Chequia y Eslovaquia exigen sanciones por transgredir normas presupuestarias

Petr Nečas a Iveta Radičová, foto: ČTK

Duras sanciones deberían ser aplicadas contra los países comunitarios que violen el Pacto de Estabilidad europeo. En ello coincidieron el primer ministro checo, Petr Nečas, y su homóloga eslovaca, Iveta Radičová, durante las conversaciones mantenidas este lunes en Praga.

La jefa del Gobierno eslovaco, Iveta Radičová, realizó una visita de un día a la República Checa este lunes y sus negociaciones en Praga se centraron en temas de la Unión Europea.

Iveta Radičová, foto: ČTK
Durante un encuentro de Radičová con su homólogo checo, Petr Nečas, los dos políticos destacaron que Bruselas debería aplicar duras sanciones a países que incumplen las normas presupuestarias. Tanto Praga como Bratislava apoyan la propuesta de la Unión Europea de imponer altas multas a los países que violen el Pacto de Estabilidad, y que los castigos sean aplicados en forma automática, según recalcó Iveta Radičová.

“Coincidimos en la necesidad de emplear sanciones automáticas, porque no es correcto que algunos países sean liberados de los castigos. El sistema de correctivos será funcional sólo en el caso de que sea aplicado a todos los infractores sin excepción”.

A diferencia de Chequia, Eslovaquia y Alemania, al sistema de sanciones automáticas se oponen países como Francia, Bélgica e Italia. Sobre los castigos podría decidirse en la reunión del Consejo Europeo a efectuarse en Bruselas a finales de octubre.

Petr Nečas y Iveta Radičová, foto: ČTK
El jefe del Gobierno checo, Petr Nečas, sostuvo este lunes que no obstante la coincidencia de Chequia y Eslovaquia en la mayoría de temas europeos, existen cuestiones en las que cada una de las partes adopta una postura diferente. Por ejemplo, Praga no está de acuerdo con la propuesta para que el país que sea sancionado por quebrar el Pacto de Estabilidad, sea privado asimismo del derecho a voto en las instituciones europeas, según dijo Nečas.

“A diferencia de la República Checa, Eslovaquia entró en la eurozona, con lo que asumió ciertas obligaciones que se desprenden de esa membresía. Se le pide por ejemplo, que contribuya a la paliación de la deuda de países como Grecia. Pero Chequia no ha adoptado todavía el euro y no tiene los mismos compromisos que Eslovaquia y otros países de la eurozona. Y esta diferencia hay que tomarla en cuenta en el tema de las sanciones”.

Chequia y Eslovaquia piden asimismo que Bruselas cambie los criterios para la evaluación del equilibrio presupuestario. Nečas y Radičová insisten que las eventuales sanciones por violar el Pacto de Estabilidad tendrían que tener en cuenta la reforma de las pensiones. De no ser así, tanto Chequia como Eslovaquia, que tienen por delante la reforma de las pensiones, peligran de figurar entre los países con un presupuesto desequilibrado.