Los tranvías de Praga están vigilados por la policía

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Personas embriagadas, gente sin techo y olor desagradable. Esta fue hasta el martes la situación en los tranvías que circulan en horas de la noche por las calles capitalinas. La Alcaldía de Praga decidió poner fin a este problema.

Los concejales de Praga decidieron adoptar medidas concretas para mejorar el ambiente que reina en horas de la noche en el transporte urbano.

Así, anoche subieron a los tranvías las primeras patrullas de policías acompañadas por revisores de la Empresa de Transportes de Praga que multaron a pasajeros sin boleto y obligaron a bajar de los vagones a las personas embriagadas y sin techo.

Los ciudadanos de Praga aplauden la actividad de la alcaldía.

"Yo casi no viajo en tranvías nocturnas pero en los pocos casos que he subido me he topado con un olor desagradable. Hay personas desalojadas y mucha gente bulliciosa que regresa de los bares nocturnos".

"En la noche prefiero tomar un taxi. En tranvías nunca subo por el olor omnipresente y por el gran número de gente borracha y agresiva. Por fin alguien se ocupó del problema".

"Aplaudo la iniciativa de la alcaldía. En los tranvías viajan por la noche muchos ladrones y criminales. Hace poco a un amigo mío le robaron la cartera".

"Sin duda se trata de un paso positivo. Opino que viajar por la noche en el transporte urbano era en cierto modo peligroso. Esta situación no contribuía a mejorar la imagen de Praga de cara a los turistas extranjeros".

La Alcaldía de Praga anunció el propósito de elevar en el futuro el número de policías uniformados que deberían velar por el orden no sólo en los tranvías, sino también en los autobuses urbanos.