Rechazo de los estudiantes al futuro examen de bachillerato

El rechazo de los estudiantes al futuro examen estatal de bachillerato, el definitivo plan anticrisis y la segregación de estudiantes gitanos en clases separadas son algunos de los temas de la prensa checa de este viernes.

Lidové Noviny dedica su portada a la polémica surgida en torno al futuro examen de bachillerato, que pone fin a la enseñanza secundaria. Actualmente en la República Checa los estudiantes hacen esta prueba en sus centros de secundaria y después un examen de acceso en la universidad a la que quieran entrar.

El objetivo de la nueva ministra de Educación, Miroslava Kopicová, es implantar en el país para el año que viene un sistema parecido a, por ejemplo, la selectividad española, de manera que sea el Estado, y no los centros educativos, el que organice este examen a partir de 2010.

Los estudiantes se han puesto automáticamente en contra y según Lidové Noviny, en el grupo social Facebook ya existe un club de opositores a la maturita estatal de 32.000 miembros.

Por otro lado, el periódico Hospodářské Noviny anuncia que la rebaja fiscal por hijo aumentará en unos 35 euros, lo que es algo más del plan inicial anticrisis propuesto por los dos principales partidos checos, el Partido Cívico Democrático y los Socialdemócratas.

La versión final del paquete anticrisis incluye los polémicos pagos por desguace de automóviles, mayores subvenciones por hijo a las familias con problemas económicos y dotaciones por desempleo más elevadas. También comprende rebajas en el seguro social.

David Černý, foto: CTK
En total se cuenta para el plan con unos 1.500 millones de euros, lo que equivale a menos de un 0,5 por ciento del PIB. Según Hospodářské Noviny es poco en comparación con las medidas tomadas por otros países del mundo. Por ejemplo, Alemania dedicará un dos por ciento de su PIB y Estados Unidos un siete.

El mismo diario informa también de los beneficios económicos del artista checo David Černý, el autor de la controvertida Entropa. Černý ha vendido una versión reducida de esa obra a la feria de Viena por 75.000 euros.

Además, Černý acaba de ganar el juicio en torno a la escultura Belén checo, que un galerista vendió a Škoda Auto sin pagarle a Černý la parte que le correspondía. La sentencia supone unos 27.000 euros más para los bolsillos del artista checo.

Por último, Mladá Fronta Dnes comenta la decisión de una escuela de la ciudad de Valašské Meziříči de separar en el primer curso de la escuela a los gitanos de los payos. Cada grupo étnico irá a una clase distinta.

La medida no ha gustado a las asociaciones gitanas, que creen que la iniciativa no fomenta la integración, ni tampoco al ministro de Derechos Humanos y Minorías Étnicas, Michal Kocáb. El ministro cree que parece una medida de la Sudáfrica de los años 80.