Más medios, más silencio y sin zapatos. Una mirada española al sistema educativo checo

Ignacio Abal es un profesor español de secundaria que participa ya varios años en programas de intercambio de profesores con centros de la República Checa. En esta ocasión, se halla involucrado en un proyecto con la escuela pedagógica de Kroměříž. En entrevista para Radio Praga Internacional nos ha hablado de esto y de las diferencias entre la enseñanza checa y la española.

Foto: Archivo del IES Pérez Comendador

Ignacio Abal, profesor de historia en el Instituto de Enseñanza Secundaria Pérez Comendador de Plasencia, en España, es ya un buen conocedor de la República Checa, y en particular, de Moravia, debido a la década que lleva ya colaborando en programas de intercambio entre su centro y la escuela pedagógica Jan Blahoslav de Přerov. Ahora continúa en su exploración de la realidad educativa checa gracias a un programa KA 220 de formación de profesores financiado por la Unión Europea.

Ignacio Abal | Foto: Carlos Ferrer,  Radio Prague International

La iniciativa ha correspondido a la Escuela Pedagógica Secundaria y Superior de la localidad de Kroměříž, que buscaba socios europeos para el programa y pidió recomendación a sus compañeros de la Jan Blahoslav. En el proyecto participan también un socio irlandés y otro portugués y tiene como objetivo principal el intercambio de experiencia, como explica Ignacio Abal en entrevista para Radio Praga Internacional.

Foto: Archivo del IES Pérez Comendador

“Su nombre es eh VET for the Future, o sea, Vocational Education Training for the Future, donde estos profesores intentan compartir experiencias formativas entre todos ellos, también orientados en este caso al bienestar, al autoconocimiento de los alumnos y también a su salud mental, de tal manera que cada uno de los países acoge a un grupo de profesores de cada una de las otras tres delegaciones, se realiza una movilidad donde cada país enseña un poco su métodos pedagógicos, las principales actividades que suelen realizar con su diferente tipo de alumnado y, gracias a eso, pues nosotros podemos ir recopilando diferentes maneras de educar y luego poder poner en práctica en nuestros propios países cada una de estas experiencias”.

Foto: Archivo del IES Pérez Comendador

Los profesores participantes estuvieron en Kroměříž el curso anterior, posteriormente en Plasencia, y ahora esperan Portugal e Irlanda. Además de las estancias, se realizan reuniones de coordinación presenciales en cada uno de los países, donde se ponen en común los avances y dificultades del proyecto.

Uno de los principales aportes, de acuerdo con Abal, es el contacto directo con otros sistemas educativos, de los que siempre se puede aprender algo. Así describe las divergencias entre el sistema checo y el español.

Foto: Archivo del IES Pérez Comendador

“En nuestro caso, nuestro instituto es un instituto de educación secundaria, pero tenemos también cuatro familias profesionales de educación profesional y, en el caso del instituto checo, de esta escuela pedagógica de Kroměříž, pues sobre todo ellos se centran en la formación de alumnos que luego pueden ir a la universidad, pero ya salen con un título de para poder enseñar en escuelas infantiles.

Nosotros hemos descubierto un montón de diferencias, por ejemplo, en la cantidad de medios que existen aquí dentro de estas escuelas. Cada aula cuenta con un piano, por ejemplo, un teatro dentro de la escuela. Todos esos medios son medios que nosotros no tenemos.

Foto: Archivo del IES Pérez Comendador

Y la manera de entrar en los institutos en la República Checa con estas escuelas pedagógicas, donde los alumnos tienen que realizar un examen de ingreso eh realmente complicado, tienen que saber cantar, tienen que saber bailar, además de tocar un instrumento. Y todas estas cosas pues son realmente diferentes a cómo funciona para nosotros la formación profesional. La verdad es que te llevas una sensación de un profesionalismo y de una manera realmente diferente de educar, pero al mismo tiempo con unos alumnos que salen realmente formados, creo yo, para desempeñar su labor”.

Foto: Archivo del IES Pérez Comendador

Al mismo tiempo, considera que las maneras españolas también pueden inspirar a sus compañeros checos.

“Quizás la cercanía que nosotros solemos tener con el alumnado. Los propios alumnos checos cuando hablamos con ellos trazan una cierta distancia, quizás, entre su profesorado y ellos, y quizás en nuestro caso español esta cercanía se ve un poco más. Nuestros alumnos normalmente suelen tener un grado de confianza o de acercamiento hacia el profesorado que internacionalmente se suele ver menos. Y además de eso, pues yo creo que nosotros sobre todo podemos diferir en el modo de aproximarnos desde un punto de vista más práctico, quizás, hacia los conocimientos que intentamos impartirles”.

Foto: Archivo del IES Pérez Comendador

Pero no todo lo enriquecedor de este programa de intercambio de profesores es de tipo profesional. El aprendizaje está muy ligado a lo personal y cultural. Ignacio Abal, que ya es un habitual en Chequia, resume así las diferencias entre el ambiente de un centro educativo checo y uno español.

Foto: Archivo del IES Pérez Comendador

“Hay muchas cosas que a la hora de entrar en un instituto o un centro educativo de la República Checa te sorprende desde el punto de vista de un español. Por ejemplo, que las personas se descalzan al entrar dentro de cualquier centro educativo en la República Checa. Nuestros alumnos se sorprenden mucho porque en España esto no sucede. Todo el mundo va con siempre con sus zapatos y al encontrarte las taquillas, pues es bastante diferente.

Foto: Archivo del IES Pérez Comendador

El nivel de ruido, obviamente, es una de las mayores diferencias existentes. Nuestros centros, son del sur de Europa, son bulliciosos, nuestros alumnos están acostumbrados a expresarse con un nivel de decibelios bastante alto, y aquí eso no existe. Estos son choques culturales que se hacen patentes y, al mismo tiempo, que nos sirven a todos para aprender unos de otros”.

Al mismo tiempo, la actitud en el aula también es distinta.

Foto: Archivo del IES Pérez Comendador

“Sobre todo en el número de interrupciones existentes a lo largo de la hora de clase, que considero que en la República Checa, al menos en lo que nosotros hemos visto, es bastante inferior. Es decir, normalmente los alumnos son algo más disciplinados, están, no quisiera decir más atentos, pero sí que es verdad que interrumpen menos la clase de lo que nos sucede normalmente a nosotros con nuestros alumnos”.

Foto: Archivo del IES Pérez Comendador

Los alumnos del IES Pérez Comendador sacaban a relucir la comida checa entre las cosas que más les gustaron del país, y los profesores se encuentran en el mismo equipo, continúa Abal.

“Una de las principales ventajas de estar inmerso dentro de estos proyectos Erasmus al mismo tiempo que conoces experiencias educativas es también enriquecerte conociendo la cultura de otros países y la cultura gastronómica también forma parte de esta cultura. Por lo tanto, normalmente casi todos los profesores que suelen participar en este tipo de experiencias suelen estar abiertos a conocer más y eso incluye la gastronomía. Nosotros, por ejemplo, somos grandes amantes del goulash y del španělský ptáček y de un montón de platos que hemos estado probando durante nuestras estancias aquí”.

Foto: Archivo del IES Pérez Comendador

Tal como establecen las condiciones de este proyecto europeo, después de terminar las dos estancias restantes, se creará un informe final y se difundirán las actividades realizadas, para que estén disponibles para todo el profesorado que quiera reproducirlas.

Foto: Archivo del IES Pérez Comendador
Autor: Carlos Ferrer
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