Santo remedio: químicos de Olomouc investigan secretos médicos en manchas de libros medievales
Químicos de Olomouc intentan descubrir la composición de manchas, encontradas en manuscritos médicos y libros impresos, que pueden revelar recetas de medicinas antiguas.
Químicos checos han unido fuerzas en un curioso proyecto de investigación que busca revelar los secretos de la medicina medieval. Se trata del primer estudio de este calibre en República Checa. Tiene lugar en la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Palacký de Olomouc, en colaboración con expertos de la Primera Facultad de Medicina de la Universidad Carolina de Praga. Los profesionales sacaron las muestras directamente de volúmenes históricos. Cada muestra se encuentra en una pequeña botella de vidrio con un tamaño de dos mililitros. Lukáš Kučera del Departamento de Química Analítica de la Universidad Palacký de Olomouc es uno de los principales partícipes en el proyecto. El experto cuenta con muchos años de experiencia en investigaciones de este tipo. Por ejemplo, hace tiempo, Kučera dio a conocer el uso más antiguo del mijo como materia prima para la producción de cerveza en Europa Central o la producción de productos lácteos durante la era eneolítica gracias al análisis de muestras arqueológicas e históricas. La Radio Checa habló con el experto sobre la actual investigación de las manchas.
“Es un polvo con la cantidad de un grano de maíz. Trabajamos con muestras muy pequeñas y por eso es sumamente importante de determinar cuidadosamente de antemano el método de análisis que vamos a utilizar porque tenemos sólo un intento”.
El propósito del proyecto, como aclaró Kučera, es descubrir el origen de estas manchas en los libros hallados. Los resultados buscan revelar si las manchas realmente provienen de medicinas de aquel entonces o son simplemente restos de comida. Sin embargo, añadió el experto, a veces la distinción puede ser complicada.
“Si el médico ha comido su pan con manteca de cerdo y hallamos esta manteca ahí, no hay manera de saber si la agregaba a las medicinas o si se había caído de su almuerzo”.
Jakub Slačálek, otro experto del Departamento de Química Analítica, también resaltó que el equipo de investigación debería proceder con mucho cuidado a la hora de hacer las pruebas, ya que tienen solamente un intento a su disposición.
“Tenemos que aplicar técnicas no invasivas para no destruir la muestra, lo que es algo típico de la espectroscopia de Raman o infrarroja. Luego, nos podemos permitir utilizar métodos más potentes que pueden llegar a disolver la fórmula”.
Se estima que los químicos de Olomouc concluyan el análisis y su evaluación dentro de unos tres meses. Los expertos esperan que los resultados finales contribuyan al conocimiento más detallado de las prácticas médicas medievales y tal vez a la restauración de algunos remedios de aquel entonces.








