Chequia elimina a EE.UU., de nuevo, y se mete, de nuevo, en la final 8 de Copa Davis
En Bolonia, en noviembre, se jugarán las finales de la Copa Davis 2026 entre los mejores ocho equipos de la competición y de nuevo estará presente Chequia que ha eliminado heroicamente en Praga a un duro rival, como Estados Unidos.
“Uff, un saque precioso de Lehečka que el otro devuelve apenas y ahora el checo lo tiene fácil… Y remata el partido. Lehečka está de rodillas, pero es el ganador”, decía emocionado el comentarista de televisión cuando Jiří Lehečka le dio el punto decisivo a los checos, en casa, para avanzar a la final de ocho equipos de Copa Davis, dejando en el camino nada menos que a un gigante como Estados Unidos, de nuevo.
Porque la mala suerte de nuevo emparejó a checos y estadounidenses en octavos de final, como el año pasado en Miami, y como el año pasado, los checos se impusieron por un agónico 3-2.
Jiří Lehečka, el héroe de la jornada al darle el punto vital a los checos, agradeció el apoyo del público que alentó sin cesar.
“Me alegra mucho que el estadio estuviera lleno hasta el último minuto, lo agradezco enormemente. Creo que aún no nos damos cuenta de la importancia de la situación ni de la cantidad de apoyo recibido. Hemos eliminado a EE.UU. de nuevo. Precisamente por eso queríamos jugar aquí y por eso se dio así”.
Jiří Lehečka venció al estadounidense Learner Tien por 6-3 y 7-5, y elogió el ambiente vibrante que se vivió en el O2 Arena de Praga.
Antes el mejor de los checos, según el ranking, Jakub Menšík, había puesto la serie 2 a 2, derrotando al mejor de los norteamericanos, Ben Shelton, que perdió sus dos sencillos en Praga y se va doblemente derrotado.
Menšík, que quedó pronto abajo en el marcador, se recuperó y dio vuelta su partido ante Shelton y quiso agradecer también al público presente por su incesante apoyo.
“El ambiente en general, maravilloso, todo el equipo, me han impulsado para seguir adelante y creí en mí, porque, aunque iba perdiendo, tenía energía y ganas. Ha sido difícil, estoy muy orgulloso de todos y creo que nos lo merecemos”, expresó Menšík satisfecho.
El capitán de los checos, Tomáš Berdych, que se veía casi tan cansado como sus jugadores, tras pasar este duro escollo, no escatimó en elogios para sus pupilos.
“Los chicos han dado lo mejor de sí mismos, se lo han dejado todo en la pista, y les estoy muy agradecido. El año pasado ya nos enfrentamos a condiciones extremadamente difíciles en Estados Unidos y ahora nos tocó el mismo equipo, pero en casa, igual de difícil o incluso peor. Espero que no nos toque de nuevo con ellos tan pronto, porque me parece bastante extraño que en esta competición nos enfrentemos año tras año a un equipo tan fuerte, algo que creo que realmente no merecemos”.
Tras clasificarse para la final 8 de la Copa Davis, el capitán del equipo checo se mostró satisfecho de que el trabajo realizado por sus jugadores durante la semana hubiera dado sus frutos.
Según Berdych, la mayor recompensa fue la euforia vivida ante un O2 Arena abarrotado de público tras la victoria en casa sobre el equipo estadounidense por 3-2.
En la rueda de prensa, afirmó que esperaba con ilusión los partidos de noviembre en Bolonia y que confiaba en que la experiencia de los jugadores del año pasado, cuando fueron eliminados por España en cuartos de final, también les sería de gran ayuda.
“Creo que todos hemos sido testigos. Es el resultado de todo el trabajo que se ha estado realizando desde principios de semana. Estoy muy contento de que los chicos hayan asimilado lo que siempre les he dicho: que hay que trabajar duro toda la semana para poder ganar. Lo hicimos el año pasado en Estados Unidos y lo hicimos también aquí en casa. La estrategia de los chicos ha sido similar: dieron lo mejor de sí y se prepararon bien”, indicó el gran capitán Berdych, que en su día ganó la Copa Davis como jugador, dos veces, en 2012 y 2013.
A pesar de perder el dobles, in extremis, ante los estadounidenses (“en mi opinión, uno de los mejores partidos de dobles que se han visto en Copa Davis”, sostuvo Berdych), los checos pudieron remontar y clasificar a la gran final de noviembre.
“Los chicos son jóvenes y progresan muchísimo cada año. Esa es nuestra gran ventaja de cara al torneo final. No está de más tener objetivos ambiciosos, porque es la única manera de alcanzarlos. Este equipo se los merece”, añadió Berdych.
La gran final la jugarán los ocho países clasificados: Italia, vigente campeona, más Chequia, España, Alemania, Austria, Gran Bretaña, Canadá y, sorpresivamente, Corea del Sur.
Los partidos serán entre el 24 y el 29 de noviembre próximos en el Super Tennis Arena de Bolonia, en Italia.








