Nuevo telescopio en el observatorio de Klet

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En esta edición les ofreceremos dos temas: "Nuevo telescopio checo seguirá los asteroides peligrosos" y "Dos científicos checos descubrieron que los buses mexicanos circulan según la teoría cuántica del caos".

Los astrónomos del observatorio de Klet, en Bohemia del Sur, cuentan ahora con un nuevo telescopio reflector. Su misión será descubrir asteroides peligrosos capaces de ocasionar colosales daños en su eventual choque con la Tierra.

El telescopio de Klet, el segundo reflector del país por su tamaño, es al mismo tiempo el mayor de Europa en dedicarse exclusivamente a la observación de los asteroides.

Los telescopios reflectores utilizan un espejo convexo para reflejar la luz. El nuevo telescopio del observatorio de Klet, cuyo espejo tiene un diámetro de 106 centímetros, posibilitará seguir tanto los pequeños cuerpos cósmicos o asteroides que se encuentren en las proximidades de la Tierra, como los distantes más allá de la trayectoria de Neptuno. Con una cámara digital será posible registrar cuerpos celestes tres millones de veces más débiles que las estrellas visibles a simple vista.

Los astrónomos del observatorio de Klet pudieron costear la fabricación del nuevo telescopio gracias a aportes financieros del mundo entero. En la etapa final de la fabricación del reflector tomaron parte científicos japoneses, norteamericanos e italianos que están muy interesados en el proyecto del seguimiento de asteroides en el observatorio de Klet.

La directora de este observatorio, Jana Tichá, opina que el seguimiento de asteroides peligrosos contribuirá a la seguridad del planeta Tierra. Los astrónomos han descrito hasta ahora más de 300 asteroides potencialmente peligrosos, pero una cantidad dos veces mayor permancece todavía oculta en el sistema solar.

La científica advierte que al cruzar la trayectoria de la Tierra tales cuerpos cósmicos podrían dañar satélites y otras instalaciones en órbita circunterrestre. Por eso es imprescindible seguirlos con el nuevo telescopio del observatorio de Klet, en Bohemia del Sur.

¿Cómo es posible que los buses urbanos en México circulen a intervalos regulares a pesar de no existir un horario? Sobre este interrogante reflexionaron dos físicos checos y llegaron a una inesperada conclusión: los buses circulan según los principios de la teoría cuántica del caos.

Ambos científicos opinan que están sobre la pista de una característica hasta ahora desconocida de los sistemas corrientes, válida, por ejemplo, para el ordenamiento de las letras en una lengua, o las notas en una melodía.

Petr Seba, profesor de la universidad de Hradec Králové, Bohemia Oriental, dicta regularmente conferencias también en México. En la ciudad de Cuernavaca, a cien kilómetros de la Ciudad de México, llamó su atención el sistema de circulación de los buses urbanos sin un horario escrito. Para estudiarlo a fondo, el profesor Seba encargó a sus alumnos mexicanos registrar el paso de los buses por las paradas. El estudio abarcó Cuernavaca y la Ciudad de México.

El profesor Seba llevó los datos recogidos a la República Checa, donde se encargó de analizarlos el doctorando Milan Krbálek, del Instituto de Física de la Academia Checa de Ciencias. El procesamiento matemático de los datos sobre la circulación de los buses mexicanos reveló que éstos se portan según las leyes de la física cuántica, como, por ejemplo, las partículas subatómicas.

La diferencia consiste en que las partículas elementales están vinculadas por complejos enlaces cuánticos mientras que la relación entre los buses y la distancia entre ellos se debe a la decisión de sus conductores que desean transportar el mayor número posible de pasajeros.

Analizando datos sobre las distancias entre los coches en las autopistas alemanas, los mencionados científicos checos descubrieron que sus conductores se regían inconscientemente por las leyes de la física cuántica.