La hermana menor: a los 92 años falleció Zdena Mašínová, tras dedicar su vida a proteger el legado de su convulsionada familia

Zdena Mašínová

Zdena Mašínová, hija del célebre combatiente antinazi Josef Mašín y hermana de los controvertidos hermanos Josef y Ctirad Mašín, falleció a los 92 años, tras una durísima vida marcada por los dramáticos acontecimientos del siglo XX, desde la ocupación nazi hasta la persecución del régimen comunista.

En el mensaje de despedida que le dedicó en el día de ayer a Zdena Mašínová, el presidente checo Petr Pavel expresó que “su destino nos recuerda que la libertad no es algo garantizado y que muchos pagaron un alto precio por ella”.

Es cierto que el precio que pagó Zdena Mašínová es difícil de calcular y, de algún modo, condensa la tremenda agitación con que su país atravesó el siglo XX. Criada en el seno de una familia convulsionada por la Segunda Guerra Mundial, su padre era el general antinazi Josef Mašín, una figura legendaria de la resistencia checoslovaca, y sus hermanos los controvertidos Josef y Ctirad Mašín, cuyos métodos para luchar contra el comunismo siguen generando, al día de hoy, opiniones muy divididas en la sociedad checa. Un interesante abordaje al respecto es el que propone el cómic Zatím dobrý (De momento, bien) de Jan Novák y Jaromír 99, quecuenta con traducción al español de Enrique Gutiérrez.

Infancia interrumpida

La familia Mašín | Foto: Post Bellum

Zdena Mašínová nació el 7 de noviembre de 1933 en Praga. Debido a una enfermedad congénita en las piernas, pasó varios años de su infancia bajo el cuidado de ortopedas, mientras ella y sus hermanos eran criados por su abuela Emma Nováková. Durante la Primera Guerra Mundial, su padre sirvió en el frente ruso, fue miembro de las legiones, resultó herido varias veces y recibió distintas condecoraciones. Tras la guerra se ocupó de la finca familiar y posteriormente ingresó en el ejército. Después del Acuerdo de Múnich, Mašín pasó a la clandestinidad y, junto con Václav Morávek y Josef Balabán, formó el grupo de sabotaje y espionaje conocido como Los Tres Reyes, que fue perseguido por la Gestapo. Mašín fue capturado en 1941 y pasó un año en la prisión de Pankrác soportando estoicamente interrogatorios y torturas. No obstante, el padre de Zdena fue ejecutado en junio de 1942 en la zona de tiro de Kobylisy; mientras que la madre de Zdena también fue encarcelada durante la ocupación y, aunque sobrevivió a la guerra, murió en 1956 en una prisión comunista, donde fue enviada por supuesta alta traición y espionaje debido a las actividades de resistencia de sus hijos.

Zdena Mašínová  (1955) | Foto: Post Bellum

Durante la guerra, la joven Zdena vivió bajo la constante amenaza de ser enviada a la cámara de gas debido a su discapacidad física, mientras que sus hermanos debían ser llevados a Alemania para su “reeducación”. Su abuela Emma, sin embargo, logró convencer a la Gestapo de que criaría a sus nietos como “buenos ciudadanos del Reich”, evitando así su deportación.

Sin comerla ni beberla

Ctirad y Josef Mašín | Foto: Archivo de Barbara Mašín / Don.Rumata,  CC BY-SA 3.0

A comienzos de los años cincuenta, Zdena Mašínová estudió en la Escuela Superior de Sanidad de Olomouc y luego trabajó como laboratorista en la estación higiénica regional. Sin embargo, en el momento en que su vida parecía tomar un rumbo estable, la llegada del comunismo volvió a golpear fuerte a su familia: en 1953, sus hermanos Josef y Ctirad se enfrentaron al régimen comunista con armas y lograron escapar a Occidente en circunstancias dramáticas. Como consecuencia de sus intervenciones, murieron seis personas. Aunque ella no participó en las actividades de sus hermanos, Zdena fue arrestada y sometida a constantes interrogatorios durante ese fatídico año de 1953. Tras meses de detención fue liberada, pero quedó bajo vigilancia de la StB, mientras su madre moría en prisión.

La sagrada familia

Zdena Mašínová | Foto: Libor Sochor,  Česká editoriální fotografie/Profimedia

Tras la Revolución de Terciopelo en 1989, Zdena Mašínová se convirtió en una figura clave en la rehabilitación histórica de su familia. Luchó durante décadas por recuperar la finca familiar en Lošany, en la región de Kolín, y fue la impulsora del Památník tří odbojů (Monumento de las Tres Resistencias), inaugurado en 2022, que honra la lucha de los Mašín contra el nazismo y el comunismo. En 2023, recibió la Orden de Tomáš Garrigue Masaryk de Primera Clase, una de las máximas distinciones del Estado checo, por su contribución a la democracia, los derechos humanos y la preservación de la memoria histórica. En efecto, al anunciar este miércoles su fallecimiento, el historiador Petr Blažek la describió como “una dama noble”. Y aunque ejerció un destacado rol maternal con los hijos de su pareja, Zdena no fue madre. En una entrevista explicó que no se sentía capaz de traer un niño al mundo después de todo lo que había vivido: “Hubo momentos en los que me pregunté si tenía sentido seguir viviendo. Aquella época fue realmente cruel”.

Monumento de las Tres Resistencias en Lošany | Foto: Lucie Korcová,  Český rozhlas
Autor: Juan Pablo Bertazza | Fuente: ČTK
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