Catorce años de guerra dejaron a millones de sirios sin agua; Chequia ya trabaja para devolvérsela

Millones de sirios carecen de un acceso fiable al agua potable. La red de abastecimiento está destruida en muchos lugares y los hogares dependen de servicios privados de reparto. La República Checa también está colaborando en la reconstrucción de las infraestructuras en Guta Oriental.

Más de un año y medio después del fin de una guerra civil devastadora, millones de sirios siguen sin tener un acceso estable al agua potable. En muchas zonas, las redes de abastecimiento quedaron gravemente dañadas y las familias dependen de distribuidores privados para conseguirla. En la Guta Oriental, una de las regiones más afectadas, Chequia participa en la reconstrucción de la infraestructura hídrica.

Foto: Cáritas República Checa

La Televisión Checa ha hablado con algunos locales para entender mejor la problemática. Wisam Yúsuf ash-Shará es distribuidor de agua potable, precisamente en la Guta Oriental siria. Lleva barriles llenos de agua en su camioneta y trasvasa el líquido a los bidones personales de sus clientes. El precio puede variar según el día. En ocasiones, vende veinte litros por un precio equivalente a poco menos de un euro. En el caso de gran pobreza en el que se encuentra Siria, este es un gasto que muchos hogares siguen sin poder permitirse.

El distribuidor explica que estos precios no son altos por el agua, que no es cara en sí; el problema son los precios de la gasolina necesaria para transportarla. Esto es lo que provoca que haya mucha gente en los alrededores que no puede permitirse llenar un recipiente de tamaño medio. Simplemente no tienen suficiente dinero para cubrir el gasto de transporte.

Problemas para conseguir agua

Uno de sus clientes es el obrero Ahmad al-Talí. Trabaja en un modesto taller de reparaciones para poder darle de comer a toda su familia de siete miembros. Él cuenta que debe comprar entre quince y veinte litros diarios. A veces esta cantidad le alcanza para dos días.

Foto: Cáritas República Checa

Debido a la guerra, lleva años viviendo en una vivienda provisional y, aunque esté cerca de la estación de agua y de parte de la red de abastecimiento, tiene que depender de las iniciativas privadas, ya que esta red se deterioró durante la guerra y ya no funciona.

Incluso después de más de un año y medio del fin de la guerra civil, que duró catorce años, la red de abastecimiento de agua de Siria sigue destrozada. Decenas de miles de kilómetros de tuberías sufrieron daños irreparables. Según UNICEF, 16 de los 25 millones de habitantes de Siria, un 64% de la población, tienen un problema grave de suministro estable de agua.

El principal problema que han tenido no es tanto la escasez de recursos hídricos, sino más bien la falta de infraestructura. El agua de los ríos y lagos no llega a la población. Además, en los últimos años ha habido una gran sequía que ha afectado al país de Oriente Medio, haciendo que los recursos disminuyan y agraven la problemática inicial.

Ayuda de la República Checa

A raíz de esta situación, varios países están colaborando para ayudar a Siria. La República Checa cofinancia ahora la renovación de las instalaciones con fondos de ayuda al desarrollo. La obra podría estar terminada en unos meses.

El jefe de diseño de la empresa Recursos Hídricos Ekomonitor (Vodní zdroje Ekomonitor), Jiří Karbusický, explicó a la Televisión Checa en qué consiste el proyecto de recuperación del suministro de agua. La empresa ya ha perforado y conectado un nuevo pozo y ha rehabilitado el depósito de agua. También ha instalado una planta de tratamiento y, como siguiente paso, prevé extender la red de distribución a los barrios periféricos.

Sin embargo, recuperar los pozos es apenas un primer paso para que el agua vuelva a formar parte de la vida cotidiana. Por ahora, cada bidón que llega a casa sigue siendo una pequeña, y a veces muy costosa, victoria.

Autor: Elena Farias
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