Científicos checos descubren una proteína que permitirá combatir a las garrapatas

Un equipo de científicos checos ha descubierto una nueva proteína, la ferritina 2, que las garrapatas utilizan para digerir la sangre. El descubrimiento es el primer paso para el desarrollo de una vacuna contra el parásito.

Los problemas causados por las picaduras de garrapata podrían tener fin en un futuro cercano. Un equipo de científicos checos de la Universidad de Bohemia del Sur y del Instituto Parasitológico de České Budějovice ha conseguido identificar la ferritina 2, la proteína que las garrapatas utilizan para extraer hierro de la sangre que consumen.

Uno de los miembros del equipo de investigación, Petr Kopáček, nos describe el potencial del descubrimiento.

“En el estudio del metabolismo del hierro en las garrapatas es algo totalmente nuevo. La ferritina segregada en el plasma de las garrapatas, la ferritina 2, es algo suficientemente diferenciado de la que tienen los mamíferos, lo que significa que cumple todos los criterios de uso para el desarrollo de una vacuna que proteja contra las garrapatas y la transmisión de patógenos”, explicó.

De esta manera, sería posible crear una vacuna que actuara contra la ferritina 2 y que no tuviera efectos secundarios. Así, la garrapata no podría alimentarse de la sangre de su anfitrión y moriría rápidamente, con lo que se reducirían las probabilidades de contraer una infección.

Las picaduras de garrapata suponen un auténtico problema en la República Checa, sobre todo debido a la transmisión de borreliosis, también llamada enfermedad de Lyme, que provoca deficiencias cardiacas y neurológicas. En 2008 se registraron 4.350 casos.

Asimismo, también se da un elevado número de contagios de encefalitis. En 2006 se detectaron 1.028 casos. Esta enfermedad del sistema nervioso es de difícil curación y puede dejar secuelas para toda la vida.

Por otro lado, en los países en vías de desarrollo las garrapatas causan problemas principalmente económicos, al atacar al ganado y provocar anemia, pérdida de valor de la piel y transmisión de infecciones entre los animales.