Ministerio introduce sistema de control electrónico de estaciones de ITV

Foto: archivo de Radio Praga

El Ministerio de Transportes inaugurará el próximo 1 de septiembre un proyecto para controlar electrónicamente las estaciones de Inspección Técnica de Vehículos (ITV). Con esta medida, intentará aumentar la seguridad vial en el país.

Dentro de dos meses, todas las estaciones de Inspección Técnica de Vehículos (ITV) checas estarán conectadas a un sistema electrónico que permitirá a los especialistas del Ministerio de Transportes realizar en cualquier momento controles para comprobar su efectividad. El portavoz del Ministerio, Karel Hanzelka, explicó los motivos para introducir esta medida.

“Según nuestra experiencia, hay mucha corrupción en las estaciones de ITV checas. Sus empleados reciben dinero por realizar ajustes ilegales de vehículos como, por ejemplo, cambios del Número de Identificación Vehicular. Salen a las carreteras automóviles cuyo estado técnico representa una amenaza para la seguridad vial”, señaló Hanzelka.

Gracias al nuevo sistema, el Ministerio de Transportes recibirá información detallada sobre los vehículos que se someten a la inspección técnica y el tipo de reparaciones realizadas en cada uno de ellos. Posteriormente, todas las estaciones de Inspección Técnica de Vehículos (ITV) serán provistas de cámaras digitales.

Para evitar que se produzca un colapso del sistema, las estaciones se conectarán por etapas, afirmó Karel Hanzelka.

“Las primeras 35 estaciones de ITV, que representan un 10 por ciento, se conectarán a la red el próximo 1 de septiembre. Seguirá un 40 por ciento de las estaciones a principios de octubre y el resto, a finales del mes”, subrayó Hanzelka.

Todos los vehículos de motor matriculados en el territorio checo deben someterse periódicamente a la inspección técnica en una estación autorizada para verificar su estado de conservación y funcionamiento. La primera inspección de automóviles de uso privado se realiza una vez transcurridos cuatro años desde su matriculación. Posteriormente, deben pasar por la ITV cada dos años.

Actualmente, hay registradas en el país unas 330 estaciones de ITV. Los conductores checos gastan en las inspecciones técnicas entre 120 y 160 millones de euros anuales.