Un árbol de Gernika crece en Praga en honor a František Suchý para “dar sombra en paz, concordia y hermandad”

El administrador del Crematorio de Strašnice durante la ocupación nazi, František Suchý, recibió un homenaje muy especial por haber conservado las cenizas de los combatientes de la resistencia, entre ellos siete republicanos españoles fusilados en los últimos compases de la Segunda Guerra Mundial en el campo de concentración de Hradištko. Un retoño del árbol de Gernika, símbolo de libertad para el pueblo vasco, crece desde esta semana en Praga y recuerda su osadía y humanidad, como destacaron para RPI uno de los investigadores que consiguieron, casi 80 años después, descubrir el paradero de las cenizas, Unai Eguia, la embajadora de España en Praga, María Pérez Sánchez-Laulhé, y Aitor Aretxaga Telletxea, el alcalde de la localidad de Busturia, hermanada con la de Hradištko desde el año pasado.

La hija y nietos de Rafael Moyá depositan flores sobre el lugar donde se encuentran sus cenizas. | Foto: Daniel Ordóñez,  Radio Prague International

“Detrás del crematorio y las urnas, hay una historia increíble que es la del administrador del crematorio de Strašnice, contraviniendo las órdenes de la Gestapo, arriesgando su vida y la de su familia, escondió las cenizas de más de 2200 personas, de las que pudo, además, con unas 200, introducirlas en urnas individuales, y no solo eso, sino encima clasificarlas, ponerles un número y su nombre en una lista que creaba clandestinamente.

Por eso, el homenaje de este año es totalmente diferente, porque aparte de homenajear a las víctimas, también las familias han comprendido que estamos en Praga por el administrador del crematorio de Strašnice, que tuvo esa osadía, una resistencia pacífica e individual, para hacer algo increíble.

Homenaje a las víctimas y a František Suchý en el monumento del Crematorio de Strašnice. | Foto: Daniel Ordóñez,  Radio Prague International

Los que hemos hecho es poner las raíces para preservar la memoria de un héroe llamado František Suchý y toda su familia. Este árbol que hemos plantado, espero que nos dé paz, en concordia y hermandad”, dice Unai Eguia, uno de los investigadores que logró encontrar tras casi 80 años las cenizas que el administrador del crematorio de Strašnice había guardado para salvar del olvido a las víctimas del nazismo.

Libor Sečka,  embajador de la República Checa en España. | Foto: Daniel Ordóñez,  Radio Prague International

Unai vio así cumplido su sueño y el de las familias de homenajear a la persona que lo había hecho posible. Ocho décadas después, y gracias a sus esfuerzos, con la ayuda de muchas otras personas e instituciones checas que entendieron que realmente era injustificable que no hubiera mención alguna al enorme acto humanitario de Suchý, colocaron una gran placa en su recuerdo junto a las cenizas que él salvó y que descansan bajo un monumento conmemorativo en el cementerio de Strašnice.

František Suchý,  el director del crematorio de Praga-Strašnice y su esposa en 1950 | Foto: archivo de František Suchý jr./Paměť národa

"Emocionante y democráticamente necesario”

La nueva placa que recuerda a František Suchý sobre las cenizas que él salvó. | Foto: Daniel Ordóñez,  Radio Prague International

Tras el acto con los descendientes de las víctimas e instituciones en ese crematorio, el homenaje se trasladó al cercano Parque František Suchý.

Una de las oradoras del día, la embajadora de España en Chequia, María Pérez Sánchez-Laulhé, compartió con Radio Praga Internacional sus impresiones del acto.

Foto: Daniel Ordóñez,  Radio Prague International

“Es muy muy emocionante que hayan venido tantos familiares y poder acompañarlos porque desde luego el protagonismo es de ellos y nosotros meramente hemos acompañado y ayudado discretamente ayudado en lo que hemos podido. Pero es emocionante y democráticamente necesario, diría”.

Lucie Hašková en la inauguración de una exposición sobre Hradištko en Busturia.  | Foto: Unai Eguia

La embajadora resaltó el mérito de dos investigadores, que sin tener familiares entre las víctimas, se entregaron por completo a su búsqueda.

"El papel de la sociedad civil, que ha sido la que ha movido los actos a los que hemos asistido hoy las instituciones, es fundamental y es un signo de salud democrática además”.

María Pérez Sánchez-Laulhém embajadora de España en Chequia

“Además es que estamos hablando de familias que muy recientemente han podido reconstruir y rearmar las piezas del puzzle. Y todo gracias, iba a decir a la casualidad, aunque en parte sí, porque toda la historia parte de que Unai Eguia se lee una novela, El impostor, de Javier Cercas, y de ahí le viene la inquietud. Y al final ha sido todo por un impulso personal suyo, una curiosidad y un sentido, y yo creo que cierto sentido del deber y de la justicia. Aquí en Chequia encuentra su contrapartida en Lucie Hašková, que es la teniente alcalde de Hradištko, a la cual le mueve la misma pasión personal y necesidad de entender, de entender el pasado para proyectar el futuro. Y gracias a estas dos inquietudes, los familiares pudieron unir cabos y entender que, por lo menos, aquí están las cenizas de sus parientes”.

Lucie Hašková durante el rodaje del documental Popel  (Cenizas),  de Oier Plaza. | Foto: Oier Plaza

Reconstruir la memoria es construir y fortalecer democracia, dice la embajadora española. Algo en estos momentos más necesario que nunca, si cabe.

“La democracia y la paz no se pueden dar por hechas, hay que estar trabajando por ellas cotidianamente y constantemente y sobre todo desde las instituciones, pero también el papel de la sociedad civil, que ha sido la que ha movido los actos a los que hemos asistido hoy las instituciones, es fundamental y es un signo de salud democrática además”.

Según María Pérez Sánchez-Laulhé, se refirió también al simbolismo siempre actual del árbol de Gernika, plantado en Praga en honor a František Suchý, que salvó las cenizas de todos aquellos que llegados de toda Europa, luchaban por la libertad también de toda Europa.

Unai Eguia | Foto: Daniel Ordóñez,  Radio Prague International

“La diversidad de Europa es lo que nos une, y recordar tiempos oscuros sobre los cuales, recordemos, se construye Europa. Porque la Unión Europea parte del mercado de la Unión Económica, pero lo que realmente está en la base y en el origen de construir Europa es un pasado de guerras y de injusticias, con lo cual, el simbolismo de lo que supone plantar un retoño del árbol de Gernika, que no es solo vasco ni solo español ni solo europeo, es universal de la crueldad, de la barbarie que hay que volver a traer al presente con toda su carga simbólica porque pueden volver a pasar”, concluye la embajadora.

Foto: Daniel Ordóñez,  Radio Prague International

Un árbol de Gernika que echa raíces sobre el hermanamiento de dos pueblos

‘Creo que sería un gran consuelo para los deportados saber que un día, gracias a ellos, un gran grupo de personas de diferentes partes de Europa estarán conectadas y nuevas amistades nacerán de las cenizas de su cuerpo’
Lucie Hašková, teniente alcalde de Hradištko

Aitor Aretxaga Telletxea, el alcalde de la localidad de Busturia, muy cercana a Gernika, fue quien gestionó la concesión por parte del Parlamento Vasco del retoño del árbol de Gernika para František Suchý. En el acto de plantación, que crecerá sobre tierra, además de checa, traída de todas las localidades de los españoles fusilados en Hradištko, que procedían, además del País Vasco, de Baleares, Cataluña y Andalucía, hizo en su discurso una mención especial hacia la teniente alcaldesa de Hradištko, Lucie Hašková, otras de las piezas fundamentales de la investigación para que todas las acciones de preservación de la memoria del campo y sus víctimas se hicieran realidad.

El director de Asuntos Europeos del Gobierno Vasco,  Mikel Anton,  la embajadora de España en Chequia,  María Pérez Sánchez-Laulhé,  y el alcalde de Busturia,  Aitor Aretxaga Telletxea. | Foto: Daniel Ordóñez,  Radio Prague International

“Lucie es una persona muy implicada en todo lo que es la memoria histórica, que ha trabajado mucho y muy bien. Lo que me escribió un día sobre el hermanamiento de Hradištko y Busturia fue: ‘Creo que sería un gran consuelo para los deportados saber que un día, gracias a ellos, un gran grupo de personas de diferentes partes de Europa estarán conectadas y nuevas amistades nacerán de las cenizas de su cuerpo’.

Placa junto al retoño del árbol de Gernika dedicado a František Suchý. | Foto: Daniel Ordóñez,  Radio Prague International

Solo decirte, Lucie, que el hermanamiento entre nuestros pueblos son el testimonio vivo de que hemos empezado a hacer realidad tus palabras”.

Busturia es el lugar de nacimiento de una de los luchadores contra el fascismo fusilados, lo que llevó a Aitor Aretxaga Telletxea a cerrar con Hradištko un hermanamiento que no deja de echar raíces, igual que sucederá con el retoño del árbol de Gernika en Praga, según nos contó.

“Esto es una etapa más en el camino hacia el futuro y una muy buena idea de Unai Eguía, que es una persona incansable, su cabeza siempre está en funcionamiento. Me pareció algo muy bonito. Me comentó que cerca del crematorio existía un parque en honor de la familia Suchý y que había estado hablando con los responsables del Ayuntamiento de Praga y los que mantienen los jardines, y que había una posibilidad de plantar un árbol de Gernika y, bueno, la idea era mundial. Yo le dije que sí, que sin problema, que me apuntaba y que ya me encargaba yo de conseguir el árbol. Y aquí estamos, ya está plantado el árbol”.

 Aitor Aretxaga Telletxea. | Foto: Daniel Ordóñez,  Radio Prague International

El árbol de Gernika tiene un doble simbolismo, ya que se trata de un roble centenario que simboliza las libertades del pueblo vasco. Pero de símbolo pasó a ser prácticamente una leyenda al salvarse de las bombas de los aviones nazis al servicio del general Franco que destruyeron toda la localidad en un ataque que acabó con la vida de cientos de personas, como cuenta Aitor Aretxaga Telletxea.

“En Gernika hubo un bombardeo contra la población civil, se destruyó prácticamente todo el municipio y hubo cientos de víctimas y el árbol de Gernika no fue bombardeado. No tuvieron el valor. Era como el símbolo, estaba frente las Juntas Generales de Gernika, desde donde se gobierna el territorio histórico de Vizcaya, ya era simbólico, pero ahí es cuando se le dio más fuerza”.

Foto: Daniel Ordóñez,  Radio Prague International
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