Chequia podría ser sancionada por la erosión de los terrenos agrícolas

Foto: Comisión Europea

La Unión Europea está muy preocupada por la progresiva erosión de los terrenos agrícolas en la República Checa. El Ministerio de Agricultura quiere endurecer por ello las normas de explotación en las tierras amenazadas por la erosión.

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Bruselas amenazó con sancionar a Praga con más de siete millones de euros, acusando al Estado checo de no proteger lo suficientemente los terrenos agrícolas ante la erosión. En caso de que no se adopten medidas eficaces para enmendar la situación, el país sufriría una seria pérdida de terrenos, admitió el ministro de Agricultura, Ivan Fuksa.

”La Unión Europea quería aplicarnos multas mucho más duras, por lo que consideramos que la sanción que ahora pende sobre nosotros es un resultado relativamente positivo de las negociaciones mutuas. Confiamos que ésta será la última sanción que debamos pagar a Bruselas por no detener la erosión”.

Ministro de Agricultura, Ivan Fuksa
El ministro Fuksa presentó este lunes un nuevo plan de protección y explotación racional de los terrenos de cultivo que a partir de julio próximo endurecerá las normas que deben respetar los agricultores. La medida es sumamente necesaria ya que, según los expertos, los terrenos afectados por la erosión tardan décadas e incluso siglos en regenerarse.

La erosión provocada por el agua o el viento amenaza en Chequia el 45% de las tierras agrícolas, especialmente en Moravia del Sur y en la cuenca del Elba. En caso de que no se adopten medidas eficientes, a causa de este fenómeno podrían desaparecer en el país cada año 21 millones de toneladas de tierras cultivables, lo que significaría una pérdida anual equivalente a unos 163 millones de euros.

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El plan del Ministerio de Agricultura sigue el ejemplo de Alemania e implica la adopción de medidas de explotación estrictas que ayuden a evitar la erosión del 15% de las tierras agrícolas, mientras que hasta el presente se aplican sólo en un 1% de los terrenos. Esas tierras deberían adquirir paulatinamente sus propiedades originales que han ido perdiendo en los últimos decenios a causa de la intensificación de la agricultura y el cultivo de vegetales inadecuados.

El oficialismo confía en que los granjeros entiendan la necesidad de esas medidas y espera que no sea necesario sancionarlos en caso de que no las respeten, recalcó el ministro del sector, Ivan Fuksa.

“Este año no queremos aplicar sanciones, sino que daremos consejos a los agricultores de cómo proceder para salvar los terrenos de cultivo ante la erosión que podría provocar el agua o el viento. Tenemos previsto organizar varios seminarios sobre el tema, donde los agricultores podrán plantear preguntas y eventualmente pedir ayuda”.

Fuksa considera que cada agricultor es quien mejor conoce los terrenos que administra, pero que a la vez es el responsable por los eventuales daños que puedan surgir. El campesino, por tanto, debería descubrir la pérdida de propiedades de sus tierras y adoptar a tiempo las medidas de protección necesarias.

No obstante, en caso de que el Ministerio de Agricultura descubra que en alguna zona del país las tierras cultivables siguen desapareciendo a causa de la erosión y que el agricultor no hace nada para impedirlo, podría ser privado del 5 por ciento de las subvenciones estatales a partir de 2012 y en 2013 no recibiría ayuda alguna del Estado.