El primer tren sin conductor de toda Europa ya circula por las vías checas

El tren autónomo EDITA

El tren autónomo EDITA inicia su servicio regular en la región de Jičín. Se trata del primer tren en toda Europa que no requiere de conductor para ser operado.

República Checa ha dado luz verde a un proyecto que promete revolucionar el transporte regional. El país ha puesto en marcha el primer tren autónomo en Europa, que comenzó a operar el pasado fin de semana en la línea Kopidlno – Dolní Bousov, en la región de Jičín. El tren, denominado EDITA, forma parte de una iniciativa financiada, en parte, por la Unión Europea, con un aporte de casi 5 millones de euros, y por el fabricante de tecnologías ferroviarias AŽD Praha, que ha invertido los casi 8 millones restantes. Este servicio, aunque novedoso, sigue siendo parte de una prueba piloto que permitirá evaluar el impacto y la viabilidad de los trenes autónomos en el transporte regular.

Zdeněk Lokaj, experto en sistemas autónomos de la Facultad de Transporte de la Universidad Técnica Checa de Praga, conversó con la Radio Checa acerca de este hito y explicó cómo funciona el sistema que abrió la puerta a esta revolución en el transporte.

“El tren tiene una serie de componentes. El fundamental es un conjunto de sensores que describen y monitorean el entorno del tren. Además, cuenta con un software que, simplificándolo mucho, permite evaluar los datos que el tren recoge en la vía y, en función de ellos, ajustar su velocidad. La idea es que el tren pueda conducir y reaccionar incluso ante situaciones imprevistas. Esto significa que si, por ejemplo, hay un obstáculo en la vía, el tren es capaz de alterar su velocidad, ya sea para aumentarla o disminuirla”.

República Checa tiene el primer tren autónomo de Europa

A pesar de ser autónomo, la legislación actual exige la presencia de un maquinista que supervise el trayecto y pueda intervenir en caso de necesidad.

El tren autónomo EDITA | Foto: AŽD Praha

“En este caso, se trata de una especie de prueba, aunque con personas a bordo, pero no es un funcionamiento estándar. Esto aún no lo permite la legislación checa vigente. El maquinista está presente porque la tecnología aún no es capaz de cubrir el 100% de todos los eventos. Si por alguna razón la tecnología no supiera cómo tomar una decisión, o si fuera necesario tomar el control, ya sea por razones meteorológicas o por algún fallo inesperado, el maquinista podría intervenir”.

El servicio ofrecerá tres trayectos diarios durante los fines de semana seleccionados hasta octubre de 2025, con un precio de billete de aproximadamente 50 coronas.

Zdeněk Chrdle | Foto: Ondřej Vaňura,  Český rozhlas

Zdeněk Chrdle, director general de AŽD, explicó que el tren EDITA representa un paso importante en el ámbito ferroviario, al ser uno de los primeros de su tipo en operar en un trayecto con cruces ferroviarios y en una línea abierta. Si bien existen otros trenes autónomos en Europa, estos operan en zonas restringidas, lo que hace que este proyecto sea especialmente relevante para el futuro del transporte público.

El ministro de Transporte checo, Martin Kupka, destacó que la introducción de este tren pone a la República Checa a la vanguardia de la tecnología ferroviaria en Europa. Según el ministro, los trenes autónomos podrían ayudar a reducir los costos operativos, especialmente en rutas locales.

Innovación sobre ruedas

Lokaj, por su parte, se mostró entusiasmado por el hecho de que sea Chequia la que ha tomado la posta para poner este tipo de innovaciones sobre ruedas.

El tren autónomo EDITA | Foto: AŽD Praha

“Estamos muy contentos de que la República Checa juegue un papel principal en esta área. También podemos hablar de un desarrollo muy importante a nivel de tranvías, que hoy en día también están recibiendo tecnologías autónomas. De todos modos, todavía queda un largo camino antes de que se implemente en funcionamiento real, porque desarrollar tecnologías es solo una de las partes fundamentales. También debemos adaptar la legislación vigente a esta nueva realidad. Hoy en día, solo el metro puede operar de manera autónoma. Esto se debe únicamente a que, desde el punto de vista legal, se considera una vía especial. En el metro, es posible asegurar que no haya contacto, por ejemplo, con personas. Lo cual en una vía abierta, o incluso en una línea de tranvía, es muy difícil de garantizar. Otra parte es que el transporte ferroviario es un sector muy regulado. Esto significa que también debemos crear herramientas para poder evaluar, aprobar y homologar estos vehículos que utilizan algún grado de autonomía. A esto lo llamamos ‘GOA’, que significa Grado de Automatización. Lo que se va a probar es el nivel más alto, el cuatro. Pero actualmente, los vehículos que están en operación tienen un ‘GOA’ dos, lo que significa que están en el segundo grado”.

El tren EDITA cuenta con un motor modernizado de los años 70, y los pasajeros tienen la opción de ver en tiempo real los datos recopilados por los sensores láser del tren, que se proyectan en las pantallas del vagón. Además, la línea cuenta con otras tecnologías avanzadas, como el 5G y sistemas de comunicación ferroviaria que garantizan la seguridad del servicio.

Un proyecto europeo con acento checo

Este proyecto se enmarca dentro de los esfuerzos de AŽD para explorar nuevas tecnologías en el sector ferroviario, con planes de convertir otras líneas, como la de Švestková en Louny, en completamente autónomas para 2030.

A pesar de que las noticias avanzan por la vía del entusiasmo, este proyecto acarrea un acoplado con ciertas dudas y preocupaciones. Por esta razón, sus responsables siguen con la mayor de las cautelas cada paso de su implementación.

“Desde el punto de vista de las tecnologías, debemos asegurarnos de que el tren, o el tranvía en la vía, puedan reaccionar realmente a todos los eventos, lo cual es muy complicado. En el momento en que se circula en un entorno urbano o en una vía abierta, la cantidad de eventos que pueden ocurrir es realmente enorme. Es necesario enseñar a la tecnología a reaccionar correctamente y, sobre todo, a garantizar que siempre sea segura. Es muy importante también que la tecnología sea capaz de reconocer cuando ya no puede continuar operando. Eso es lo más importante. Es mejor que el tren se detenga y diga que no puede seguir adelante, que arriesgarse a causar un accidente o algún daño a la propiedad o la salud de las personas, como aquellas que atraviesan las vías en las estaciones, por ejemplo”.

Se trata de la primera parada en este recorrido que tiene como fin optimizar el transporte regional de República Checa, país conectado por una intrincada red de vías férreas y que no teme a la innovación.

Autores: Juan Muttoni , Vojtěch Bidrman
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