Científicos checos desarrollan una alternativa a las células madre

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Un grupo de científicos checos ha conseguido desarrollar la tecnología necesaria para hacer que células normales adquieran características de las células madre. De esta manera se podría sustituir el controvertido uso de células madre embrionarias para tratar enfermedades.

La República Checa se ha unido al grupo de países capaces de crear células madre a partir de células normales. La técnica consiste en añadir unos cuantos genes artificiales a la cadena de ADN de la célula. Así, esta rejuvenece y adquiere la capacidad de multiplicarse indefinidamente, lo que supone todo un abanico de aplicaciones en cuanto a tratamientos médicos.

En un futuro, estas células modificadas podrían sustituir a las células madre embrionarias en las investigaciones. Algunas instituciones, como la Iglesia Católica, se oponen al uso de embriones humanos para la investigación médica, lo que ha generado un debate sobre el tema. Según la responsable del proyecto, Eva Syková, el avance aporta además otras ventajas.

“Estas células no son embrionarias, por lo que no se tiene que destruir ningún embrión. Son células adultas, por ejemplo de la piel, que podrán extraerse fácilmente del futuro paciente. Además, al tratarse de células propias disminuye el riesgo de rechazo al implantarlas al organismo”, explicó.

Estas células podrían utilizarse para tratar afecciones como la diabetes o el Parkinson, aunque de momento se encuentran todavía en fase experimental. En los próximos años se comprobarán sus propiedades y se compararán con las de las células embrionarias reales, según explicó Syková.

“Ahora vamos a experimentar estas células en animales con diferentes enfermedades. Vamos a seguir tratando células adultas e implantárselas a animales para ver si desarrollan tumores o tienen algún efecto secundario. Así llegará un momento en el que podremos utilizarlas en la medicina corriente”, apuntó.

La nueva técnica ha sido desarrollada por el Instituto de Medicina Experimental, del que Syková es directora, y el Instituto de Investigación de Producción Animal del Ministerio de Agricultura.