“Cervantes lo pasó fatal, no tuvo ningún momento de fama en vida, yo espero vivir más tranquilo que él”
El joven escritor español Luis Díaz acaba de visitar Praga en el marco de la Feria del Libro. En su viaje, buscaba aprender más sobre la literatura actual checa, conversando con los traductores, y viendo si su novela Los bloques naranjas encajaría en el panorama editorial checo.
“Sería interesante, ¿no? que gracias a este proyecto de CELA, autores, sobre todo contemporáneos, estuviesen traducidos en editoriales españolas”.
La Feria del Libro de Praga cumplió este año su 30 edición por lo que uno de los enfoques principales era el intercambio intergeneracional y los artistas literarios emergentes. Así, se reunieron bajo el lema “¡30! Energía de la juventud – sabiduría de los libros” también los autores y traductores incluidos en el proyecto de Europa Creativa CELA (Connecting Emerging Literary Artists). Dicho proyecto, cuyo propósito es apoyar la variedad de la literatura europea y conectar 11 literaturas nacionales, trajo a la ciudad de Praga, esta vez, a tres autores: Ioana Maria Stăncescu, de Rumanía, Jevhenija Kuzněcova, de Urania, y Luis Díaz, de España, quien conversó con Radio Praga Internacional.
“CELA es un proyecto que busca conectar a autores emergentes de más de 10 países europeos con traductores. En mi caso, yo vengo de parte de la delegación española, como uno de los tres autores. Estoy aquí en Praga para conocer editoriales de la República Checa y buscar que mi libro sea traducido”.
En la Feria, los autores conversaron sobre el estado actual de la literatura europea y también se reunieron con sus respectivos traductores al checo. En el marco del proyecto CELA, Luis cuenta con el apoyo de la traductora Markéta Cubrová con quien, asimismo, organizaron varias reuniones con las casas editoriales checas para ver si los textos de Luis podrían encajar también en el panorama editorial checo.
“Obviamente, la mejor situación sería que me tradujeran a todos los idiomas (de CELA), pero creo que es muy difícil. La verdad es que, con la literatura checa, más allá del contacto con Kafka, es bastante difícil encontrar autores y obras traducidas en España, sería interesante, ¿no? que gracias a este proyecto de CELA, autores, sobre todo contemporáneos, estuviesen traducidos en editoriales españolas o fuese más sencillo encontrar libros que no sean como tan clásicos o tan eminentes como Kafka”.
En la presente edición de CELA, la tercera que se prolongará hasta 2027, participan Bélgica, Bulgaria, España, Chequia, Italia, Países Bajos, Polonia, Rumanía, Eslovenia, Serbia y Ucrania. Cada delegación nacional cuenta con seis escritores y traductores de todos los idiomas respectivos. En total se trata de un grupo de 66 autores y 99 traductores que buscan crear una nueva red de contactos literarios a través de Europa.
En su viaje, Luis se reunió también con los estudiantes de traducción de la Universidad Carolina de Praga.
“Me gustaría saber cómo encaja una literatura contemporánea española, también como bastante local, que pienso que es la mía, en un país que no tiene nada que ver culturalmente. Yo creo que sería bastante bonito”.
Luis se presentó en el proyecto CELA con su, hasta el momento, única novela Los bloques naranjas, publicada en 2023 en Caballo de Troya bajo la edición de Sabina Urraca. Según explicó su propio autor, Los bloques naranjas ofrece una perspectiva sobre la amistad entre chicos jóvenes, adolescentes. Trabaja con el tema de los sentimientos que en una pandilla de chicos de barrio no se pueden compartir, de la corporalidad, pero también de su día a día a comienzos de los 2000. “Yo creo que no existen otras obras parecidas. Me hubiese gustado, cuando yo era un adolescente, haber leído algo así”, dice el autor.
“Más allá de la localización geográfica, yo creo que los chicos adolescentes son bastante parecidos en cualquier parte del planeta”.
“Creo que lo escribí un poco por eso, pensando en que no existía algo parecido y que me gustaría que alguien en algún momento lo encuentre y vea que existen esos pensamientos, que esas ideas no son solo tuyas. Esto que has dicho, yo creo que es verdad, que como algo tan local o tan específico, que puede ser sobre tu barrio o tu ciudad, luego puede ser muy universal porque los sentimientos son bastante universales, más allá de la localización geográfica, y yo creo que los chicos adolescentes son bastante parecidos en cualquier parte del planeta”.
Prosigue el escritor que, desde algo muy personal, se puede llegar a muchas personas, incluso fuera del país.
“Mucha gente me escribe y me dice que nunca había leído algo parecido. Me hace ilusión. Y luego esto de: ‘me siento muy identificado’ o ‘soy yo totalmente’. Incluso, no solo chicos, porque, realmente, el público mayoritario que lee son chicas, pero, a pesar de ser una chica, y hablar de amistad masculina, decir que se sienten identificados me parece interesante. Yo creo que la literatura tiene que ser eso, ambigua, y no buscar explicar el libro, y creo que lo consigue. Esto era como algo muy personal y la gente puede decir que se ve reflejada, me parece lo más interesante de la literatura y de escribir”.
“Mucha gente me escribe y me dice que nunca había leído algo parecido. Me hace ilusión”.
Los bloques naranjas, siendo tan solo la segunda publicación de Luis Díaz después de la colección de poesía Hombres con un diente de leche (Cántico, 2020), fue seleccionada como uno de los mejores debuts del año 2023 por El Cultural. Dice Luis que el reconocimiento le animó mucho a la hora de escribir, confirmando que su escritura realmente podía ser su vocación.
“Que El Cultural, que es un suplemento literario, yo creo que el más prestigioso de los más prestigiosos de España, coja tu libro como uno de los mejores debuts siempre te da un placer enorme porque piensas, sobre todo cuando estás escribiendo, tú piensas: ‘Esto que estoy escribiendo, no irá a ningún lado, no tiene sentido lo que estoy haciendo’. La escritura es un proceso muy solitario, que muchas veces no sabes hacia dónde va. Que una persona, una revista, un suplemento cultural, un periódico valore tu trabajo, siempre te da un respaldo que es bastante necesario porque piensas que tú estás haciendo un poco las cosas por tu cuenta y necesitas ese feedback para saber que vale, que tenías razón”.
“Yo creo que la literatura tiene que ser eso, ambigua, y no buscar explicar el libro”.
Reconoce Luis que el libro lo escribió hace cuatro años ya y, entonces, a pesar de que le gusta viajar y seguir haciendo actividades vinculadas a esta novela, la siente muy lejana, como si no fuera suya. A su vez, le hace ilusión poder empezar nuevos proyectos. Ahora, por ejemplo, está escribiendo otra novela que trata un poco temas parecidos, como las relaciones entre hombres y la violencia en el mundo de hombres adultos.
En Alcalá me fluye más el urbanismo que Cervantes
“Más allá de la figura de Cervantes en Alcalá me fluye el urbanismo, eso es 100%”.
Oriundo de Alcalá de Henares, Luis reconoce que, más que la figura rutilante de Miguel de Cervantes, su ciudad natal le inspira por su arquitectura que, precisamente, también se ve reflejada en la novela Los bloques naranjas, tanto en su contenido, como en su titular y portada.
“Tú ves la biografía de Cervantes y lo pasó fatal, ¿sabes? No tuvo ningún momento de fama en vida, entonces yo espero no, al revés, vivir más tranquilo que él. Creo que más allá de esta cosa literaria de Alcalá y Cervantes, la ciudad influye en mí porque todo lo que no es el centro es lo que habla el libro, ese tipo de urbanismo, que es muy común en España, de ladrillo rojo y bloques de edificios, construcción vertical. Entonces, más allá de la figura de Cervantes en Alcalá me fluye el urbanismo, eso es 100%. Lo de que se haya transmitido a mí como el genio literario ya creo que no”.
El proyecto CELA está coordinado por el Centro Literario Checo que busca promover la literatura y la cultura del libro checa en el extranjero, igual que en el propio país. Más información sobre el proyecto se pueden encontrar en czechlit.cz y cela-europe.com.








