Oposición rechaza ratificar en paquete estación de radares y Tratado de Lisboa

El Parlamento checo tiene ante sí la aprobación o rechazo de dos importantes documentos: el Tratado de Lisboa y el Tratado sobre la construcción de una estación de radares antimisiles de EE.UU. en territorio nacional. El oficialismo y la oposición difieren sobre la eventual votación en bloque sobre ambos documentos.

Mirek Topolánek y Alexandr Vondra (Foto: CTK)
El primer ministro, Mirek Topolánek, sorprendió a finales de la semana pasada cuando dijo que en caso de que los parlamentarios rechacen el radar, los diputados del Partido Cívico Democrático podrían tener la última palabra sobre la ratificación del Tratado de Lisboa.

El vicepresidente de la Cámara de diputados, Lubomír Zaorálek, del opositor Partido Socialdemócrata rechaza semejantes amenazas.

Přemysl Sobotka y Lubomír Zaorálek (Foto: CTK)
“Resulta escandaloso tratar de negociar de esa manera con Tratados tan importantes. Se pone en juego la credibilidad del país y además el Tratado de Lisboa no es un regalo para la socialdemocracia, es un compromiso del país”, insistió el opositor.

Independientemente de que Irlanda, como uno de los 27 países comunitarios votara en contra del Tratado de Lisboa, en la República Checa el Tribunal Constitucional falló a favor del documento indicando que no chocaba con los intereses nacionales.

Karel Schwarzenberg (Foto: CTK)
El ministro de Relaciones Exteriores, Karel Schwarzenberg, uno de los mayores promotores de la construcción de la estación antimisiles de EE.UU. en territorio checo, dijo que no coincidía con el primer ministro.

“No estoy de acuerdo con esa postura, porque considero que los dos tratados son muy importantes para la seguridad de la República Checa. Ahora se trata de un asunto de las facciones parlamentarias, los legisladores son los que van a votar no el Gobierno”, subrayó el canciller.

El Tratado de Lisboa es el documento que buscaba sustituir el texto de la Constitución Europea, que no fue ratificada por todos los países comunitarios. No obstante, Irlanda votó en contra lo que impide la entrada en vigor del nuevo documento, pero el proceso de ratificación continúa en los países en los que todavía no ha tenido lugar.

Entretanto, la ratificación del Tratado para la construcción de una estación de radares, por parte del Parlamento, permitiría a EE.UU. la construcción en la República Checa de una parte de su sistema de defensa antimisiles en Europa.

El director de la Agencia para la Defensa Antimisiles de EE.UU., Henry Obering, dijo recientemente en Praga que así es la democracia y que si bien el documento fue aprobado por el Gobierno, ahora hay que esperar su ratificación por parte del Parlamento.