Tribunal ordena reducir ruido de autopista que atraviesa Praga

El Tribunal Municipal de Praga decidió a favor de los habitantes que viven cerca de la arteria principal que atraviesa la ciudad. Dentro de un año la Alcaldía tiene que reducir el ruido en la zona porque supera altamente los límites permitidos.

Por dicha avenida de Praga, conocida como La Magistral, circulan diariamente miles de vehículos. La contaminación sonora que provoca en el centro urbano alcanza 70 decibelios durante el día, 10 decibelios más de lo máximo permitido.

Hace un año empezó el conflicto entre los habitantes de la zona y la Alcaldía, a la que pertenece la travesía. El veredicto del Tribunal Municipal de Praga, pronunciado este miércoles, dispone que la municipalidad debe bajar el ruido dentro de los próximos doce meses. El abogado defensor de la Alcaldía, František Gebauer, considera precipitada esta sentencia.

“En este momento no existe ninguna solución para todos los aspectos del conflicto. Por eso he mandado elaborar varios análisis especializados sobre la situación sonora en el lugar. Los expertos advierten ante la toma de decisiones precipitadas porque se trata de un problema complicado que no puede ser resuelto por un Tribunal y yo estoy de acuerdo”, sostuvo el abogado.

Según la jueza Alena Jehličková, la Alcaldía dispone de suficientes medios financieros para responder a las exigencias. Ésta se defiende argumentando que es imposible cumplir con el plazo de un año. El portavoz municipal, Jiří Wolf, afirma que no aceptan el veredicto del Tribunal.

“La Alcaldía de Praga no va a publicar ninguna declaración antes de que reciba oficialmente el veredicto. Y, por supuesto, aprovecharemos nuestro derecho de apelar al Tribunal Supremo”, sustentó Jiří Wolf.

Para reducir el ruido los representantes de la municipalidad querían construir una pared de ocho metros entre las vías y los edificios que bordean la calle. Sin embargo, según los habitantes, esto no sería eficiente para las plantas más elevadas. Así que exigen cubrir la carretera con un túnel de vidrio laminado o reducir el número de carriles y limitar la velocidad. El abogado de la capital František Gebauer proclamó que estas medidas son imposibles de cumplir y que la única solución sería prohibir el paso a todos los vehículos, causando así un colapso total del transporte en la ciudad. Hasta 2012 la zona tiene una excepción y puede sobrepasar los límites sonoros. Sin embargo, la jueza consideró que la situación actual perjudica los derechos de los dueños de los apartamentos en la zona.

Con el veredicto del Tribunal el conflicto entre la Alcaldía y los habitantes no acaba. Además, los dueños de inmuebles en otros barrios capitalinos preparan protestas contra la ciudad debido a los impactos dañinos del transporte. En general, solicitan que las carreteras principales sean subterráneas.