Praga es una ciudad muy cosmopolita

María Escartí, foto: Autora

María Escartí es una joven valenciana que un buen día recibió una atractiva oferta laboral del Instituto Valenciano de Exportación, para venir a trabajar a la capital de la República Checa. Desde que aceptó, ya ha pasado un año. Aquí, ha encontrado un nuevo trabajo, buenas amistades y en definitiva, una nueva vida que, sin duda, hacen de Praga para María, una ciudad muy especial.

María Escartí, foto: Autora
¿Qué es lo que te atraía de la República Checa?

Pues me atraía mucho el hecho de que fuese un país que todavía, el año pasado, no estaba en la UE y me atraía también el desconocimiento del país, porque yo no lo conocía mucho, había estado como turista durante una semana y el hecho de tener una oportunidad para conocer la cultura, el idioma, me atraía mucho.

La mayoría de la gente que llega aquí dicen que lo más bonito o más destacado es la arquitectura de sus calles, el Punte de Carlos... ¿Qué nos destacarías de la ciudad?

Bueno, aparte de estos lugares muy típicos y realmente preciosos, muy cerca del centro tienes parques preciosos. Petrin o el Parque de Letná, son zonas muy bonitas. Y luego aparte los alrededores de Praga y no sólo lo alrededores, Cesky Krumlov, casi en la frontera con Austría o la zona de Cesky Raj, más hacia Polonia, son zonas muy bonitas y eso yo no lo conocía y no sabía que la República Checa ofrecía tanto, tantos lugares para ir.

Tu María, has trabajado también con checos. Qué nos puedes comentar sobre la forma de trabajo. ¿Te ha aportado algo nuevo o diferente a lo que tu solías estar acostumbrada en España?

Si, si que me ha aportado algo nuevo. Bueno, saber adaptarte a las circunstancias de cada momento. Ellos, los checos, quizá si que, en general, creo que tienen muy claro cual es su horario de trabajo. En eso quizá son germánicos, si se puede decir. Unos horarios muy estrictos a la hora de trabajar, los españoles creo que somos un poco más flexibles con el horario. A veces tiene cosas negativas, a veces se alargan las jornadas sin necesidad. Pero yo creo que me he adaptado a saber trabajar con otra mentalidad.

María Escartí, foto: Autora
Tras un año aquí en la República Checa residiendo, ¿supongo que estarás con un grupo de gente también española?

Sí, pues tuve la suerte de venir aquí y enseguida encontrarme con personal de la la Oficina Comercial Española, los becarios que están allí, y a través de ese primer contacto he conocido a otros españoles, y eso al principio es muy bueno porque enseguida te habituas a la ciudad, no te sientes sóla. Luego por otra parte, también tiene cosas negativas porque quizá no te integras tanto en la sociedad checa.

¿Te has sentido como extranjera en algún momento?

Bueno al principio sí porque cuando no conoces absolutamente nada del idioma y quieres ir al supermercado, con ese tipo de cosas, sí que te sientes extranjero porque en algunos momentos he sentido que las personas no hacen mucho por entenderte. Cuando tu llegas a un banco y quieres abrir una cuenta y no sabes checo y la persona que está atendiendote no sabe inglés, hay veces que es una barrera muy difícil de superar porque hay personas que se cierran y no quieren entender absolutamente nada, ni siquiera el lenguaje de los gestos. Entonces hay veces que sí he sentido una barrera muy fuerte. Pero en otros casos, a nivel individual, también hay personas muy abiertas.

¿Cómo definirías tu esta ciudad?

Es una ciudad de cuento. Y luego a nivel de las personas, del ambiente, yo la describiría como una ciudad cosmopolita, muy cosmopolita. Hay muchos turistas, muchos extranjeros, al ser quizá la capital eso le da a un ambiente muy cosmopolita.

¿Cuál es tu idea María, seguir aquí unos meses, volverte para España?

Pues mi idea es seguir aquí, quizá un par de años. Ya veremos como surge todo laboralmente. Mi idea es un máximo de dos años y luego me gustaría volver a España.

Bueno María, encantada de charlar contigo. Hasta pronto.

Hasta pronto, gracias a tí Gema.

Autor: Gema Cubo Cabrera
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