Chequia mantendrá rigurosas medidas de seguridad en vista de la ola de inmigración ilegal

Foto: ČTK

Un total de 100 inmigrantes ilegales devolvió la República Checa en el mes de junio a otros países de la Unión Europea, donde esas personas con anterioridad habían pedido asilo. La Presidencia del Consejo de Seguridad del Estado, decidió este domingo conservar por un tiempo todavía las rigurosas medidas de seguridad adoptadas en reacción a la creciente ola de inmigrantes ilegales que llegan a Europa.

Bohuslav Sobotka, foto: ČTK
Al referirse a los resultados de la reunión de la Presidencia del Consejo de Seguridad del Estado, el primer ministro checo, Bohuslav Sobotka, insistió en la importancia que tiene el reforzamiento de las medidas de seguridad en el país en vista de la ola de inmigrantes y de los recientes ataques terroristas en el mundo. Según Sobotka, la situación en bastante seria.

”La situación es seria por dos motivos. En primer lugar, por la ola de inmigrantes ilegales. En junio la Policía checa detuvo a 276 extranjeros sin documentos y 100 fueron devueltos a otros países de la Unión Europea. El aumento del número de inmigrantes en los primeros cinco meses del año en curso fue de un 42% en comparación con el mismo periodo del año pasado. Hemos introducido por ello controles más rigurosos en las fronteras. El otro motivo es la serie de atentados en Túnez, Francia y Kuwait. Se muestra que el empeoramiento del nivel de seguridad en Europa y la situación fuera de sus fronteras requieren una atención intensiva de parte del Gobierno”.

Foto ilustrativa: ČTK
El primer ministro recordó que desde comienzos del este año fueron detenidos en Chequia unos 2.500 inmigrantes indocumentados de 29 nacionalidades, la mayoría proveniente de Siria, Afganistán, Irak y Pakistán. Según Sobotka, la conservación de las medidas de seguridad dependerá del desarrollo de la situación internacional, pero por el momento no se cuenta con aprovechar las Fuerzas Armadas en las fronteras sur del país.

“En vista de los problemas en Grecia, de la eventual bancarrota del Estado griego, podría aumentar más todavía la afluencia de los inmigrantes ilegales a Europa. Todo dependerá del desarrollo de la situación durante los próximos días y la República Checa debe estar preparada a reaccionar a ello”.

El atentado en Túnez, foto: ČTK
En la sesión de la Presidencia del Consejo de Seguridad se habló igualmente de los ataques terroristas del viernes pasado. El ministro del Interior, Milan Chovanec, sostuvo que no tiene información de que los ataques fueran coordinados. A la vez insistió en que el atentado en Túnez confirma lo seria y confusa que es la situación actual y exhortó a todos los checos que se encuentran en ese país a tener extrema precaución y evitar visitar zonas públicas con gran concentración de personas fuera de los complejos de hoteles.

El primer ministro, Bohuslav Sobotka, agregó que los Servicios de Inteligencia nacionales afirman que no se tienen indicios de que el territorio de la República Checa esté expuesto al peligro latente de un ataque terrorista.