Sistema de puntos de penalización deberá disciplinar a los choferes

Unas 1300 personas fallecen anualmente en las carreteras checas. Para combatir el creciente número de accidentes de tráfico, el Gobierno aprobó este miércoles un proyecto de ley que supone penalizar con más severidad las infracciones de tránsito.

El proyecto supone las siguientes modificaciones: Primero, implantar un sistema de puntos de penalización. La escala está clara; no encender los faroles, por ejemplo, es igual a un punto; con siete puntos, como máximo, serán castigados los choferes que conduzcan bajo efectos de alcohol u otros estupefacientes. En cuanto el chofer supere 12 puntos, será privado del carné de conducir. Transcurrido un año, podrá renovar el documento, pero sólo en caso de que vuelva a aprobar los exámenes de autoescuela.

Los policías podrán suspender el carné de conducir de inmediato a los choferes que violen las reglas de manera grave, explicó el ministro de Transporte, Milan Simonovský.

"Al día siguiente, el carné de conducir, junto con la documentación sobre la infracción de tránsito, serán enviados al correspondiente órgano que sentenciará el caso. Esta medida debería impedir que el chofer en estado de ebriedad, vuelva a estar detrás del volante el mismo día", alegó el ministro.

Según el nuevo sistema de penalización, el que cause un accidente de tráfico grave deberá pagar una multa que ascenderá a un máximo de 50 000 coronas, es decir casi 1700 euros. El nuevo sistema posibilitará multar con más severidad asimismo a los peatones indisciplinados.

Por otro lado, en caso de que el chofer no viole las reglas durante 12 meses, dos puntos de penalización serán descontados de su cuenta.

El proyecto de ley tiene que ser aprobado aun por el Parlamento y firmado por el presidente. En tal caso entraría en vigor a partir de julio.