Paso fino colombiano se presenta en una muestra hípica checa

Paso fino colombiano y su propietario, Jan Kubesa

"Caballos en acción", fue la muestra hípica que se efectuó este fin de semana en la ciudad de Pardubice, Bohemia Oriental. Su objetivo fue enseñar qué razas se crían en la República Checa. La raza que atrajo más atención fue el paso fino colombiano.

Paso fino colombiano y su propietario, Jan Kubesa
El paso fino colombiano se cría en este país desde el año pasado. Su propietario, Jan Kubesa, explica que lo conoció precisamente en Colombia donde vivía y trabajaba. "Después de montar al paso fino colombiano ya no hay otra posibilidad que seguir montándolo. Fue amor a primera vista y para toda la vida", asegura Kubesa.

"Es un animal a la vez muy noble y muy brioso. Fácilmente lo pueden montar los niños. Mi hijo tiene nueve años y monta sin problemas a un macho adulto. El caballo tiene también mucha resistencia que heredó de sus antepasados. Pero sobre todo es muy cómodo, usted puede quedarse sentado en la montura todo el día y no se cansa".

¿Qué caballos han presentado en la exposición?

Paso fino colombiano

"Tenemos aquí a Bonachón del Rey, un macho de seis años, y a Islera del Gavilan, una potranca de dos años. Ambos son descendientes de caballos criados por el famoso Fabio Ochoa, de Resorte III y Resorte IV, todo el mundo que se entiende del paso fino colombiano sabe qué significan esos nombres. En mi país hay solamente estos dos ejemplares, son los primeros que se crían en la República Checa. Por ello estamos en esta exposición para mostrarlos a la gente y parece que le gustan mucho".

El paso fino colombiano no es una raza barata, su precio puede alcanzar hasta el millón de dólares.

Paso fino colombiano
"Estos caballos sí que no son baratos. Depende mucho de la caridad y de la buena voluntad de los amigos por cuál precio están dispuestos a vendérselos. Para nosotros los europeos que queremos importarlos directamente de Colombia, son incluso más caros, porque lo que hace subir más el precio es el transporte. Desafortunadamente, la Unión Europea no permite la importación directa, por lo que hay que llevarlos primero a Estados Unidos, dejarlos allí dos meses y luego reimportarlos a Europa, es decir, se trata de doble transporte aéreo. Solamente éste alcanza a unos once mil dólares por caballo".

El paso fino colombiano es descendiente de los caballos beréberes que Cristóbal Colón trajo a Santo Domingo durante su segundo viaje al Nuevo Mundo en 1493. Es un amblador generoso, muy bueno sobre todo para los paseos largos en la naturaleza. Por sus cualidades y carácter se le apoda el "Rolls Royce del mundo hípico".