Víctima de ataque suicida muere soldado checo en Afganistán

Vlastimil Picek (Foto: CTK)

Un soldado checo falleció este lunes a raíz de un atentado suicida al sur de Afganistán. Otros dos militares checos resultaron heridos.

Disturbios en Afganistán (Foto: CTK)
Los soldados checos, incorporados a la Unidad de Operaciones Especiales de la Policía Militar de las fuerzas internacionales ISAF, acompañaban a expertos del equipo de reconstrucción danés en el pueblo de Girishk, en la provincia afgana de Hilmand. A las nueve y media hora local, 5 horas UTC, se arrojó sobre el grupo un hombre con explosivos y un detonante sujetados en su cuerpo. El ataque se produjo apenas a 150 metros de distancia del edificio donde se concentra el mando central, según precisó Mira Třebická, del Estado Mayor del Ejército Checo.

“Después de la explosión se dirigió al lugar nuestro equipo de urgencias, que junto con la patrulla británica comprobó que fallecieron un soldado checo, tres soldados daneses y su intérprete afgano”, dijo Třebická.

Un soldado checo fue herido gravemente y otro sufrió heridas leves en el atentado, que ocurrió en un lugar con mucho tráfico y aglomeraciones donde era imposible evitar el contacto con los habitantes locales. Los integrantes de la misión extranjera se trasladaban a pie llevando ayuda humanitaria. El jefe del Estado Mayor, Vlastimil Picek, subrayó que se respetaron todas las normas de seguridad.

“En ningún caso vamos a cambiar el modo en que trabajan nuestros soldados. Yo sé que es un asunto muy triste pero el Ejército de la República Checa seguirá cumpliendo las tareas a las que se comprometió con la Alianza Noratlántica”, declaró Picek.

Vlastimil Picek (Foto: CTK)
Según explicaron anteriormente jefes militares checos en Afganistán, la provincia de Hilmand figura entre las más peligrosas. Los terroristas suicidas suelen atacar convoyes de vehículos tirándose bajo las ruedas o directamente sobre los automóviles.

El primer ministro checo, Mirek Topolánek, y la ministra de Defensa, Vlasta Parkanová, expresaron su pésame a los familiares de las víctimas. El Ejército les ofreció ayuda psicológica, así como una indemnización financiera.

Los restos mortales del soldado fallecido, de 35 años y padre de familia, deberían ser trasladados a la República Checa esta semana. El militar es el primer checo que cae en un enfrentamiento directo durante una misión en el extranjero. Hasta el momento se habían cobrado víctimas mortales sólo accidentes. En mayo del año pasado murió en Afganistán un soldado checo bajo una avalancha de piedras y barro.

La misión checa en ese país cuenta actualmente con 330 miembros, entre ellos 35 policías militares que cumplen tareas especiales.