Un evento de los alemanes de los Sudetes en Brno desata gran polémica entre los políticos checos

Bernd Posselt, el líder de los alemanes de los Sudetes

El plan de una asociación de alemanes de los Sudetes de celebrar su primer congreso en Chequia a finales de mayo desató una fuerte polémica entre los políticos checos.

El año pasado, el líder de los alemanes de los Sudetes Bernd Posselt entregó el premio de los derechos humanos de su asociación Sudetendeutsche Landsmannschaft al festival Meeting Brno, cuyo propósito es fomentar el diálogo entre distintas comunidades al abordar y discutir temas históricos y sociales importantes a través de programas artísticos y charlas. Entre sus esfuerzos también hubo intentos de reconciliación con los alemanes expulsados de Checoslovaquia después del final de la Segunda Guerra Mundial. En aquel entonces, el presidente checoslovaco Edvard Beneš emitió varios decretos que confiscaban todas las propiedades de los ciudadanos checoslovacos de nacionalidad alemana y húngara como respuesta a la ocupación alemana de Checoslovaquia y la agresión nazi durante la guerra.

Luego del gesto de la asociación alemana, Meeting Brno invitó a Sudetendeutsche Landsmannschaft a organizar su congreso en la capital morava a finales de mayo de este año, lo cual sería su primera vez realizando un evento propio en Chequia.

Este hecho despertó la ira de muchos políticos checos del actual gobierno, incluyendo el presidente de la cámara de diputados Tomio Okamura del partido SPD. Posteriormente, el primer ministro Andrej Babiš también entró en la disputa al expresar que mucha gente en Chequia percibía el congreso planificado como una “provocación”, lo cual podría llegar a desatar varios conflictos.

“Lo hemos discutido con el embajador alemán. Nuestra gran esperanza es que esto no ponga a prueba nuestras relaciones con Alemania. Pensamos en el futuro y, para nosotros, Alemania es nuestro socio económico más fuerte”.

Tomio Okamura | Foto: Zuzana Jarolímková,  iROZHLAS.cz

En el pasado, Babiš se había negado a abordar el asunto. De hecho, hace tres meses, el primer ministro expresó que este tema no es problema del gobierno checo después de su reunión con Markus Söder, primer ministro de Baviera, la región alemana donde se ha instalado el mayor número de alemanes de los Sudetes. El viernes pasado durante su visita a Berlín, el ministro de relaciones exteriores checo Petr Macinka del partido Automovilistas también criticó al presidente de la asociación Bernd Posselt. El político reiteró su crítica este lunes en una entrevista para el diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, donde además dijo que el primer ministro de Baviera, Markus Söder y el ministro del interior alemán, Alexander Dobrindt, que participarán en el evento, “no disfrutarán del acontecimiento en Brno”.

Andrej Babiš y Markus Söder | Foto: Oficina del Gobierno Checo

A lo largo de los años, las reacciones de algunos ex presidentes, como Václav Klaus y Miloš Zeman, han sido más directas y tajantes. El último, por ejemplo, ha llamado a los alemanes de los Sudetes “la quinta columna de Hitler” y se ha negado a revisar los decretos de Beneš, ya que esto sería un insulto hacia las víctimas del nazismo. Opiniones semejantes comparten también algunos de los miembros del gobierno de Babiš, que esta semana presentaron una propuesta en la Cámara de Diputados, expresando la oposición de la cámara al congreso. Finalmente, la votación no se llevó a cabo y el miembro del parlamento Lukáš Vlček del movimiento STAN resumió las posturas de la oposición.

Lukáš Vlček | Foto: Zuzana Jarolímková,  iROZHLAS.cz

“La mayoría gobernante presentó una propuesta sin sentido. Al hacer esto, ellos bloquearon todo debate relacionado con asuntos importantes como la vivienda, el sector social y el sistema de permisos de construcción. En mi opinión, esto es nada más que una tapadera de los problemas del gobierno de coalición. En la República Checa, si tienes muchos problemas y escándalos, puedes cubrirlos con los decretos de Beneš”.

Por el momento, el congreso de Sudetendeutsche Landsmannschaft no se ha visto severamente afectado por las reacciones negativas. Bernd Posselt prometió en una declaración, el miércoles de la semana pasada, que el congreso se llevará a cabo.

El primer ministro bávaro anunció este lunes que también recibió una invitación del presidente de la Reública Checa, Petr Pavel, al que visitará en el Castillo de Praga. "Me sentí muy complacido porque creo que es una muy buena señal de reconciliación", dijo.

El primer ministro checo, sin embargo, a menudo en desacuerdo con el presidente, reiteró la misma postura que ha expuesto desde el principio: "No es una buena idea y el resultado será exactamente el contrario de lo que esperan los políticos alemanes. En lugar de reconciliación, se reabrirán viejas heridas, la gente volverá a discutir y eso creará división. Ya podemos verlo", dijo Babiš.