Pasiones en Parlamento checo por Constitución Europea

Foto: Comisión Europea

Más de siete horas debatieron los diputados checos sobre la Constitución Europea. El debate fue iniciado por la mayor formación opositora, el Partido Cívico Democrático, apoyado por el Partido Comunista. El Gobierno al final resultó ganador.

foto: Comisión europea
La Constitución Europea despierta entre los políticos checos pasiones raras veces vistas en la cuenca checa. La oposición reprocha al Gobierno que no consultó con ella su postura hacia la Euroconstitución antes de partir a Roma, donde el sábado pasado fue inaugurada la Conferencia Intergubernamental sobre la Carta Magna de la Unión Europea. Por ello, convocó para este martes una sesión extraordinaria de la Cámara Baja. Los parlamentarios no se han mordido la lengua en la discusión.

"El Partido Cívico Democrático y sus diputados son los que no quieren dejar gobernar a la República Checa desde Bruselas a ningún soberano extranjero, ni alemán ni francés", proclamó el diputado Jan Zahradil, de la oposicionista formación. El Partido Cívico Democrático afirma que el Gabinete no defiende suficientemente los intereses de la República Checa cediendo el paso a los países más grandes.

Zahradil comparó la situación con el año 1526, en que el habsburgo Fernando I, después de ser elegido rey checo, prometió que mantendría todos los derechos y todas las libertades del reino checo y de la nobleza checa; luego la realidad fue completamente distinta.

Vladimír Spidla, foto: CTK
Esta declaración incomodó al Primer Ministro, Vladimír Spidla, tanto que calificó los juicios del Partido Cívico Democrático de demagogía de la peor ralea.

"Su demagogía intenta conducir el debate europeo a un campo que hace mucho tiempo fue abandonado", manifestó Spidla y agregó que este camino podría definirse hasta cierto punto como una "haiderización" del escenario político checo, haciendo referencia al nacionalista autríaco, Jorg Haider.

El Partido Cívico Democrático exigió de Spidla una disculpa. Sin embargo, Spidla alegó que otro diputado de ese partido, Ivan Langr, tampoco se disculpó con él después de comparar al jefe del Gabinete checo con Stalin y Berija. Por lo tanto, el Primer Ministro declinó disculparse. El Gobierno checo salió del tiroteo parlamentario manteniendo sus posiciones. A los legisladores les prometió que los informaría regularmente sobre el transcurso de las negociaciones sobre la Euroconstitución.