Nueva estación de tren Praga-Bubny, la primera en 40 años: un paso hacia el futuro sin perder la memoria
Se acaba de inaugurar en la zona de Praga-Bubny una nueva estación de tren que lleva el mismo nombre. Esta moderna infraestructura, la primera en más de cuarenta años en la capital checa, se encuentra a pocos metros de la antigua estación, tristemente conocida por su rol en la Segunda Guerra Mundial.
La nueva estación de Praga-Bubny, que reemplazó a su antecesora después de 40 años, ha sido inaugurada con gran pompa. Se trata de una construcción muy moderna y los trenes entran y paran directamente dentro del edificio. Los viajeros llegan a los cuatro andenes locales por escaleras mecánicas o elevadores, en los andenes hay salas de espera de vidrio y los interiores de la estación los decoran árboles con riego automático.
Hace algún tiempo, cuando la obra se encontraba recién en construcción, visitó el lugar el ministro de Transportes, Martin Kupka, del Partido Cívico Democrático, quien entonces destacó su importancia.
“Esta es una de las obras de mayor importancia, realizadas dentro de la red de vías ferroviarias de Chequia. En esta nueva vía entre Praga y Kladno, ha sido proyectada, además, otra nueva estación dentro de la capital checa, la de Výstaviště”.
El edificio de la estación ferroviaria Praga-Bubny fue construido en hormigón armado. En la planta baja hay un espacio con tiendas y se prevé la apertura de un restaurante y cafeterías. La planta superior es una terraza abierta, pero según dijo a la Radio Checa Jiří Svoboda, jefe de la Administración Ferroviaria, no está previsto abrirla al amplio público, sino utilizarla exclusivamente para actividades sociales especiales. En el futuro se cuenta con levantar el edificio en varios pisos más.
Los primeros trenes salieron desde la estación Praga-Bubny el viernes pasado y, atravesando aproximadamente una ruta de un kilómetro de largo, pararon en la nueva estación de Výstaviště. Y a partir del sábado y el lunes continuaron a Kralupy nad Vltavou o hacia Kladno. En el futuro la vía debería conectar también con el Aeropuerto Václav Havel, de Praga.
El tramo que comunica Bubny con la parada Výstaviště fue puesto en funcionamiento después de dos años, y desde allí los trenes siguen a la estación Masarykovo nádraží, en el centro de Praga y luego a Kladno.
De acuerdo con la vice alcalde de Praga 7 Lenka Burgerová, de Praga 7 Sobě (Praga 7 para sí misma) la parada ferroviaria Výstaviště aliviará al transporte público en ese distrito capitalino.
“Uno de los motivos por el que estamos contentos de que se logró incluir en la obra la edificación de la parada Praga-Výstaviště, es que en el Área de Exposiciones local se celebran muchas actividades con elevada afluencia de personas. Se trata de conciertos, grandes exposiciones, etc., además de que, en días calurosos, muchos ciudadanos se van de paseo al extenso parque local Stromovka. Y esto suele ocasionar que las estaciones de tranvías estén totalmente atascadas. El tren ayudará a resolver estas situaciones”.
La modernización de ese kilómetro de la ruta ferroviaria entre Bubny y Výstaviště, junto con el edificio de la estación de Bubny y la parada en Výstaviště costó unos 225 millones de euros, suma financiada en parte por la Unión Europea, del programa CEF, o Mecanismo Conectar Europa.
El edificio de la nueva estación de trenes Praga-Bubny, está situado a unos cuantos centenares de metros de distancia de la estación antigua, para estar más cerca de la estación del metro Vltavská, con la que está comunicada. Desde la antigua estación, entre los años 1941 y 1945, los nazis enviaban durante la Segunda Guerra Mundial a ciudadanos judíos de toda Europa en trenes hacia los campos de exterminio masivo. Para el futuro se cuenta con convertir el lugar en un Museo de la Memoria del Holocausto. Los trabajos de remodelación comenzaron en julio pasado y continuarán unos dos años más. El costo se calcula en unos ocho millones de euros.
Los planes de ampliación de Praga prevén que, en un futuro más lejano, surgirá en esa zona un nuevo barrio para unos 25 000 habitantes.








