Grandes filas y mucho interés estudiantil para admirar en vivo las joyas de la corona checa

La exhibición de las joyas de la corona checa en el Castillo de Praga está abierta para el público, marcando el 500 aniversario de la llegada de los Habsburgo al trono checo. Han suscitado gran interés, sobre todo de parte de estudiantes.

Durante la mayor parte del año, las joyas de la corona checa permanecen bajo llave. Ahora, sin embargo, están nuevamente disponibles para el  público en el Salón de Vladislao en el Castillo de Praga. El año pasado, la exhibición se enfocó en su sinuoso destino durante el período de la Segunda Guerra Mundial.

Este año, no obstante, la exposición lleva el nombre Los Habsburgo 500, por lo que se centra en la influencia de la dinastía a partir de la llegada de Fernando I hasta finales del siglo XVIII.

Símbolo del Estado checo

El enfoque central es el recorrido de las joyas, desde su estancia en Karlštejn y su mudanza a Viena durante la Guerra de los Treinta Años hasta su solemne regreso a Praga en 1791, cuando se convirtieron en uno de los símbolos contemporáneos del Estado checo, la continuidad histórica y la identidad nacional.

Petr Kastner, corresponsal de la Radio Checa, brinda más detalles sobre la exhibición de este año.

“Este año se cumplen 500 años desde la llegada de los Habsburgo al trono checo. Los visitantes también se podrán enterar del destino de las joyas después del año 1526. La exposición se centra asimismo en otros objetos como, por ejemplo, el cetro o la manzana real, creados por aquel entonces. Ahí se puede ver también la túnica del año 1653 o los retratos reales, que se asocian con la dinastía de los Habsburgo”.

Interés estudiantil

Los primeros en visitar la exhibición fueron grupos de estudiantes. Es más, el interés por parte de las instituciones educativas ha sido tan fuerte que el Castillo recibió reservas de más de 300 escuelas.

Según Veronika Wolf, directora cultural en el Castillo de Praga, esta es una cifra récord, lo cual también se refleja en el número de días reservados para las escuelas. Mientras que el año pasado las visitas estudiantiles se realizaron durante dos días, este año el Castillo ha extendido este período a cuatro días por el creciente interés.

Asimismo, el Castillo ha preparado un programa especial para gente ciega que incluye modelos tridimensionales de la corona para ser explorados a través del tacto.

Grandes colas

Aparte de las grandes colas y el largo tiempo de espera, las medidas de seguridad son otro aspecto esencial que hay que tomar en cuenta: como cada visitante pasará al principio por un control de seguridad, el Castillo recomienda dejar los grandes equipajes, incluyendo los cochecitos, en casa. Los animales tampoco están permitidos, con la excepción de los perros guías.

La exposición se encuentra disponible hasta el 28 de septiembre, el Día del Estado Checo, desde las 9:00 de la mañana a las 5:00 de la tarde, aunque los últimos ingresos son hasta las 4:30.

La tradición de exhibir las joyas reales se remonta a la Primera República Checoslovaca y tuvo su estreno en 1929 en el marco del mil aniversario de la muerte de San Venceslao. Hace dos años, el presidente Petr Pavel decidió que las joyas se exhibirían cada año.

Autores: Jakub Vik , Lora Lúkova
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