Ruta cervecera: cuánto cuesta la cerveza checa en el extranjero
Los checos y demás adeptos no renuncian a su bebida nacional ni en vacaciones. Desde Alemania hasta España, Polonia o Italia, Pilsner Urquell y otras marcas emblemáticas aparecen en los supermercados a precios que oscilan entre la ganga y el despropósito.
Que los checos aman su cerveza no es ningún secreto, al igual que existen otros tantos e innumerables fans y adeptos a la bebida nacional checa y sus principales marcas. Para ellos, y con el verano, llegan unas vacaciones en las que muchos optan por viajar al extranjero, y con ello viene un “problema” no menor para los más fieles bebedores: ¿dónde y a qué precio puede uno encontrar una cerveza checa?
Hay quienes, en sus respectivos destinos, optan por probar marcas locales o se decantan por archiconocidas firmas globales como Heineken, pero para aquellos que echen de menos el sabor checo y no puedan conformarse con otra cosa, ahí va un pequeño análisis y el “mapa cervecero” fuera de Chequia.
En la vecina Alemania, tenemos un pequeño paraíso de la cerveza que incluye a las marcas checas, paradójicamente, a veces más barata que en suelo checo.
Así, en supermercados alemanes como Kaufland o Edeka, una botella de Pilsner Urquell puede costar tan solo 0,67 euros, e incluso menos si se compra en grandes cantidades. Un precio sensiblemente más bajo que en la República Checa, donde oscila entre 1,02 y 1,26 euros, y que se explica, entre otros factores, por una competencia más dinámica entre marcas locales y un IVA ligeramente inferior (19% frente al 21% checo).
“En Alemania, Pilsner Urquell es solo una más entre decenas de marcas. Si se vendiera al mismo precio que en Chequia, las botellas se quedarían acumulando polvo”, ironiza Tomáš Maier, experto cervecero de la Universidad Checa de Ciencias de la Vida (CZU).
Lo mismo ocurre con otras marcas emblemáticas como Budvar, cuyo precio en Alemania varía entre 0,63 y 1,22 euros dependiendo del supermercado y las ofertas.
Eslovaquia, con su cercanía cultural y geográfica, también es una opción viable. En supermercados como Tesco, una lata de Pilsner cuesta alrededor de 0,94 euros, aunque las marcas eslovacas locales pueden encontrarse por apenas 0,43 euros. Por su parte, en Polonia, un destino cada vez más popular para los checos, la cerveza checa sigue siendo bastante cara. En algunos supermercados como Kaufland, por ejemplo, la Pilsner se vende por 1,42 euros en oferta, mientras que la popular Żywiec polaca no pasa de los 0,47 euros.
Cerveza checa, birra ceca, češko pivo
Peor aún, sin embargo, es la situación en Croacia. El tradicionalmente considerado como el destino veraniego favorito de los checos, con más de 800.000 turistas nacionales en la costa croata en 2023, presenta precios bien elevados como una lata de Pilsner por hasta 1,69 euros en un supermercado, mientras que una Staropramen 12 ronda los 1,26 euros, casi el doble de su precio en casa.
Al otro lado del mar Adriático, en Bibione, Italia, otro lugar frecuentado por el público checo, se puede encontrar la Kozel en la mayoría de establecimientos por 1,57 euros, bastante más caro que algunas marcas locales tradicionales como Moretti y Peroni.
Y llegando a España, resulta relativamente sencillo poder disfrutar de cerveza checa. Grandes superficies como Alcampo acostumbran a contar en sus estanterías con Pilsner Urquell, que vende la lata de medio litro por 1,78 euros, o la Staropramen por 1,69€. Eso sí, bastante más caras que varias de las marcas locales, cuando una lata de 0,5l de Estrella Galicia se puede encontrar en oferta por menos de 90 céntimos.