Los hombres checos se “enmujeran” y las mujeres se entregan

Foto: Archivo de Jitka Hrabánková

El verano está aterrizando en Chequia y con él llega también la temporada de bodas. En esta edición de 'Hable Checo con Radio Praga' vamos a visitar una típica boda checa y conocer algunas de sus tradiciones y costumbres.

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¿A dónde andas tan bien vestido? -kam jdeš tak pěkně oblečený?-.

Esta noche tengo una despedida de soltero -rozlučka se svobodou-.

Pero no será tuya, ¿verdad?

Qué va. De momento me conformo con vivir en el montón -žít na hromádce-, que es una expresión coloquial checa para hablar de la convivencia de dos personas no casadas.

Una expresión todavía más graciosa para expresar eso es vivir con una libreta de perro -žít na psí knížku-. También es interesante que en checo existen dos expresiones diferentes para el verbo casarse. Si se casa un hombre, decimos que -se žení-, lo que traducido literalmente sería que “se enmujera”. Mientras que una mujer -se vdává-, o sea, se entrega. Y hablando de los dos, se usa el verbo tomarse -brát se-.

Foto: Archivo de Radio Praga
Vaya que complicado. Casi igual que mi papel de testigo -svědek-. Es que no supone solo firmar un papel, pero también me encargaron de organizar la despedida, de preparar un discurso de la boda -svatební proslov-, y también de organizar el programa de la fiesta. Y yo ni siquiera sé cuáles son las típicas tradiciones de las bodas checas -české svatební zvyky-.

A parte de la más moderna, que es contraer un acuerdo prematrimonial -uzavřít předmanželskou smlouvu-, hay muchas más. Unas dos o tres semanas antes de la ceremonia hay que preparar unas tortas de boda -svatební koláčky-. Son unos pequeños bollos que llevan requesón -tvaroh-, mermelada de ciruelaspovidla- o amapola -mák- y se envían a los invitados junto a la tarjeta de invitación -pozvánka-. Y cuidado, no deben ser preparados por la novia -nevěsta-, ya que la superstición -pověra- dice que así podría tener hijos llorones -ubrečené děti-.

Foto: Kristýna Maková
Al igual que en otros países, ¿aquí también deben ir las novias vestidas de blanco, llevar algo nuevo, algo azul y algo prestado?

Sí y también se suelen meter una moneda -mince- en el zapato para asegurar el bienestar -blahobyt- de la familia. Y el novio -ženich- no debería llevar una pajarita, que en checo llamamos mariposa -motýlek-, para que no se escape volando de la novia.

Supongo que después de la ceremonia de boda -svatební obřad-, las damas de honor -družičky- también esparcen pétalos -okvětní lístky- o arroz -rýže- para asegurar la fertilidad -plodnost- de la novia, ¿verdad?

Foto: Archivo de Radio Praga
Sí. Y justo antes de empezar el banquete de boda -svatební hostina-, el camarero suele romper un plato -rozbít talíř- en frente de los novios haciéndoles recoger los pedazos con una escobilla.

¿Y eso? ¿Es un entrenamiento para cuando haya una crisis de matrimonio y vuelen los platos?

Puede ser. Pero sobre todo se dice que los pedazos de cristal traen buena suerte -střepy přinášejí štěstí-. Y además, los invitados observan cómo colabora la pareja en la limpieza, y así adivinan cómo funcionará su matrimonio -manželství-. Se dice que el que menos se esfuerce, es el que mandará.

Foto: Archivo de Radio Praga
Está bien saberlo. Oye, y ¿cuál es el típico menú del banquete de boda?-.

Es variado, pero muy típico es servir de aperitivo un rollito de jamón y rábano -křenová rolka- y luego una sopa con albóndigas -knedlíčková polévka- que los novios comparten de un solo plato dándose de comer el uno al otro. Eso también simboliza la colaboración -spolupráce- y el compartir lo bueno y lo malo -sdílení dobrého a zlého-. El plato principal a menudo es -svíčková-, que es una salsa de nata y verduras, carne de solomillo y los típicos -knedlíky-. Y no falta la tarta de la boda -svatební dort-, que debe ser partida por la pareja.

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Otra tradición manda que al llegar los recién casados a su casa y pisar el umbral, el novio debe llevar a la novia en brazos -v náručí-. Es que se cree que debajo del umbral -práh- se concentra la energía negativa, y así se evita que esta malicia se enrede en la falda de la novia. En el pasado también se solía hacer una prueba del novio, dejando en frente de casa un hacha -sekyra- y una botella de vino -láhev vína-. Si el novio cogía lo primero, señalaba que sería un buen trabajador, y si agarraba lo segundo, sería un borracho.

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¿Y lo del secuestro de la novia -únos nevěsty-?

Eso también es muy tradicional. Los invitados la secuestran y el novio tiene que encontrarla cuanto antes, porque el rescate -výkupné- consiste en pagar la cuenta de la consumición en el bar donde la hayan llevado. Así que debería darse prisa.

Vaya costumbre. Arruinar al novio justo al empezar el matrimonio. A ver si será por eso que se va reduciendo tanto el número de casamientos en Chequia. Hace 20 años se contraían aproximadamente 80.000 matrimonios al año, hoy día ni se llega a la mitad.

Así es la vida -to je život-.