Austria aboga por anular los Decretos de Benes

Presidente Edvard Benes firma los Decretos

Austria sigue promoviendo una campaña contra la República Checa. Después del referéndum antiTemelín aboga ahora por anular los Decretos de Benes, relativos a los sudetoalemanes.

Presidente Edvard Benes, Foto: CTK
Los Decretos de Benes, firmados por el presidente checoslovaco, Edvard Benes, después de la Segunda Guerra Mundial, ordenaban la confiscación de propiedades y expulsión de los sudetoalemanes de los territorios de la hoy extinta Checoslovaquia. Los decretos respondían y cumplían al pie de la letra la política promovida entonces por las fuerzas aliadas que derrotaron a los nazis. A pesar de ello, algunos círculos políticos de Austria y Alemania siguen demandando la anulación de los decretos.

En relación a las recientes declaraciones del primer ministro de Austria, Wolfgang Schussel, quien volvió a señalar la necesidad de eliminar los Decretos de Benes, el presidente de la Cámara Baja checa, Václav Klaus, subrayó que Praga rechazaba rotundamente las exigencias de Austria relativas al tema. Klaus recordó el acuerdo checo-alemán firmado hace cinco años, en el que entre otro se señalaba que los Decretos de Benes formaban parte de la historia, la cual es imposible cambiar.

Algunos círculos en Austria insisten en el fin de esos decretos. La organización austríaca que agrupa a los sudetoalemanes expulsados después de la Segunda Guerra Mundial a Austria, demanda que la República Checa anule los Decretos de Benes e indemnice a los sudetoalemanes por las injusticias a las que fueron expuestos y por los bienes confiscados tras su expulsión de Checoslovaquia. Los sudetoalemanes austríacos tienen previsto incluso interponer una demanda oficial contra la República Checa.

Wolfgang Schussel con Susanne Riess-Passer, Foto: CTK
Los historiadores checos consideran como impertinentes las presiones de Austria por la revisión de la historia, las más fuertes en los últimos cincuenta años. Como señalara el historiador checo, Jirí Chvojka, nadie puede borrar de la historia el hecho de que las tres cuartas partes de los sudetoalemanes habían colaborado a la desintegración de Checoslovaquia y su posterior ocupación por los nazis. La postura de los partidos parlamentarios checos frente a los Decretos de Benes es inequívoca: anular los mismos es imposible.