3. "Vi por primera vez a una persona muerta tendida en el vestíbulo de la radio"

El edificio de la Radio Checoslovaca en agosto de 1968

Uno de los episodios más dramáticos en la historia de Radio Praga: el antes, durante y después de la Primavera de Praga, y el recuerdo imborrable de Jan Palach.

Para escuchar este episodio, con testimonios y sonidos históricos, pueden hacer click en el botón de "Play" que se ve en la imagen de portada.

Václav Kašlík | Foto: Jaromír Svoboda,  Národní divadlo

La segunda mitad de los años 60 suele describirse como un periodo de deshielo. El ambiente político se relajaba y en el aire se respiraba cierta esperanza. El espíritu reformista llegó también a la Radio Checoslovaca, incluido su servicio de información al exterior. Checoslovaquia se abría al mundo y el mundo se abría al país. La época de la ideología exacerbada llegaba a su fin. Y así, cuando en 1964 el famoso teatro Laterna Magika viajó para actuar en el Carnegie Hall de Nueva York, Radio Praga invitó a su director Václav Kašlík ante el micrófono:

“Los colegas estadounidenses se ocupaban de cada detalle, prácticamente de cada corte. Porque en Estados Unidos, como saben, eso juega un papel muy importante. No puede haber ni un minuto aburrido. Siempre se va hacia adelante, adelante y hacia el clímax”.

Laterna Magika,  1963 | Foto: Národní divadlo

En todos los medios de comunicación checoslovacos seguía existiendo censura. Y Radio Praga no era una excepción. A pesar de la evidente apertura, el lenguaje y el tono evolucionaban lentamente. A continuación escuchamos cómo recordaba en 1966 Anton Korman la toma del poder por parte de los comunistas. La emisión estaba dirigida a los checoslovacos en Estados Unidos y decía lo siguiente:

Anton Korman | Foto: Emil Bican,  ČTK

“A muchos no les gustó lo que pasó, porque arruinó incluso sus propios planes. Poco tiempo después la coalición de guerra, que en la lucha contra Hitler y sus verdugos habían forjado el inolvidable Roosevelt junto con Churchill y Stalin, se desintegró. Pasaron unos meses y ya corría sangre inocente alrededor del paralelo 39 en Corea. Esa era la situación de entonces. Queríamos mostrarles, queridos compatriotas, en nuestras emisiones diarias, cómo pensábamos y qué hacíamos. Recibíamos muy pocos noticias de ustedes. Y los que llegaban, llegaban muy irregularmente. Ustedes, por su parte, no tenían nuestras noticias. No nos conocíamos bien. Por eso nos alegrábamos enormemente con cada una de sus cartas y cada una de sus palabras. Eran para nosotros una prueba de que, pese a los miles de kilómetros de distancia y pese a todos los Dulles y McCarthy, su interés por la patria no había disminuido”.

La primavera florece en los estudios de la radio

El Comité Central del Partido Comunista aprobó en marzo de 1968 el fin de la censura. Comenzaba la Primavera de Praga. Radio Praga, que hasta entonces había servido exclusivamente para difundir las ideas del socialismo, comenzó también a emitir libremente. Así lo recuerda Pavla Jazairiová, quien en 1968 trabajaba en la emisión francesa dirigida a África:

Pavla Jazairiová | Foto: Český rozhlas

“La Primavera de Praga fue todo un acontecimiento. De repente empezaron a aparecer todo tipo de periódicos y revistas, íbamos a ver películas italianas y así sucesivamente. Fue una época hermosa. Especialmente para una persona joven, fue una época maravillosa. Naturalmente hablábamos de todo, hablábamos de Dubček, del socialismo con rostro humano, y nos poníamos contentos.

Pero, si no recuerdo mal, los oyentes no siempre reaccionaban positivamente. Pero ¿cómo exigirles a personas que viven en lugares tan remotos, en alguna aldea, que comprendan qué significan los cambios políticos en Europa?”.

Tomáš Dufka | Foto: Khalil Baalbaki,  Český rozhlas

Los recuerdos de Pavla Jazairiová son confirmados de alguna manera también por las cartas que llegaban al medio. Los oyentes en Europa y los checoslovacos en Estados Unidos recibieron mayoritariamente con entusiasmo el nuevo rumbo de la política checoslovaca y la manera en que el servicio informaba sobre él. En cambio, los oyentes en América Latina y en África percibieron el cambio con cierta incertidumbre. Así lo definía Tomáš Dufka, jefe del archivo de la Radio Checa:

“Las reacciones más incomprensivas llegaban, por ejemplo, de países de África o América Latina. Es decir, de países donde había tenido lugar la descolonización y donde posteriormente el servicio exterior checoslovaco tenía un amplio espacio. Eran países sobre los cuales la propaganda o algún tipo de influencia lograban penetrar. Y de repente, las emisiones sonaban de otra manera. Incluso se percibía cierta incertidumbre sobre si el país iba en la dirección correcta. Las reacciones de los oyentes probablemente eran diferentes de las del resto del mundo”.

De izquierda:  Walter Ulbricht,  Gustáv Husák y Erich Honecker  (1971,  Alemania) | Foto: Bundesarchiv,  Bild 183-K0614-0006-003,  CC BY-SA 3.0 DE

Mientras que los oyentes del Tercer Mundo no comprendían los cambios, los dirigentes comunistas de los países vecinos los entendían demasiado bien y los veían con desagrado. En la República Democrática Alemana, es decir, en la parte oriental de la entonces dividida Alemania, el líder comunista Walter Ulbricht incluso ordenó interferir las emisiones al exterior de la Radio Checoslovaca. Y eso ya a comienzos de mayo de 1968. Algo completamente inusual entre los llamados Estados hermanos. Para el proyecto Memoria de las Naciones recordó aquellos hechos el entonces jefe de la emisión alemana Bedřich Utitz de Radio Praga:

“Cuando Ulbricht estaba de visita oficial en Praga, en la conferencia de prensa se habló de la abolición de la censura en nuestro país. Entonces él dijo: ‘nosotros no tenemos que abolir nada, porque en nuestro país no existe ninguna censura’. Naturalmente lo emití tres o cuatro veces y dije: ‘a petición de los oyentes, que tienen la señal interferida, repetimos la declaración del camarada Ulbricht’. Claro, aquello los irritaba enormemente. Cuando nuestro ministro de Asuntos Exteriores Hájek estuvo de visita oficial en la RDA y luego hice una entrevista con él, al terminar me dijo: ‘lo que más tiempo me llevó fue escuchar las quejas sobres sus emisiones’”.

Bedřich Utitz | Foto: Post Bellum

En efecto, las reacciones de los oyentes llegaban siempre en grandes cantidades al servicio de información al exterior. Pero durante la Primavera de Praga el interés por la emisora creció aún más. Personas de todo el mundo estaban interesadas en lo que ocurría en el país. Y eso se reflejó también en la avalancha de cartas. La mayoría procedía de los países germanoparlantes y de Francia.

De la ilusión a la oscuridad y la muerte

Agosto de 1968 en Praga,  la calle Vinohradská,  donde está el edificio de la Radiodifusión Checa | Foto: Český rozhlas

Pero la Primavera de Praga terminó con la entrada de las tropas del Pacto de Varsovia en Checoslovaquia durante la noche del 21 de agosto de 1968. Los ejércitos de cinco países comunistas invadieron el país. Radio Praga, naturalmente, informó sobre ello. Al menos durante las primeras horas posteriores a la ocupación continuó transmitiendo también en idiomas extranjeros y se convirtió así en una importante fuente de información sobre los acontecimientos en Checoslovaquia no solo para los oyentes habituales, sino también para los medios extranjeros.

Las emisiones se realizaban principalmente en directo y no se grababan. Sin embargo, algunas partes de la programación se conservaron en archivos de emisoras extranjeras o incluso gracias a los propios oyentes.

Richard Seemann | Foto: Khalil Baalbaki,  Český rozhlas

Los acontecimientos de agosto de 1968 fueron recordados por el entonces subdirector de Radio Praga, Richard Seemann. Tras la invasión soviética fue apartado de la radio y debió trabajar como fogonero. Recién después de 1989 pudo regresar. Llegó a ser director provisional de la Radio Checoslovaca Federal y posteriormente director de las emisiones para el exterior.

Seeman nos dejó este testimonio:

“Yo era responsable de las noticias del servicio para el exterior. Y como estamos sentados aquí, justo a mi lado redactó el primer informe el entonces joven redactor Karel Wichs. Inmediatamente emitimos esa noticia al resto del mundo”.

Los combates frente a la Radio Checa en agosto de 1968 | Foto: APF Český rozhlas

Wichs, por su parte, brindó más detalles sobre la situación:
“Recuerdo que llegué a las cinco de la mañana y también estuve allí hasta el final, hasta que nos echaron. Pensábamos que no nos echarían, así que fuimos a comprar distintas conservas y alcohol para resistir allí mucho tiempo. Después nos lo confiscaron todo y nos expulsaron. Hubo varias escenas interesantes. Una de ellas fue cuando Karel Hrabal, entonces director del servicio para el exterior, reunió a los redactores jóvenes. Nos dijo que no tuviéramos miedo, que todo eran cartuchos de salva y que no nos dispararían balas reales. Y en ese momento sonó una ráfaga de ametralladora. En el techo de su despacho, una enorme oficina en esquina, comenzaron a impactar las balas, cayó polvo por todas partes. Todos nos tiramos al suelo y nos escabullimos”.

Karel Wichs | Foto: Český rozhlas

Uno de los testimonios más dramáticos es el de Jana Hořínková, quien poco antes de los hechos había comenzado a trabajar en el en la emisora como técnica:

“Yo llegué recién a la una y media de la tarde, antes no pude llegar. Ya estaba allí el autobús frente a la radio y, con mis dieciocho años, vi por primera vez a una persona muerta tendida en el vestíbulo de la radio. Como debía haber llegado antes al trabajo, fui a disculparme. Mi jefe me dijo: ‘de ahora en adelante solo en ruso’. Eso me sorprendió y hasta hoy no sé si lo decía en serio o en broma. Porque todos nos quedamos mirándolo. Estuve aquí hasta las siete de la tarde. Después nos dijeron: ‘quien quiera pasar la noche aquí, que se quede. Si no, cerramos el edificio y los demás se van a casa’”.

Desde Nusle, radio a la italiana

El edificio de la Radio Checoslovaca había sido ocupado y hubo que buscar una solución alternativa. Los comunistas italianos tendieron una mano al servicio para el exterior. Durante años habían gestionado, precisamente en cooperación con Radio Praga, sus propias emisiones hacia Italia. Como permanecían y emitían en secreto en Praga, sus redacciones y estudios no estaban situados en el edificio principal de la Radio Checoslovaca en la avenida Vinohradská, sino en una villa del barrio praguense de Nusle por lo que desde allí se pudo seguir emitiendo.

Gustáv Husák,  Ludvík Svoboda,  Alexander Dubček y František Kriegel | Foto: Profimedia

Ulrico Bovo deja un relato de cómo se desarollaron los hechos:

“Cuando se produjo la ocupación de Checoslovaquia y la toma del edificio en el que estamos ahora sentados, los periodistas italianos llamaron a sus colegas checos; ya sospechaban que algo ocurría. Estamos hablando de 18 años después de la creación de aquella radio. Sospechaban que algo estaba pasando. Les dijeron que fueran allí a transmitir y simplemente les entregaron las llaves de las redacciones. Les dijeron: muchachos, aquí tienen los micrófonos”.

Desde Nusle, los periodistas del servicio para el exterior emitían programas de diez minutos en inglés, italiano, francés, alemán y español. Las emisiones estaban dirigidas a todo el mundo. Bovo lo recordó aquel momento de esta manera:

“Los rusos nunca encontraron aquel edificio. Hay una historia divertida. Uno de los italianos que vivía allí vio detenerse un tanque ruso frente a la casa. Entonces pensaron: ‘ya nos encontraron’. Y el soldado ruso que salió simplemente fue a orinar a la esquina. Así que dijeron: ‘muchachos, todo está bien’. Los rusos nunca encontraron aquella radio, pero luego el Partido Comunista, no el de Dubček sino el posterior a la invasión, cerró la emisora”.

Alexander Dubček  (1968) | Foto: Česká televize

El redactor Wichs, por su parte, nos dejó este relato:

“Recuerdo que en la calle Na Květnici, en Nusle, apareció un tanque. Iba por la calle y no sé por qué, porque es un barrio de villas. Todos nos asustamos porque existía un plan de escape según el cual atravesaríamos los jardines para llegar a algún lugar. Así que intentábamos pasar por un agujero en la cerca y delante de mí estaba Neff, que no podía atravesar aquel agujero de alambre. Entonces desistí y mientras tanto el tanque siguió de largo’”.

La historia se repetía. Igual que treinta años antes, cuando en 1938 Radio Praga desmentía las calumnias de los nazis alemanes, el servicio de información al exterior reaccionaba ahora a la desinformación difundida por las tropas soviéticas de ocupación.

Los redactores de Radio Praga en 1968 | Foto: Radio Prague International

El 9 de septiembre, después de dos semanas, los soldados soviéticos abandonaron el edificio de la Radio Checoslovaca. Los redactores pudieron regresar a sus oficinas y las emisoras pudieron volver a transmitir. Incluida Radio Praga.

De alguna manera, las redacciones volvieron a la vida, pero en realidad nada volvió a ser como antes del 21 de agosto. Las condiciones en la sociedad y en los medios comenzaron nuevamente a endurecerse. Comenzó la llamada normalización, es decir, el regreso de la censura y la nueva subordinación al poder comunista.

El recuerdo imborrable de Jan Palach

Jan Palach | Foto: Michaela Danelová,  Český rozhlas

En este conexto, la sociedad estaba a punto de vivir una tragedia que hasta el día de hoy se recuerda cada año. En un intento de despertar a sus compatriotas para que resistieran la ocupación militar, el estudiante Jan Palach se prendió fuego el 16 de enero de 1969 en la plaza Wenceslao de Praga.

Su funeral se convirtió en una de las últimas manifestaciones contra la creciente apatía social. Pavla Jazairiová recuerda los hechos de esta manera:

El funeral de Palach | Foto: APF Český rozhlas

“Recuerdo perfectamente cuando hice el reportaje sobre el funeral de Jan Palach. Se me quedó grabado. Yo, como joven, igual que otros de mi generación, lo viví de manera terrible, realmente terrible. Nos afectó profundamente. La radio guardaba silencio, durante todo el día solo se emitía música fúnebre. Durante todo ese día no se transmitió absolutamente nada, tampoco las emisiones al exterior”.

Purgas en la radio

Foto: APF Český rozhlas

La Primavera de Praga había terminado definitivamente. También en Radio Praga comenzaron las purgas. Quien se había comprometido durante el periodo de los cambios políticos tenía que irse. Quien no estaba de acuerdo con la presencia de las tropas soviéticas tenía que irse. Cuando la nueva dirección del Partido Comunista, del Estado y de la propia Radio Checoslovaca ajustó cuentas con el periodo de la Primavera de Praga, precisamente la redacción exterior fue señalada como uno de los principales nidos de la contrarrevolución. Paradójicamente, contribuyó a ello incluso el análisis de las cartas que llegaban a Radio Praga durante el deshielo político. Continúa el jefe del archivo de la Radio Checa Tomáš Dufka:

“La investigación es increíblemente detallada. Esa es también la razón por la que se conservaron las cartas. Las clasificaban, las numeraban, se traducían citas de las cartas. La tarea era clara: realizar una purga en el servicio de información al exterior. Basándose en las cartas de los oyentes se elaboró incluso una imagen de qué personas del servicio exterior debían ser despedidas. Allí no quedó piedra sobre piedra. Incluso los extranjeros tuvieron que regresar a sus países después de 1968.”

Foto: archivo del Museo Nacional en Praga,  CC BY-NC 4.0

Pavla Jazairiová, que trabajaba en la emisión francesa de Radio Praga para África, recuerda las exigencias de las autoridades por entonces:

Jazairiová: “Después llegaron los cuestionarios, en el sentido de que debíamos aprobar la entrada de los ejércitos aliados. Yo no lo firmé. Querían que ingresáramos en alguna organización partidaria. Yo era joven y rebelde. Todo aquello me parecía inmensamente vergonzoso, así que no ingresé. Y debo decir que sinceramente me alegré de que me echaran. No estaba en mí irme por voluntad propia; no habría podido hacerlo, amaba demasiado ese trabajo. Como no me permitieron deformarme espiritualmente, hasta hoy les estoy agradecida a los camaradas de que me despidieran”.

Agosto de 1969 en Praga | Foto: Muzeum Policie ČR

Karel Wichs no tiene tan clara la fecha de su despidio, pero sí el método que se utilizaba para reemplazarlos rápidamente:

“Yo me fui, si no me equivoco, recién en 1970. Antes de mí se habían ido casi todos. La idea era  que todos fuéramos reemplazados por una nueva generación. Los espacios que quedaban vacíos de la programación se rellenaban música”.

El comienzo de otra larga espera

Casi todos los redactores experimentados, que en muchos casos habían trabajado durante largos años en Radio Praga, tuvieron que marcharse. También llegó el fin de la emisión italiana. No solo porque sus redactores apoyaron a sus colegas de la radio, sino también porque todo el Partido Comunista Italiano condenó la invasión.

El comentarista Karel Šimon sintetiza la situación con las siguientes palabras:

El edificio de la Radio Checoslovaca | Foto: Pavel Hořejší,  ČTK

“La prueba más difícil de firmeza de principios para cada ciudadano de nuestro país y especialmente para los funcionarios fue el periodo de crisis de 1968-69. La aplastante mayoría resistió, pero también hubo muchos que fracasaron. Un rasgo muy importante de la moral del hombre socialista, como mostró repetidamente Vladímir Ilich Lenin, es la honestidad. Honestidad hacia la clase obrera, hacia el partido y el pueblo, hacia la nación. Lo subrayamos porque durante el llamado proceso de renovación todos los valores y principios fundamentales de la moral comunista fueron pisoteados por sus iniciadores”.

Corría el año 1969 y en el servicio de información al exterior volvía a reinar una estricta censura. La emisora era nuevamente un fiel servidor del Partido Comunista y de su gobierno. Radio Praga tendría que esperar otros veinte años para vivir su propia primavera.

Para escuchar este episodio, con testimonios y sonidos históricos, pueden hacer click en el botón de "Play" que se ve en la imagen de portada.

Autor: Jaromír Marek
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