primera interacción con un checo será algo como: ‘¿Hablas checo? Bueno, no te molestes, es muy complicado’. Así que, de entrada, ya tienes esa barrera social y psicológica que debes romper con perseverancia. Y sí, más allá de eso, hay ‘dragones lingüísticos’ que hay que vencer. Los sonidos de la lengua pueden ser muy complicados. Incluso antes de llegar a la ‘ř’, muchos angloparlantes ya tienen problemas con la ‘r’ rodada. En mi propia familia hay personas que no pueden pronunciarla. La gramática también funciona de manera diferente: el orden de las palabras en checo es extraño, a veces muy flexible y a veces absolutamente rígido, lo cual puede ser frustrante. Y, como ya dije, las palabras mismas a veces son completamente desconocidas. No niego que sea difícil, lo es. Solo quiero ayudar a la gente a no complicarse tanto a sí misma”.
Pero no todo lo que ha hecho Danny es tan original. A pesar de su formación y capacidad, a fin de cuentas, la verdadera razón que lo llevó a enfrentarse a todas las dificultades de este idioma eslavo ha sido la misma que ha movido a tantos otros a cambiar de país y descubrir los knedlíky con svíčková: una checa.
“Puedo decir con seguridad que conocí a mi prometida —que al final de esta semana será mi esposa— hace 10 años. Recuerdo vivamente cuando la conocí y pensé: ‘No sé nada de tu país, pero eres muy guapa y quiero impresionarte. ¿Debería mentir?’. Y decidí que no. Admito que dije la verdad: que sabía dos cosas. Sabía que existía la República Checa y que existía Praga. Y nada más. Todo lo demás, toda la información esencial —los knedlíky, la cerveza, Carlos IV, el Puente de Carlos, el Castillo de Praga— nada, no sabía nada. Tenía 19 años, apenas conocía el mundo, habiendo nacido en lo que para los fans de El Señor de los Anillos sería ‘la Comarca’. Y todo lo que sé ahora es gracias a ella”.
Dedicación, capacidad y amor por los idiomas no son suficientes para hacer frente al desafío checo. Sin motivación, esta montaña de casos y sonidos con escasez de vocales se hace imposible de escalar. A veces, esa motivación puede venir de querer comunicarse con los suegros.
“Tuve buenas motivaciones. Tuve suerte y razones personales que me daban, si no un profesor, al menos una gran abundancia de motivación para aprender el idioma: mi futura esposa y mi futura suegra, que no habla inglés. Así que ahí tenía dos motivaciones muy fuertes desde el inicio. Además, tengo títulos académicos en lingüística, la ciencia del lenguaje, y eso realmente ayuda. A menudo describo la lingüística como los ‘códigos de trucos’ para aprender cualquier idioma. Te da una visión clara de lo que está pasando, y cuando entiendes algo, se hace más fácil de aprender”.
Después de conversar durante años en checo con su suegra, el periodista se siente capaz de afrontar otros desafíos lingüísticos.
“Sí, diría que sí. Me ha dado confianza. Otros idiomas ya no me parecen tan intimidantes ahora que sé que he alcanzado un cierto nivel de checo. Y, para que quede claro, mi checo no es perfecto, quiero que eso conste. Pero sí me ha dado seguridad, y el principio que mencioné antes —que lenguas que parecen muy diferentes en realidad tienen mucho en común si rascas un poco la superficie— me ha ayudado mucho. En cuanto a lenguas europeas, si vienes del inglés, hay idiomas más difíciles que el checo, como el húngaro y el finés”.
El origen de la nada querida ř
Teniendo enfrente a un doctorado en lingüística que conoce en profundidad la lengua checa sería un error dejar pasar la oportunidad para preguntarle por la historia del sonido checo por excelencia. La razón por la que pronunciar “tres” y “cuatro” en checo es una tarea de meses de práctica. La temida y distinguida, para bien o para mal, “ř” checa.
“Básicamente, el sonido ‘ř’, este infame sonido checo, surgió del ablandamiento de la ‘r’. Lo que realmente pasó es que se le añadió una cualidad palatal, es decir, del paladar. Quienes escuchan este sonido suelen decirme que les suena como una ‘r’ rodada mezclada con una ‘ž’. Y esa intuición es buena, porque efectivamente es una combinación de ambas. En su momento, el checo tenía un sistema de consonantes mucho más simple, pero como ciertas consonantes aparecían antes de algunas vocales dentro de las palabras, se fueron suavizando, adquiriendo esta cualidad palatal. Así surgieron sonidos como ‘ť’ y ‘ď’ a partir de ‘t’ y ‘d’, algo mucho más familiar para un hispanohablante, por ejemplo. Del mismo modo, la versión suave de la ‘r’ se convirtió en ‘ř’. Probablemente otras lenguas eslavas también tuvieron este sonido alguna vez. El polaco seguramente, ya que aún tiene combinaciones de “r” y “ž” en palabras como ‘rzecz’, aunque allí ya se transformó en ‘rz’. Hoy en día este sonido es algo único del checo”.
Sigue la serie "Word of the week"
También es única la iniciativa que ha tenido Danny para enseñar checo a través de la cuenta oficial de Instagram de Radio Prague Internacional. Gracias a este proyecto, el periodista sigue conectado a nuestro medio y audiencia.
“‘Word of the week’ (La palabra de la semana) es mi pequeña serie de videos que me dejan hacer en Radio Praga como premio por mi buen comportamiento. Y todavía sigue y seguirá en marcha. Necesito grabar más, escribir más. Tengo varios temas en preparación. La próxima palabra que he elegido es ‘nevěsta’, que significa ‘novia’. Lo cual me parece muy apropiado en mi caso también. La idea es tomar una palabra checa y explorar brevemente su historia, en un máximo de minuto y medio, para encontrar algún detalle que dé a los oyentes y espectadores algo con lo que engancharse. Así las palabras no parecen completamente desconocidas”.
Algo de la pasión de Danny Bate por las lenguas se puede apreciar en esta serie de videos. Es imposible que su entusiasmo no resulte contagioso al conversar con él en algún pasillo de la Radio Checa, en un estudio o con una cerveza de por medio en el bar Demínka. Y esa misma sensación se transmite en las páginas de su libro Why Q Needs U, gracias a su talento, estilo y - cómo no - a la elección de sus palabras. Para quienes no hayan tenido la suerte de conocerlo en persona, la magia de la literatura hará lo suyo. Y todo ello, con la tranquilidad de no tener que separar al autor de su obra, puesto que ambos son sinónimos de admiración.








