Ministro amenaza con el retorno del servicio militar obligatorio

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Varios centenares de personas protestaron el pasado sábado en el centro de Praga contra el proyecto de colocar una estación estadounidense en territorio checo. En vísperas de la visita del presidente George Bush a Praga, el escudo antimisil estadounidense sigue dividiendo a la opinión pública checa.

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"Queremos manifestar que las protestas contra las bases se registran en todo el país y que los ciudadanos tienen la voluntad de declararse en público contra el propósito de construir una estación de radares en territorio checo". Así explicó uno de los organizadores, Jan Májícek, el objetivo de la manifestación convocada por la iniciativa "No a las bases", que respalda unas 50 organizaciones y asociaciones.

Coreando lemas como "El gobierno no dice la verdad" y "Chequia no es Kosovo" los manifestantes se dirigieron desde la Plaza Venceslao a la Plaza del Castillo de Praga. La asistencia a la manifestación fue realmente variopinta, figurando entre los participantes, el ex ministro socialdemócrata de RR.EE. Jan Kavan, el vicepresidente de la Cámara de Diputados, Lubomír Zaorálek, y la directora de cine Vera Chytilová.

El vicepresidente del Consejo Nacional de los Verdes, Matej Stropnický, quien en nombre de su partido se pronunció en contra de la doctrina estadounidense de la guerra preventiva y de la defensa antimisil, cosechó críticas de la cúpula partidista.

Matej Stropnicky (a la derecha) Foto: CTK
El líder de los Verdes, Martin Bursík, destacó la necesidad de respetar una línea política común del partido, que a priori no rechaza la base estadounidense al cumplirse ciertas condiciones. Sin embargo, en su sesión de este domingo, el Consejo Nacional de los Verdes expresó su insatisfacción con el estado actual de las negociaciones.

"Hasta el momento la dislocación de los elementos de la defensa antimisil no ha sido consultada y debatida suficientemente con los socios de la OTAN, ni de la Unión Europea. Además recibimos noticias de que el propósito no cuenta con un apoyo suficiente en el Congreso de EE. UU. y no disponemos de garantías de que el proyecto sea incorporado al sistema de defensa común de la OTAN".

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Martin Bursík abogó también por un diálogo con Rusia y por cambios en la legislación referentes a plebiscitos locales y generales.

Por su parte, el viceprimer ministro para Asuntos Europeos, Alexander Vondra, advirtió este domingo en un debate televisivo del posible retorno del servicio militar obligatorio en caso de que la República Checa rechace el radar estadounidense.

"Anulamos el servicio militar obligatorio sabiendo que basaremos nuestra defensa y seguridad en la cooperación con los aliados. Tenemos que darnos cuenta de que la eventual rotura de nuestra unión con los aliados tendrá sus consecuencias".

En una semana visitará Praga el presidente estadounidense, George Bush, para deliberar con los más altos representantes checos sobre la planeada edificación del sistema de defensa antimisil en Europa Central.