Aprobado proyecto de reforma de las finanzas públicas

Miroslav Kalousek y Martin Ríman (Foto: CTK)

Frenar el endeudamiento de la República Checa. Éste es el objetivo principal de la reforma de las finanzas públicas, cuyo proyecto fue aprobado este lunes por el Gobierno.

Petr Necas y Jirí Cunek (Foto: CTK)
La introducción de un impuesto equitativo sobre la renta que responderá al 15 por ciento será, al parecer, el principal cambio que implica el proyecto de reforma de las finanzas públicas. Se planifican recortes en los subsidios sociales, un aumento de precios por medio del crecimiento del IVA, así como el despido de miles de funcionarios del sector público. El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Petr Necas, insiste no obstante, en que las reformas son indispensables.

"Las finanzas públicas registran un enorme déficit y de seguir así su desarrollo, nos veríamos enfrentados pronto a una verdadera catástrofe. Ya en el año 2009, todos los ingresos del presupuesto estatal llegarían sólo a cubrir los gastos corrientes. No podemos permitir que surja esa situación", dijo Petr Necas.

Mirek Topolánek (Foto: CTK)
El ministro de Finanzas, Miroslav Kalousek, apuntó que la reforma es una cuestión de principio para el Gobierno de coalición. En más de una ocasión el primer ministro, Mirek Topolánek, recalcó que de las reformas dependía el futuro de su gabinete. Por ello también, en el proyecto trabajó un nutrido grupo de expertos, según apuntó el ministro de Industria y Comercio, Martin Ríman.

"En la elaboración del documento trabajaron muchos expertos y sus proposiciones han sido analizadas detalladamente en las reuniones de los ministros del sector económico. Todos hemos coincidido en la necesidad de los cambios que realmente son muchos, tanto en lo relativo a los impuestos, a los subsidios sociales como al ahorro de la mano de obra", señaló Martin Ríman.

Miroslav Kalousek y Martin Ríman (Foto: CTK)
El gabinete es consciente de que algunos de los pasos a adoptar provocarán un rechazo por parte de la población. Así, por ejemplo, se cuenta con reducir el subsidio de enfermedad y de maternidad, o eliminar las subvenciones para los niños que inician la enseñanza obligatoria. No obstante, el Ejecutivo insiste en que no hay otro camino.

Sea como fuere, el futuro de la reforma es incierto, debido a que el proyecto debe ser aprobado por el Parlamento. La oposición adelantó que no lo apoyará, insistiendo en que la reforma beneficia en primer lugar a las personas con mayores ingresos.