Todos contra Putin y su maquinaria de guerra: Petr Pavel rechaza que los rusos vuelvan al hockey internacional
El mundo del hockey sobre hielo se ha unido para expresar su más categórico rechazo al regreso de los rusos a las competiciones oficiales internacionales. El más vehemente, el presidente checo, Petr Pavel, quien ha dicho que los jugadores rusos representan el régimen de Putin y, por ende, a su maquinaria de guerra.
El hockey sobre hielo sigue siendo el deporte más popular de Chequia y por eso, los asuntos que atañen a este deporte son asuntos de estado. De ahí que el presidente Petr Pavel haya querido inmiscuirse en un tema que acapara la atención de los medios hoy en día: el regreso de la selección rusa a los torneos internacionales de hockey.
“Sinceramente, no creo que los atletas que representan a Rusia (y, por extensión, representan al régimen de Putin), deban competir en torneos internacionales, como campeonatos europeos o mundiales, bajo la bandera rusa, porque en la práctica servirían como una forma de promoción de dicho régimen”, ha declarado el presidente Pavel, según informa ČTK.
Para continuar: “Si analizamos esto en un contexto más amplio, Rusia es un país que lleva cinco años librando una guerra de agresión, un conflicto en el que han muerto miles de personas. Ha causado daños materiales inmensos y, durante todo este tiempo, no ha mostrado ningún esfuerzo significativo por poner fin al conflicto o avanzar hacia negociaciones de paz”.
Es vergonzoso
La opinión de Petr Pavel es el sentir popular en Chequia estos días. El presidente de la Asociación Checa de Hockey sobre Hielo, Alois Hadamczik, otrora glorioso seleccionador nacional, ha anunciado en Radiožurnal que Chequia se unirá a otros países europeos en su negativa a jugar contra Rusia en torneos internacionales.
“La decisión de aceptar a Rusia de vuelta en los torneos internacionales fue tomada por una comisión presidida por un italiano, e integrada además por un británico y un egipcio. El británico se opuso y los otros dos lo destituyeron. Es vergonzoso que esto haya podido suceder. Haremos todo lo posible por revertirlo si tenemos la fuerza para hacerlo. Pero sin duda la tendremos cuando las naciones se unan, ya sean suecos, finlandeses o noruegos. Si estamos solos, tendremos que considerar qué sanciones podrían afectarnos si nos negamos a jugar o no participamos. Pero nuestra opinión es inequívoca: mientras haya guerra y mientras exista este problema moral, eclipsará todos los asuntos deportivos”.
Boicot internacional
El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS por sus siglas en francés) dictaminó que las selecciones rusas deberían poder regresar a los campeonatos mundiales de inmediato (el próximo torneo mundial se celebrará en Alemania, en el mes de mayo de 2027).
La Federación Internacional de Hockey sobre Hielo (IIHF, por sus siglas en inglés) declaró que, si bien no está de acuerdo con el fallo, tiene toda la intención de acatarlo.
Finlandia anunció un boicot el lunes, seguida el martes por Suecia, Noruega, Dinamarca y Letonia.
Boris Šťastný (Automovilista), el ministro checo de Deportes, presentó una protesta oficial ante el TAS y reiteró su firme oposición a que los atletas rusos compitan en eventos internacionales bajo la bandera y los símbolos de Rusia, o con el himno nacional ruso, mientras continúe la agresión de Rusia contra Ucrania.
Incompatible
En tanto Škoda Auto, patrocinadora principal del torneo mundial de hockey desde 1993, expresó su desacuerdo con dicha decisión. Según la portavoz de la compañía, Iva Povolná, el retorno de Rusia a los campeonatos mundiales resulta incompatible con los valores que la empresa dice defender mientras continúe la guerra iniciada por Moscú contra Ucrania.
Škoda Auto anunció que, si la selección rusa participa en el mundial, reevaluará su implicación en el certamen y adoptará medidas adicionales. La casa de apuestas Tipsport calificó la decisión como escandalosa y que no desea que su publicidad aparezca en encuentros donde participen rusos.
La IIHF excluyó a Rusia de sus competiciones en febrero de 2022, tras la invasión a Ucrania. La prohibición fue prorrogada más recientemente en enero de este año.









