Cientos de miles de personas protestan en Praga contra las medidas del Gobierno
Una multitud de ciudadanos colmó la explanada de Letná en Praga en una protesta convocada por el movimiento Un millón de momentos por la democracia (Milion chvilek pro demokracii). El movimiento advierte sobre los riesgos para el sistema de las políticas del Gobierno de Andrej Babiš.
La explanada de Letná, en Praga, se llenó este sábado de asistentes a la manifestación organizada por el movimiento cívico Milion chvilek pro demokracii bajo el lema “No dejemos que nos roben el futuro”, que según la organización congregó a unas 250.000 personas. La convocatoria incluyó discursos de actores, músicos, empresarios y académicos, entre ellos Ivan Trojan, Zdeněk Svěrák, Aneta Langerová, Jiří Lábus y Dalibor Dědek.
El actor Ivan Trojan señaló la necesidad de expresar la oposición a ciertas decisiones del Gobierno: "Vivimos en una época sin responsabilidad… respetamos los resultados de las elecciones, pero la política actual está determinada en gran medida por partidos que quizá ni siquiera conseguirían volver a entrar en la Cámara Baja. Son partidos extremistas y populistas que controlan ministerios clave como Defensa, Asuntos Exteriores, Medio Ambiente y Cultura. Ese es un precio demasiado alto por la inmunidad de Babiš".
Tras la intervención de Trojan, también pronunciaron discursos el psiquiatra militar Jan Vevera, la historiadora y politóloga eslovaca Hana Kubátová y el expresidente de la Academia de Ciencias Václav Pačes. En sus intervenciones, los oradores llamaron al Gobierno a respetar los compromisos en materia de defensa, dada la situación internacional, defendieron la libertad de los medios públicos frente al proyecto del gobierno y criticaron la propuesta de ley sobre el registro de organizaciones no gubernamentales.
"Esta ley que presentan en Chequia tiene sus equivalentes en Moscú, Budapest y Bratislava", afirmó Kubátová, añadiendo que su objetivo es generar temor anticipado en la población, más que prohibir actividades específicas.
El debate también abordó la financiación de la cultura, la protección del medio ambiente y la defensa de los pequeños agricultores frente a grandes corporaciones. El exministro de Medio Ambiente Ladislav Miko destacó: "Recortan el apoyo a decenas de asociaciones que cuidan áreas protegidas donde el Estado no puede actuar".
El director y actor Zdeněk Svěrák, en su discurso sobre los medios públicos, sostuvo que no deberían depender directamente del presupuesto estatal: "Los pagaríamos de todas formas, pero con impuestos. En ese caso, los medios perderían su libertad". Recordó su experiencia en la Radio Checoslovaca, cuando tras 1968, él y otros periodistas críticos con el régimen fueron reemplazados por personas leales a la normalización.
Por su parte, el presidente de Milion chvilek, Mikuláš Minář, alentó a los asistentes a participar activamente en política, incluyendo la afiliación a partidos y exigir que éstos presenten una visión clara para el país. Según Minář, la protesta busca alertar sobre la erosión de la democracia, la concentración oligárquica de poder y ciertas medidas del Gobierno de Andrej Babiš.
En los alrededores, se aplicaron restricciones de tráfico y se habilitó un tranvía especial número 36 que conecta Palmovka y Červený Vrch con todas las estaciones de metro.
Los primeros participantes llegaron poco después del mediodía con banderas checas, y entre los asistentes se podían ver pancartas críticas con el Gobierno, así como mensajes de apoyo al presidente Petr Pavel y al expresentador de la Televisión Checa Václav Moravec. Algunos sectores del parque también mostraron mensajes de rechazo a la manifestación, con inscripciones como "No seamos ovejas manipuladas por una ONG política generosamente financiada" o "Un millón de chiqueros contra la democracia".
El escenario estaba decorado con el lema "El león despierta. La primavera está aquí", enmarcando un acto que combina cultura, política y llamado a la ciudadanía a involucrarse activamente en el futuro democrático de Chequia.
En los días previos al evento, la organización colgó en su sitio web las razones que motivaron la protesta, entre ellas, que el Gobierna quiera "nacionalizar los medios de servicio público y convertirlos en un instrumento al servicio de los políticos", la baja del gasto en defensa y la "minimización" de los actos de Rusia. "Si no queremos acabar como Eslovaquia y Hungría, debemos plantarnos", concluía el comunicado.















