El presidente checo premió a personalidades como la científica Dana Drábová y la tenista Martina Navrátilová
En total 48 personalidades checas recibieron este martes altas distinciones estatales de manos del presidente de la República, Petr Pavel, con motivo del 107 aniversario de la fundación de Checoslovaquia. En su discurso, el mandatario destacó la importancia de una mayor participación femenina en la política y de defender la democracia y la soberanía nacional.
Más de 600 invitados participaron este martes en la histórica sala Vladislao del Castillo de Praga en la ceremonia de la entrega de altas condecoraciones estatales en ocasión del aniversario de la fundación de la República Checoslovaca independiente en 1918. Las distinciones fueron entregadas este año por el presidente checo, Petr Pavel, a 48 personalidades de la vida pública nacional, siendo mantenidos sus nombres en secreto hasta último momento, como recordó a la Radio Checa Milan Vašina, jefe de la Oficina presidencial.
“Hemos acordado que los nombres de las personas escogidas para ser condecoradas los conservaríamos en secreto hasta el inicio mismo de la ceremonia. Fue porque no queríamos que alguna de esas personas fuera objeto de alguna especulación o diversos comentarios antes de la propia entrega”.
Antes de llevar a cabo la entrega de las condecoraciones, el presidente Petr Pavel pronunció un discurso en el que reaccionó a los resultados de las recientes elecciones parlamentarias y recalcó que Chequia necesita disponer de más jóvenes en la política y, sobre todo, de una mayor representación femenina. Destacó asimismo la importancia de la actividad ciudadana en el desarrollo del país.
“También hoy en día los ciudadanos activos son el micelio de nuestra democracia, que influye positivamente y ayuda en esos sitios a los que no llega con la necesaria eficacia el rol del mercado y de las instituciones estatales”.
Pavel sostuvo que en 1918 Checoslovaquia surgió precisamente gracias al anhelo de los checos y los eslovacos por contar con un estado democrático e independiente, y agregó que hoy Chequia es también un país democrático, seguro y soberano. Según el presidente hay que estar agradecidos de eso, más cuando en una gran parte del mundo no se dan esas condiciones. No obstante, de acuerdo con Pavel, la seguridad hay que seguir fortaleciéndola e invertir en defensa.
“Si alguien afirma que sobre nosotros no pende ninguna amenaza, que no hay necesidad de reforzar nuestra seguridad y defensa, así como la información ciudadana, la preparación y la resistencia, que no hay necesidad de defenderse ante los ataques híbridos o ante el contenido manipulado en las redes sociales, miente a sabiendas. Y si vamos a mentirnos ahora, en el futuro pagaremos un alto precio por ello”.
En cuanto a las condecoraciones otorgadas a destacadas personalidades checas con motivo del 107 aniversario de la República independiente, este año hubo unas 600 nominaciones, de las que el presidente Petr Pavel escogió personalmente a 48 personas entre científicos, militares, médicos, deportistas y actores. La máxima condecoración checa, la Orden del León Blanco, el presidente Pavel la otorgó in memoriam a Dana Drábová, quien durante largos años presidió la Oficina Estatal para la Seguridad Nuclear, a la tenista Martina Navrátilová y al actor y guionista Zdeněk Svěrák, a quien este reconocimiento de su trabajo le causó una gran alegría.
“¿Pues, quién no se pondría feliz con ello? Si ustedes vieran lo lindo que es, entenderían mi alegría”.
Entre los condecorados con La Medalla al Mérito figuraron, entre otros, el reportero de la Radio Checa en Ucrania, Martin Dorazín y el ingeniero Jan Vítek, de cien años de edad, autor del Puente de Nusle, en Praga, quien proyectó también puentes en El Líbano, Camboya y Egipto y desarrolló varias nuevas tecnologías en la construcción de puentes.
“Esto es un gran honor para mí porque nunca lo había esperado, al igual que no esperaba llegar a cumplir 100 años, eso tampoco. Estoy muy contento y creo que un mayor reconocimiento a mi trabajo de toda la vida no podría esperar”.
En ocasión de las celebraciones del 107 aniversario de la fundación de la Checoslovaquia independiente, el presidente checo Petr Pavel otorgó, además, otras 31 Medallas al Mérito y ocho Medallas a la Valentía. Entre los que recibieron esta distinción figura un alumno de cuarto grado de la escuela básica, que salvó a su abuelo de morir ahogado.















