Apuestas griegas, beneficios checos

Foto: ČTK

La inestabilidad financiera que se está viviendo en Grecia no debería afectar directamente a la economía de la República Checa. Mientras se decide el futuro del país heleno, parece que sus habitantes se consuelan apostando y eso es buena noticia para los inversores checos.

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Grecia se enfrenta un problema muy grave puesto que tiene una deuda soberana que el país no puede devolver sin ayuda de los rescates proporcionados por el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. Al no aceptar las condiciones de ampliación del rescate, el país mediterráneo se ve abocado a una suspensión de pagos y la posible salida del euro, un escenario insólito, puesto que nunca un país ha abandonado una moneda común.

Ante la convocatoria de un referéndum para preguntar a los ciudadanos griegos por las condiciones de permitirían una nueva ampliación del rescate, el Banco Central Europeo tan sólo mantiene los fondos de emergencia en el país y para evitar la fuga de capitales, las autoridades griegas decretaron el lunes restricciones en los movimientos de capitales y el cierre de los bancos, estas medidas ya han tenido efecto en las finanzas europeas y los mercados.

Lubomír Lízal, foto: Archivo del Banco Central Checo
El mayor temor ahora es que no sólo la eurozona, sino todas las monedas en Europa, incluyendo claro está la corona checa, serían percibidas negativamente en los mercados y los inversores huirían hacia monedas como el dólar.

El gobernador del Banco Central Checo, Lubomír Lízal, ha anunciado que Chequia no sufrirá efectos directos a causa de la crisis griega. Lízal apunta que los países de la Eurozona tendrán tiempo de prepararse y que los bancos checos pueden reforzar su posición frente a nuevas crisis bancarias gracias a los ‘stress test’ que se vienen realizando. La parte de la deuda griega que los bancos checos tienen en sus activos es insignificante, añadió el gobernador. El comercio checo con Grecia es muy pequeño también, Chequia no figura siquiera entre los doce primeros importadores o exportadores de Grecia, el país es destinatario de coches y maquinaria, pero de manera reducida, el mayor fabricante checo, Škoda Auto, tiene ventas de algunos cientos de unidades en el país pero no ha sido históricamente uno de sus principales puntos de venta.

Karel Komárek, foto: ČT24
Ante este panorama, en un país como Grecia en el que es difícil predecir, apostar es algo innato para los griegos por lo que el sector de las apuesta es unos de los que el año pasado se recuperó y es en este sector donde el empresario y millonario Karel Komárek y el empresario Jiří Šmejc han invertido un número considerable de acciones en OPAP, la mayor empresa de loterías y apuestas griega. Los ingresos de la empresa durante el primer cuarto del año un 16% más, comparado con el mismo período de 2014, cuando los beneficios ya subieron un 17%. Será interesante observar en el futuro si los griegos siguen apostando si el país continúa con fuertes restricciones de acceso al dinero.