El monumento de Los niños de Lidice se retirará para su primera restauración
Lidice, el lugar de memoria de la aldea arrasada por los nazis, prepara la restauración de su emotivo grupo escultórico de sus 82 niños asesinados en 1942.
El grupo escultórico Los niños de Lidice, situado a cielo abierto cerca del nuevo Lidice, recuerda a todos los niños víctimas de la barbarie nazi que acabó con esa aldea y casi todos sus habitantes. La escultura de bronce de la autora Marie Uchytilová, compuesta por 82 estatuas de niños y que forma parte del Memorial de Lidice, se ha ido deteriorando con el paso del tiempo, por lo que se decidió someterla a una restauración general.
Esta debería comenzar en los próximos cinco años, tras aprobarse el proyecto y los trabajos previos, como aclaró a la Radio Checa la restauradora Hana Nováková.
“El grupo escultórico será sometido primero a un detallado análisis para orientarnos mejor. También habrá que estudiar el estado de los interiores de cada una de las estatuas de los niños, así como del anclaje de todo el grupo o sea, su pedestal, que igual queremos cambiar por otro. Luego tendremos que limpiar las estatuas y determinar los defectos en el material causados por el paso del tiempo”.
Los especialistas acordaron fabricar un nuevo pedestal para Los niños de Lidice durante la restauración. Éste será hueco y facilitará en el futuro el desmontaje del grupo escultórico. Actualmente las estatuas están situadas muy cerca una de la otra y no se puede introducir nada entre ellas, incluso un pincel, lo que dificulta los trabajos de restauración.
El pedestal hueco permitirá separar mejor las estatuas y poder someter el conjunto a una conservación cada cinco o seis años, sostiene Nováková.
“En las estatuas conservaremos su pátina natural de color verde que adquiere con el tiempo el bronce del que están hechas al estar expuestas en exteriores. Así que durante la restauración del conjunto, habrá que unificar ese color de las estatuas para que no tengan esas manchas, rayas o suciedad que muchas tienen en este momento”.
En el proyecto de renovación del monumento Los niños de Lidice colabora la hija de su autora, Sylvia Klánová, que dijo a la Radio Checa que el objetivo de su madre era que el monumento no repercutiera negativamente sobre quienes llegaran a verlo y apuntó que esperaba que la restauración se hiciera lo más rápido posible.
“Mi mamá quería que el grupo escultórico fuera de color claro, porque reflejaría a niños que son todos hermosos. Quería que no creara una sensación depresiva en quienes lo vieran, aunque es una historia muy triste. Considero importante que los trabajos de restauración se hagan lo más pronto posible para que el lugar donde está instalado no se quede vacío durante mucho tiempo, porque la gente lo echaría en falta”.
El coste de la restauración del monumento se calcula entre 530.000 y 615.000 euros. En marzo de 2024, la administración del Memorial de Lidice inició una colecta pública para la renovación del conjunto escultórico que hasta el presente ha reunido unos 205.000 euros. Aparte, más de 82.000 euros legó a la causa el ciudadano estadounidense Donald Yadesky y en la financiación participará también la Región de Bohemia Central y el Ministerio de Cultura.
La restauración de Los niños de Lidice debe estar lista, a más tardar, en 2030.
Una tragedia inimaginable
El pueblo de Lidice es uno de los símbolos más elocuentes del terror nazi en Checoslovaquia durante la Segunda Guerra Mundial. El 10 de junio de 1942, Lidice fue arrasada por los nazis, a raíz de sospechas de que uno de los habitantes de ese pueblo estaba relacionado con el atentado contra el protector nazi de Bohemia y Moravia, Reinhard Heydrich.
Durante el ataque fueron fusilados 173 hombres de Lidice, las mujeres y niños fueron trasladados a campos de concentración y la mayoría terminó en las cámaras de gas. Los niños que por sus rasgos eran aceptables para los preceptos racistas nazis, fueron llevados a Alemania para ser educados como alemanes. En total fallecieron 340 habitantes de esa aldea checa, quemada luego por los nazis y hasta desescombrada para hacerla, literalmente, desaparecer. Al terminar la guerra, regresaron a ella 143 mujeres y 17 niños. En 1948 comenzó la edificación de un nuevo pueblo de Lidice, cerca de la aldea original.
La escultora checa Marie Uchytilová pensó en 1969 realizar un conjunto de esculturas en memoria a los niños de Lidice y a todas las víctimas menores de la guerra. La fabricación de las 82 estatuas en tamaño natural le llevó dos décadas. Las últimas siete estatuas fueron instaladas en el año 2000, ya después del fallecimiento de Uchytilová en 1989.
Los trabajos finales se hicieron gracias a los esfuerzos del esposo de la escultora, Jiří Hampl, quien asumió la tarea de terminar la obra. Hoy en día, el conjunto escultórico, formado por 42 esculturas de niñas y 40 de varones, es visitado cada año por miles de turistas.









