“Pueblo checoslovaco, tu sueño ancestral se ha hecho realidad”
En este nuevo aniversario de la independencia checoslovaca viajamos en el tiempo junto al director del Museo de los Récords Checos para revivir cómo los periódicos de la época anunciaron el nacimiento de la Primera República.
Siguiendo el acertado estribillo de la canción Noticias de ayer, de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota —una de las bandas más influyentes del rock argentino— y con motivo de un nuevo aniversario de la fundación del Estado checoslovaco independiente en 1918, les proponemos subirnos a la máquina del tiempo para repasar cómo los medios de comunicación de la época cubrieron los principales eventos que desembocaron, tras el final de la Primera Guerra Mundial, en la proclamación de la Primera República Checoslovaca, con toda la carga de expectativas, temores e incluso ironía que eso implicó.
En este viaje contaremos además con un guía muy especial: Josef Vaněk, creador y director del Museo de los Récords Checos en la ciudad de Pelhřimov. Y el motivo es claro: además de exhibir curiosidades checas como un pesebre tan pequeño que cabe en una nuez, un oso de peluche de cuatro metros de altura y un violín hecho enteramente con fósforos, esta institución alberga la mayor colección de periódicos históricos del país, tal como él mismo explica.
“Fueron reunidos por el coleccionista Miroslav Bouška y en ellos se documentan distintos hechos históricos como, por ejemplo, el incendio del Teatro Nacional, el inicio de la Primera Guerra Mundial, el surgimiento de Checoslovaquia, los tristes acontecimientos relacionados con el Acuerdo de Múnich y la Segunda Guerra Mundial, así como su desenlace. Las copias de los periódicos forman parte de la exposición permanente del museo, y para fechas importantes, como es ahora el caso del 28 de octubre, siempre preparamos muestras ampliadas y temáticas”.
Sarajevo: el punto de quiebre
Pero para ir en orden y no apresurar el desenlace, Josef propone primero empezar por un hecho crucial que se remonta a un 28, pero no precisamente de octubre, sino de junio, y no de 1918, sino de 1914. Nos referimos a lo que ocurrió en Sarajevo, cuando el joven Gavrilo Princip disparó contra el archiduque Francisco Fernando de Austria y su esposa Sofía Chotek; es decir, el conocido atentado que daría inicio a la Primera Guerra Mundial y también a una de las más famosas novelas de la literatura checa, cuando el inimputable soldado Švejk comenta el hecho con su característico tono entre sarcástico y absurdo.
"En el Museo de Récords de Pelhřimov hemos preparado esta muestra de periódicos históricos con motivo del feriado nacional del 28 de octubre".
Josef Vaněk
“‘El heredero al trono y su esposa fueron asesinados. El atacante Gavrilo Princip disparó varias veces con una pistola Browning contra el automóvil del archiduque. El archiduque fue alcanzado en el rostro, y la señora duquesa resultó herida de gravedad. Esto es lo que se podía leer en los periódicos del lunes 29 de junio de 1914’. Eso es parte, justamente, de esta exposición de periódicos históricos que se encuentra en el Museo de Récords de Pelhřimov, la muestra que hemos preparado con motivo de este feriado nacional del 28 de octubre”.
También resulta curioso cómo ese hecho terminó vinculado a la ciudad checa de Terezín. Tras asesinar al archiduque Francisco Fernando en Sarajevo, Gavrilo Princip fue arrestado y condenado a 20 años de prisión, la pena máxima permitida por la ley austrohúngara para menores de edad. Fue encarcelado en la fortaleza de Terezín, donde pasó sus últimos años en condiciones extremadamente duras. Allí murió el 28 de abril de 1918, debilitado por la tuberculosis y la desnutrición.
La caída del imperio
Otro hecho muy simbólico dentro de esta línea de tiempo involucra a un familiar directo de la víctima del atentado de Sarajevo: su tío, una figura que representaba nada menos que la estabilidad del imperio, ya que había gobernado desde 1848. Tal como relata a continuación el director del Museo de los Récords Checos, su historia también marca un punto clave en el ocaso del poder austrohúngaro.
“El emperador y rey Francisco José I ha fallecido. Una edición especial del periódico imperial Wiener Zeitung anuncia que Su Majestad Apostólica imperial y real ha muerto en paz en el Señor hoy, 21 de noviembre de 1916, en el Palacio de Schönbrunn”.
Aquella muerte anunciada con tanta solemnidad significó una verdadera estocada para un Imperio Austrohúngaro que ya se encontraba en serio estado de crisis debido a varios factores como la guerra, la sumatoria de tensiones internas y, por supuesto, la incesante presión de los movimientos nacionalistas, tal como termina de advertirse en el siguiente e imperdible anuncio, otra estación fundamental dentro de este recorrido histórico que traza el surgimiento de Checoslovaquia.
"Con sincera alegría anunciamos a todos los ciudadanos checos que la todopoderosa justicia terrenal ha tenido a bien llevarse de este mundo al Imperio Austrohúngaro".
Comunicado a la legión checoslovaca
“‘Con sincera alegría anunciamos a todos los ciudadanos checos que la todopoderosa justicia terrenal ha tenido a bien, para gran pesar de todos los tontos y falsos amiguitos del pueblo checoslovaco, llevarse de este mundo al tan odiado por todos los pueblos Imperio Austrohúngaro. Esto ocurrió el lunes 28 de octubre de 1918, para alegría de todos nosotros, ciudadanos jubilosos que sufrimos bajo sus garras durante 300 años’. Este es el obituario del Imperio Austrohúngaro, que se vendía en beneficio de las legiones checoslovacas”.
El elocuente comunicado continúa diciendo que “el imperio fue sepultado en forma solemne junto con todos sus emblemas y águilas, que, luego de haber sido retirados de sus respectivas sedes, ahora soñarán con su pasada gloria; mientras que los discursos de agradecimiento seguirán una vez que se serenen nuestras mentes”.
Sueño cumplido
Finalmente, el día 28 de octubre de 1918 marca la proclamación oficial de la independencia checoslovaca, un acto que se apoyaba en los principios propuestos, meses antes, por el entonces presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson. Su programa, conocido como los Catorce Puntos, incluía el derecho de los pueblos a tener su propio Estado, respaldando así el deseo de los checoslovacos de separarse del imperio.
“‘Austria-Hungría acepta todas las condiciones de Wilson. Reconoce, ante todo, el derecho de los checoslovacos a un Estado independiente y soberano compuesto por Bohemia, Moravia, Silesia y Eslovaquia. Solicita negociaciones separadas y un armisticio inmediato’. Esto fue publicado por el diario Národní listy el 28 de octubre de 1918”.
Aunque el 28 de octubre de 1918 los representantes del Comité Nacional Checoslovaco proclamaron en Praga la independencia de Checoslovaquia —en un acto en el que se izaron banderas, se ocuparon edificios públicos y se publicó la declaración oficial—, lo cierto es que el nuevo Estado aún carecía de fronteras definidas, de un ejército propio y de reconocimiento internacional. Las noticias seguirían llegando en los días siguientes, en lo que constituye, sin lugar a dudas, el punto álgido del surgimiento de la República, tal como relata el director del Museo de los Récords Checos.
“‘Pueblo checoslovaco, tu sueño ancestral se ha hecho realidad. El Estado checoslovaco ha entrado hoy en el grupo de naciones independientes y cultas del mundo. El Comité Nacional, investido con la confianza de todo el pueblo checoslovaco, ha asumido como único órgano legítimo la administración de tu Estado’. Este es el comunicado publicado por el periódico Moravská orlice el 30 de octubre de 1918, y forma parte de la colección de diarios históricos que se exhibe en el Museo de Récords de Pelhřimov en esta exposición que traza el nacimiento de Checoslovaquia y está abierta todos los días”.
Sin embargo, a este proceso histórico —y, por lo tanto, a nuestro viaje en el tiempo— aún le falta un momento fundamental: el 14 de noviembre de 1918, apenas 17 días después de la proclamación de la independencia, Tomáš Garrigue Masaryk fue elegido presidente de Checoslovaquia. En ese momento, Masaryk se encontraba en el extranjero, trabajando activamente por el reconocimiento internacional del nuevo Estado. Poco después, regresó al país para asumir formalmente el cargo, consolidando así el liderazgo político de la naciente república.
"La República Checoslovaca proclama presidente a T. G. Masaryk.¿Cuántos ministros tendrá nuestro Estado? ¿Quiénes ocuparán los escaños en la Asamblea Nacional?"
Como podemos ver, aunque se trata de momentos históricos muy distintos, hay preguntas que siguen repitiéndose con insistencia a lo largo del tiempo, casi como si hubieran sido formuladas hoy mismo.








