Czech it out with Dani: “Lo que a la gente le gusta es que enseño el checo de forma sencilla, como si se lo explicara a un amigo”

Dani de Czech it out with Dani

La joven profesora y creadora de Czech it out with Dani está ganando cada vez más seguidores gracias a su forma única de enseñar checo: con humor, memes, ejemplos reales y videos muy divertidos. En esta entrevista, nos cuenta cómo fue vivir en Portugal, por qué está feliz de volver a Chequia y comparte un consejo clave para perderle el miedo al checo de una vez por todas.

Su cuenta de instagram | Foto: archivo Czech it out with Dani

Asegura Dani, la profesora y autora de la cuenta de Instagram Czech it out with Dani, que la idea de enseñar checo surgió casi sin pensarlo, de forma espontánea y natural. Hace unos cinco años, mientras estudiaba inglés y ruso aplicados a los negocios en la Universidad de Pilsen, compartía clases con muchos estudiantes extranjeros que apenas hablaban checo.

Ella, por su parte, tampoco dominaba el ruso y era casi la única checa del grupo. Así que empezaron a ayudarse mutuamente con sus respectivos idiomas. Con el tiempo, Dani notó algo que la llenó de orgullo: gracias a su apoyo, sus compañeros no solo pronunciaban mejor, sino que también empezaban a aprobar los exámenes. Ahí entendió que enseñar checo de un modo divertido podía convertirse en algo para tomarse bien en serio.

Tranvía en Pilsen | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“Me di cuenta de que el checo es algo que atrae mucho a la gente. Porque, en Chequia no muchas personas hablan inglés. Y entonces se me ocurrió que eso podría convertirse en algo más grande. Así que empecé a enseñar checo online. Creo que lo que a la gente le gusta es que lo enseño de forma sencilla, como si se lo explicara a un amigo en clase. Ese es el tipo de enfoque que me gusta. Y así es como me gusta aprender idiomas a mi también. Así que pronto empecé a tener muchos estudiantes de todo el mundo: de Estados Unidos, Canadá, Australia, Filipinas y me di cuenta de que el checo es aún más popular de lo que había imaginado”.

Centro de Pilsen  | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Czech it out with Dani

Anuncio de una clase de comidas | Foto: archivo Czech it out with Dani

A medida que el número de estudiantes iba subiendo, Dani dio el siguiente paso: abrir su cuenta de Instagram Czech it out with Dani. Su objetivo era claro: hacer que el idioma checo estuviera presente para ellos cada día, incluso cuando la sensación de no entender nada se hiciera fuerte. Para eso, crea contenido diario sobre gramática, vocabulario, cultura e historia, con temas tan variados como comida, citas románticas, excusas para llegar tarde y frases para expresar calor. Uno de los puntos fuertes de esta cuenta son sus videos, donde Dani despliega toda su expresividad, carisma, histrionismo y dedicación.

"Depende del momento. Crear un video desde que surge la idea en mi mente hasta convertirlo en algo concreto, puede llevarme a veces unos quince minutos. Otras veces, varios días. Depende del tipo de idea que esté trabajando. Pero me considero una persona muy creativa y me hace feliz poder usar esa creatividad cada día en este trabajo. Pero diría que, en promedio, hacer cada video me toma en total una o dos horas”.

Una profesora de checo que vuelve simple lo difícil  | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Además de creativa, Dani se considera también bastante obsesiva por lo que, a veces, la máxima dificultad es lograr que el resultado llegue a ser lo más parecido posible a lo que ella había imaginado en su cabeza. Y asegura, en ese sentido, que jamás se atrevería a pubicar algo de lo que no estuviera del todo segura.

La clase de checo en la época de su reproductibilidad técnica

Con casi veinte mil seguidores en su activo perfil de Instagram, donde también ofrece clases gratuitas de prueba para distintos niveles, Dani demuestra que entiende a la perfección los códigos de las redes. Sabe adaptarse al ritmo vertiginoso de los contenidos, incluso a esa sensación de déjà vu que provocan los memes, propuestas y formatos algo repetidos que, en estos tiempos de inmediatez, suelen circular sin complejos de una cuenta a otra.

Antiguo letrero en Lisboa | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“Sí, es verdad. Yo siempre intento crear las cosas desde mi propia cabeza, y me las acuerdo al pie de la letra, como si hubiera hecho todo ayer. Una vez armé un video sobre 'checo para mayores de 18 años'. Me pareció un concepto bastante interesante porque lo que, en un principio, amagaba con referirse a cosas subidas de tono, en realidad se trataba de impuestos, del pago de cuentas, del alquiler y cosas así. Y una semana después vi que una profesora muy conocida, que enseña español y tiene como seiscientos mil seguidores, había hecho exactamente el mismo video, al pie de la letra. Y tenía como medio millón de visualizaciones. Igual creo que es algo natural, como si en el universo de los profesores nadie tuviera el derecho exclusivo sobre una idea. A mí me gusta crear mis videos desde cero, desde mi propia cabeza, pero también sé que después de un tiempo puede ser difícil seguir inventando nuevos contenidos. Así que pienso que es parte del proceso. Pero sí, es verdad, es verdad: las ideas van circulando mucho entre las cuentas”.

Vista panorámica de Pilsen | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Trayendo de nuevo todo el checo a casa

Calle de Lisboa | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Aunque Dani nació en Tábor y parte de su familia vive en la zona de Šumava, estudió y pasó casi toda su vida en Pilsen. Al terminar la universidad, decidió tomarse un año sabático en Lisboa, impulsada por un novio portugués. Como suele pasar en estos casos, ese supuesto año terminó convirtiéndose en tres.

“De Portugal, me sorprendió lo impuntuales que son, quizás al menos en comparación con los checos. Siempre hablo de eso con mis estudiantes, sobre el choque cultural y qué cosas los sorprenden de los checos y de su cultura. Y todos se sorprenden de que los checos siempre lleguen a todos lados diez minutos antes. En Portugal, eso de llegar diez minutos antes no existe, más bien llegan media hora tarde con toda tranquilidad. Es algo así como el “retraso académico”. Así que, definitivamente, eso me sorprendió. También, que cenen tan tarde. Yo estoy acostumbrada, por mis padres, a cenar a eso de las seis, y allá, a esa hora, recién tienen una merienda, y la cena llega a partir de las nueve. Aunque, por otro lado, eso la verdad sí me gusta”.

Lisboa | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Aunque durante su tiempo en Portugal extrañaba los afectos, la cerveza checa, la Kofola y el aire fresco, Dani asegura que desde que volvió, hace apenas unas semanas, a instalarse esta vez en Praga, notó algo curioso: muchos checos tienen una visión bastante distorsionada de su propio país.

“Yo le desearía a cada checo que se fuera a vivir al extranjero, al menos por un tiempo, para que entienda de verdad todo lo que hay en Praga y en Chequia”.

Dani

“Sí, justo ahora que me mudé a Praga, empiezo a ver todo con los ojos de alguien que realmente vive aquí, y la verdad que es genial. La ciudad es increíble, me gusta muchísimo. Como tantos otros checos, yo siempre había tenido esa mentalidad de ‘ay, por Dios, Chequia, qué aburrido, aquí no hay nada’. Pero luego me fui a vivir afuera y me di cuenta de que eso no es verdad en absoluto. Que, en realidad, no tenemos de qué quejarnos: tenemos un sistema de salud excelente, tenemos un transporte público que funciona muy bien. Hay un montón de cosas para hacer aquí: una cultura preciosa, una naturaleza hermosa...Yo le desearía a cada checo que se fuera a vivir al extranjero, al menos por un tiempo, para que entienda de verdad todo lo que hay en Praga y en Chequia”.

Vencer el miedo al checo y mearse de agradecimiento

“Una vez tuve un estudiante que llevaba aprendiendo checo unos siete años, y me escribió contándome que cada vez que iba al supermercado, decía ‘děkuji, moč’ (‘gracias, orina’) en vez de ‘děkuji moc’ (‘muchas gracias’).
Dani

Aunque está feliz de haber vuelto, Dani reconoce que aprender checo no siempre es fácil para los extranjeros. Aun así, cree que a veces se exagera un poco esa dificultad. De hecho, está convencida de que algo tan simple como entrar a un lugar y decir ‘dobrý den’ en vez de ‘good morning’ ya marca una gran diferencia.

“Creo que a veces los estudiantes tienen muchísimo miedo de lo que los demás piensen de ellos, tienen miedo de cómo va a sonar lo que digan, de si acertarán con el caso correcto, de si es kočka, kočky o kočce. Pero siempre les digo a mis estudiantes que eso, en realidad, no importa en absoluto. Porque el checo es un idioma increíblemente complejo y exigente. Y el simple hecho de que alguien esté aprendiendo checo ya me parece algo tremendamente admirable. Y creo que así lo sienten también todos los checos”.

Kočka,  s kočkou,  o kočce... | Foto: Radio Prague International

En definitiva, lo que recomienda Dani es no obsesionarse con las declinaciones: los checos entienden perfectamente que un extranjero pueda confundirse. Lo que sí considera fundamental es tener muy en cuenta la pronunciación que implican los diacríticos, porque la diferencia que puede generar un háček (ˇ), una čárka (´) o un kroužek (˚) es enorme. Tal como descubrió, quizás demasiado tarde, uno de sus estudiantes.

Dani | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“Una vez tuve un estudiante que llevaba aprendiendo checo unos siete años, y me escribió contándome que cada vez que iba al supermercado, decía ‘děkuji, moč’ (‘gracias, orina’) en vez de ‘děkuji moc’ (‘muchas gracias’). Se parecen, sí, pero, claro, nadie le había dicho nada en todo ese tiempo, y recién se enteró cuando publiqué un video sobre eso. Y él se quedó como: ‘¿Qué? ¿No se dice así?’, y gracias a mi cuenta se dio cuenta del error. La verdad que me impactó bastante que, en siete años, nadie se lo hubiera corregido”.