Tomas Sebrle conquista en Lisboa su primer título mundial

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El atleta checo Roman Sebrle protagonizó este fin de semana uno de sus grandes triunfos deportivos al proclamarse campeón del mundo en heptatlón en los Mundiales de pista cubierta de Lisboa, Portugal.

Roman Sebrle acumuló en las tres jornadas un total de 6420 puntos, colocándose así a cuatro unidades del actual récord europeo en esta disciplina: su compatriota Tomas Dvorak. El atleta checo ya había iniciado la última jornada de estos Mundiales con una ventaja de 51 puntos sobre el atleta islandés Magnuson, su más cercano seguidor, lo que marcaría sin duda la pauta de lo que sería el desenlace de la competencia.

En la primera de las tres carreras del domingo, la de los 60 metros con obstáculos, Sebrle tomó rápidamente la delantera y finalizó con un tiempo de 7:86 segundos. A partir de ese momento su hegemonía sobre el resto de los competidores fue notable: al heptatleta checo le bastaba sólo ganar las otras dos carreras de la jornada para conseguir el título mundial, lo que consiguió incluso con una nueva marca personal.

Desde el inicio de la temporada pasada Sebrle ha venido sumado un éxito tras otro: en el Campeonato Mundial de Maebash, Japón, ocupó el tercer puesto en heptatlón, con un 6319 puntos, lo que representaba un nuevo récord checo. El mismo superaría más tarde esta marca tras acumular en el Mundial de Tallin, Estonia, un total de 6358 puntos.

Roman Sebrle representó por primera vez a la República Checa a nivel internacional en la Copa Europea de Atletismo disputada en Alemania en 1996, sin embargo, su primera medalla de oro la conseguiría un año más tarde en la Universiada de Palermo. Su mayor logro deportivo lo representaba hasta ahora la medalla de plata conseguida en las Olimpíadas de Sydney, en decatlón. El pasado mes de febrero repetiría esta hazaña al titularse vicecampeón de los Mundiales en pista cubierta de Gante, en Bélgica.

En líneas generales Lisboa representó un gran éxito para el atletismo checo. El equipo nacional consiguió en las tres jornadas tres preseas: dos de oro y una de bronce, lo que coloca a la República Checa junto a Suecia en la cuarta posición de estos Mundiales de Lisboa.