Presidente Klaus rechazó reglamento europeo sobre sustancias químicas

Unipetrol

El presidente Václav Klaus vetó una enmienda a la ley checa, que perseguía adaptar la normativa local al reglamento europeo REACH, que impone la obligación de registro, evaluación y autorización de sustancias químicas utilizadas por la industria de Europa.

Václav Klaus
“Es una de las peores normas introducidas por la Unión Europea”, dijo Václav Klaus sobre el reglamento REACH, que entró en vigor el 1 de junio del año pasado y que contempla el registro de 30 mil sustancias químicas utilizadas en el mercado europeo.

El presidente checo considera la norma como defectuosa y excesivamente costosa. Además, según Klaus, regularía demasiado la industria química local y la sometería al control de la burocracia europea.

También Miloslav Kala, miembro del Comité Económico de la Cámara de Diputados, que participó en los debates sobre dicha enmienda, expresó su escepticismo en cuanto a la implementación del reglamento en la normativa checa.

“Una vez introducida la norma, las sustancias químicas que no la cumplan serán exportadas a países que no cuentan con reglamentos tan rigurosos. Eso significaría exportar sustancias nocivas a los países en vía de desarrollo, que no son capaces de asegurar la protección adecuada de los empleados y del medio ambiente”, señaló Kala.

El ministro de Medio Ambiente, Martin Bursík, sostuvo que el presidente Klaus no había entendido bien los objetivos del reglamento y que en ningún caso se trata de una imposición de la normativa comunitaria sobre las directrices locales. Señaló, además, que rechazando el reglamento REACH, la República Checa violaría las obligaciones contraídas en el momento de haber ingresado en la Unión Europea.

El objetivo de REACH, según sus autores, es detectar con mayor rapidez y exactitud las propiedades de las sustancias químicas utilizadas en Europa e ir sustituyendo poco a poco los productos tóxicos por otros menos nocivos para la salud y el medio ambiente.

El futuro del reglamento en la República Checa será decidido por los diputados, quienes tienen derecho a rechazar el veto del presidente.