2008: año de la reforma económica

Foto: ČTK
0:00
/
0:00

El uno de enero de 2008 entró en vigor la reforma económica, impuesta por el gobierno del primer ministro, Mirek Topolánek. El paquete de medidas incluye cambios sustanciales en los sistemas tributario, de salud y de ayuda social.

Foto: CTK
Los primeros que experimentaron en carne propia la reforma fueron los pacientes que el primer día buscaron atención médica y se vieron obligados a pagar 30 coronas, algo más de un euro por consulta y una suma igual por cada receta médica.

“No queda otro remedio. Si uno necesita atención médica, pagará cualquier suma”, dijo un paciente.

“Por la salud hay que pagar. Lo considero correcto porque de ella deriva la calidad de vida. ¿Para qué sirve el dinero si uno está enfermo de gravedad?”, opinó otro ciudadano.

“Pagué 30 coronas por una mera consulta médica. Lo considero injusto e inhumano”, señaló un habitante de Praga.

La reforma económica afectó negativamente también a los padres de los niños que nacieron en los primeros instantes del nuevo año. Del Estado recibirán 520 euros en vez de los 720 anteriores, puesto que el Gobierno disminuyó el subsidio por nacimiento.

Foto: CTK
En 2008 se reducen asimismo los subsidios familiares. Así, por ejemplo, una familia con dos hijos tenía que reunir en 2007 menos de 1440 euros para recibir los subsidios. A partir de 2008, sus ingresos tienen que ser menores de 865 euros. El Estado estima que ahorrará de esta manera más de 300 millones de euros.

El paquete de medidas que entró en vigor el Año Nuevo pretende frenar asimismo el abuso de subsidios por enfermedad. Así, los ciudadanos checos no recibirán por los primeros tres días de enfermedad dinero alguno. En días próximos les corresponderá el 60 por ciento del sueldo, en vez de los 69 por ciento anterior. El porcentaje aumenta, sin embargo, con cada mes de enfermedad.

Por otra parte, los cambios en el sistema tributario deberían reflejarse en el incremento de los ingresos. No obstante, con el comienzo del nuevo año aumentan los precios de la vivienda, de las energías, del transporte, de correos, así como de la mayoría de los productos alimenticios.