Vuelven a subir los ríos en Bohemia del Oeste y del Sur

Región de Plzen, foto: CTK

El tiempo en la República Checa se ha vuelto loco. En Bohemia del Sur y del Oeste suben los ríos y en las montañas hay temporales, mientras en Moravia luchan contra tempestades de nieve y heladas. El frío ya se ha cobrado dos vidas en la región de Karlovy Vary.

Región de Plzen, foto: CTK
El año nuevo trajo cambios inesperados del tiempo. Después de las heladas durante la Noche Vieja, el día de Año Nuevo empezó a llover en la mayoría del territorio checo por lo que vuelven a subir los ríos. La República Checa no se ha recuperado todavía de las inundaciones, que afectaron el país en agosto, y otra vez se ve amenazada por esta catástrofe natural. La situación es crítica, entre otros, en la región de Klatovy, Bohemia Occidental. La situación la comenta Josef Herman del Cuerpo de Bomberos.

"Vuelven las unidades operativas que hasta el presente liquidaban los árboles caídos en las carreteras. El Comité de Inundaciones sigue trabajando en la ciudad de Susice, donde tuvimos que declarar el tercer grado de alerta. Estamos considerando la posibilidad de evacuar la aldea de Janovice".

Región de Jihlava, foto: CTK
En la región de Prachatice, Bohemia del Sur, junto con el agua hace estragos también el temporal, según indicó el bombero Jirí Michálek.

"Tenemos que intervenir en las ciudades de Vimperk, Volary y Strázný, así como en la región de Netolice donde hay varios árboles caídos. En la ciudad de Borová Lada hemos declarado el tercer grado de alerta. Los ríos salen de sus cauces. Y en la ciudad de Vimperk ya necesitan sacos con arena, porque el agua alcanza las viviendas".

Región de Jeseniky, foto: CTK
También en Bohemia del Norte se preparan para hacer frente a las riadas, ya que, según algunos pronósticos, en la ciudad de Ústí nad Labem el río podría alcanzar este fin de semana hasta siete metros de altura.

Mientras que en Bohemia llueve, en Moravia están luchando con las enormes cantidades de nieve que complica la vida, sobre todo, a los choferes. Dos personas ya han muerto congeladas en la República Checa en los últimos días.