A diez años de la partida de Josef Masopust, leyenda del fútbol checoslovaco y mundial

El Balón de Oro de Josef Masopust de 1962

Hace diez años, el mundo del fútbol perdió a una de sus figuras más emblemáticas. Josef Masopust fue un centrocampista elegante, maestro del juego limpio y figura clave en la historia del deporte checoslovaco. Balón de Oro, subcampeón mundial y multicampeón con el club de sus amores, su legado sigue vivo en la memoria de los amantes del fútbol.

Josef Masopust   (1962) | Foto: Dutch National Archives/ANEFO/Wikimedia Commons,  CC BY-SA 3.0

Josef Masopust nació en 1931 en la pequeña aldea de Střimice, en la entonces Checoslovaquia. Desde sus humildes comienzos, se convirtió en el motor del club Dukla de Praga y de la selección nacional. Su estilo de juego era tan refinado como eficaz y leías los partidos con la precisión de un gran maestro de ajedrez.

El legendario entrenador Jaroslav Vejvoda lo resumía así: “Si no sabes qué hacer con el balón, pásaselo a Masopust”. Y tenía razón. Masopust no solo dirigía el juego, también lo embellecía. Sus movimientos en el campo eran una forma de poesía. En palabras del propio Pelé: “Jugaba como brasileño, pero con la elegancia de un caballero”.

Josef Masopust con aficionados del Dukla de Praga tras el partido contra el Ajax de Amsterdam  (2-1) en marzo de 1967. | Foto: Jack de Nijs,  Anefo/Wikimedia Commons,  CC0 1.0 DEED

Un referente deportivo más allá de los trofeos

Josef Masopust en el estadio de Maracaná con el trofeo de campeón del mundo,  que no consiguió por poco | Foto:  Jan Kaliba,  Český rozhlas

Masopust no solo fue el ganador del Balón de Oro en 1962 y subcampeón mundial ese mismo año en Chile. También fue reconocido por su comportamiento ejemplar. En el Mundial, por ejemplo, decidió no aprovechar la lesión de Pelé para obtener ventaja, lo que le valió el respeto eterno del astro brasileño y del público internacional.

A lo largo de su carrera, logró ocho títulos de liga con Dukla Praga, disputó 63 partidos con la selección nacional y marcó 10 goles. En el año 2000 fue elegido Futbolista del Siglo en la República Checa, y en 2004 la FIFA lo incluyó en su prestigiosa lista de los 125 mejores jugadores vivos.

Una figura histórica del deporte checoslovaco

Josef Masopust en los estudios de la Radio Checa | Foto: Alžběta Švarcová,  Český rozhlas

Josef Masopust trascendió las fronteras del fútbol. Sus fintas entre defensas no eran una maniobra, sino arte. Su gol en la final del Mundial de Chile y su histórica victoria ante el Santos de Pelé en México son recordados como hitos del fútbol europeo. Y su humildad, como cuando dijo que el Balón de Oro debió haber sido para Pepi Bican, es parte integral de su leyenda.

Tras retirarse como jugador, se convirtió en un exitoso entrenador, llevando al Zbrojovka Brno al título y dirigiendo selecciones nacionales e internacionales. Su memoria permanece también en la piedra. Su estatua se encuentra frente al estadio de Dukla, y el estadio de su ciudad natal lleva su nombre.

Legado eterno

Último adiós a Josef Masopust en el estadio del Dukla de Praga,  julio de 2015. | Foto:  David Sedlecký,  Wikimedia Commons,  CC BY-SA 4.0

Hoy, a diez años de su partida, Josef Masopust sigue siendo un ejemplo intemporal de cómo se puede ser grande sin dejar de ser justo. Su verdadero monumento es el recuerdo imborrable de un futbolista que hizo del juego una expresión de nobleza.

Principales logros de Josef Masopust

  • Balón de Oro (1962)
  • Subcampeón mundial (Chile 1962)
  • Bronce en la Eurocopa (1960)
  • 8 veces campeón de liga con Dukla Praga
  • 63 partidos y 10 goles con la selección
  • Futbolista checo del siglo (2000)
  • Incluido en la lista FIFA 125 (2004)

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