Anežka Charvátová: “Aunque él la despreciaba, la escritura de Zdena Salivarová era mucho más verdadera que la de Kundera”

Zdena Salivarová

Tras la reciente partida de Zdena Salivarová, conversamos con la hispanista y traductora Anežka Charvátová sobre el legado literario y cultural de una figura que, más allá de su vínculo con Josef Škvorecký, supo construir una voz propia en el exilio y en la resistencia intelectual checa al frente de la mítica editorial Sixty-Eight Publishers.

Josef Škvorecký y Zdena Salivarová | Foto: Michal Doležal,  ČTK

La muerte de la escritora y traductora Zdena Salivarová no solo significó la pérdida de una figura trascendental de la cultura checa, sino también el cierre de un capítulo fundamental en la historia del país, cuando las ideas debían defenderse a muerte, pero también con esfuerzo y creatividad, dentro de los estrechos márgenes que imponía la censura comunista. Fue en ese contexto que, junto a su esposo Josef Škvorecký, se trasladaron a Canadá, donde él recibió un puesto como profesor de literatura angloamericana en la Universidad de Toronto. Como recuerda la hispanista Anežka Charvátová, durante mucho tiempo se la veía a Zdena simplemente como “la esposa de Škvorecký”, aunque su propia obra y compromiso cultural demostraron que tenía luz propia.

Anežka Charvátová | Foto: Radio Prague International

“Siempre todo el mundo la veía un poco detrás de él como su mujer, y su propia obra quedó un poco a la sombra de una manera muy injusta, porque ella fue una escritora muy, muy buena. Y si bien fue cantante y actriz, creo que lo más importante de su vida es su propia obra literaria, y, sobre todo, su labor en la casa editorial que crearon juntos con Škvorecký en Toronto, Canadá, que se llama Sixty-Eight Publishers, y donde publicaban libros de los escritores checos prohibidos, y no solo de los escritores checos: una buena literatura, que no se podía publicar aquí en la época comunista”.

Foto: editorial Argo

Afirma Charvátová que su obra más famosa se llama Honzlová (1972), una historia bastante autobiográfica, que narra las vivencias de una chica joven que también es cantante, y debe cuidar a toda su familia de origen humilde, mientras es perseguida por un policía secreto.

“Es una obra que se lee de una vez, y que tiene una cierta magia en la manera de narrar, uno no se puede despegar de la lectura, y tiene una carga emocional también muy, muy grande. Y fue sobre todo con esa obra que se hizo famosa. Además, escribió cuentos, otra novela, y yo creo que el hecho de ser mujer, en la época cuando ella empezó a escribir y a publicar, la dañó mucho, porque también en las polémicas de aquel entonces, por ejemplo, con Kundera, él la despreciaba mucho por no ser lo bastante intelectual y artística. Sin embargo, su escritura es mucho más verdadera que la manera de escribir de Kundera, por ejemplo”.

Foto: Florence Noiville,  'Milan Kundera – Écrire,  quelle drôle d’idée'/Gallimard

Aun así, el propio Milan Kundera figura en el extenso catálogo de 68 Publishers, junto a otros nombres fundamentales como Josef Škvorecký, Iva Pekárková, escritora nacida en Praga que trabajó como taxista en Nueva York durante su exilio, y hasta Václav Havel. Como señala Anežka Charvátová, esa editorial no solo publicó a autores consagrados, sino que también dio espacio a voces emergentes, como la de Jan Novák, quien más tarde escribiría una biografía sobre Miloš Forman y un libro abiertamente crítico sobre Kundera. En plena década del setenta, quienes lograban salir del país llevaban consigo los libros prohibidos de esa editorial, y la pareja enviaba ejemplares por correo a varios países de Europa, convirtiendo su editorial en un faro cultural en tiempos de oscuridad.

“El proyecto fue común, pero el trabajo lo hizo sobre todo ella. El trabajo no solo de edición, sino incluso el trabajo físico, eso de llevar los libros al correo, y todo lo que significa trabajar en una pequeña editorial, donde prácticamente no había otro personal más que ellos dos. Y ella fue la que hizo el trabajo concreto. Entonces, hay que hablar sobre todo de ella al hablar del 68 Publishers”.

Foto: Tomáš Vodňanský,  Český rozhlas

Anežka Charvátová explica que la editorial 68 Publishers cerró en 1993, cuando ya no era necesario publicar libros en el exilio: en Chequia comenzaban a surgir nuevas editoriales que se encargaban de recuperar y difundir aquellas obras que habían sido prohibidas durante décadas. Más allá de reivindicar la figura de Zdena Salivarová, injustamente opacada por la imagen de Škvorecký, que, por ejemplo, aparece en un epígrafe del libro Nadar de noche de Juan Forn, Charvátová subraya también la importancia de lo que ambos representaron como pareja para el universo cultural del exilio.

“Sí, sí, una pareja maravillosa que se apoyaban toda la vida. No tuvieron hijos, pero justamente yo creo que los libros que publicaban eran sus hijos para ellos. No solo los libros escritos por ellos, que eso suele comentarse o decir que los escritores consideran sus libros como sus hijos, pero para ellos su niño fue la edición, y todos los libros publicados ahí fueron como sus propios hijos”.

Josef Škvorecký y Zdena Salivarová | Foto: David Malík,  CNC / Profimedia

Explica Anežka que la pareja no viajó tantas veces a Chequia tras la caída del comunismo porque ya tenían su vida establecida en Canadá y además eran bastante grandes. Sin embargo, recuerda que una de las últimas veces que lo hicieron fue en 1990 para recibir la Orden del León Blanco otorgado nada menos que por Václav Havel.

“Yo tuve la suerte de conocer la pareja cuando vinieron en los años 90, ya no me acuerdo exactamente qué año fue, pero bastante temprano después de la Revolución de Terciopelo, y dieron una charla en la Facultad de Letras, en el aula mayor, absolutamente llena de gente, de estudiantes, y ahí hablaron los dos sobre su propia literatura, sobre su vida, sobre la editorial, y fue una de las mejores charlas literarias que he escuchado”.