"Los checos se guardan sus emociones"

Giovanna Arteaga (Foto: autor)

Giovanna Arteaga es una limeña de fina estampa que aún no cumple la treintena. Llegó hace poco más de dos años a Praga a trabajar de niñera para una familia norteamericana. Acá conoció a un chico de Karlovy Vary del que se enamoró y ahora está inmersa en un romance internacional, intentando desentrañar la idiosincrasia de los checos.

Giovanna Arteaga (Foto: autor)
Hola, Giovanna.

"Hola".

¿Cuánto tiempo llevas viviendo en Praga?

"Dos años y tres meses".

¿Por qué razón viniste?

"Por trabajo. Vine a trabajar de niñera con una familia norteamericana".

¿Viniste desde Perú?

"Sí, desde Lima, Perú. Soy peruana".

¿Cuánto tiempo estuviste en ese trabajo?

"Dos años, un tiempo largo. Lo que pasa es que se interrumpió ese trabajo porque la familia norteamericana tuvo que mudarse a Florida. Entonces yo me quedé en Praga".

¿Sin trabajo?

"No, con trabajo, porque esa familia antes de irse me consiguió otro puesto".

¿También de niñera?

"Sí, con un bebé recién nacido de una familia canadiense. Ahorita mi jefa, que se llama Anne, fue a dar a luz a Canadá y regresan a fines de septiembre con el bebé".

Así que estás de vacaciones...

"Bueno, estoy como arreglando las cosas para que cuando lleguen encuentren la casa bien".

Cuando llegaste, ¿te costó adaptarte?

"Yo creo que aún no estoy adaptada del todo. Lo que es importante para mí es el idioma y el checo aún no lo sé. Es porque debido a mi trabajo, no me veo en la obligación de aprender el checo. Sólo necesito un poco de inglés y el español".

Entonces, por no saber el idioma no has podido adaptarte.

Foto: Evropská komise
"Es que no puedo desenvolverme fácilmente yo sola, siempre tengo que depender de alguien. Por ejemplo, cuando tengo que ir al hospital o tengo que hacer algún trámite o papeleo. Es chocante pero es así. Intento aprender checo, compré libros, pero la verdad es que a veces me da mucha flojera de agarrar el libro y estudiarlo".

¿Esta es la primera vez que vives fuera de Perú?

"Sí, la primera vez".

¿Y no te da nostalgia?

"Sí, claro, extraño mucho a mi familia, cambió mucho mi vida al venirme acá. Siempre que puedo estoy comunicándome con ellos, estuve con ellos en diciembre, por 20 días, y al venirme me chocó mucho el dejarlos. Los extraño mucho, sí, siempre".

¿Tus planes son volver pronto o quedarte acá trabajando?

"Pretendo quedarme aquí trabajando porque no hay futuro en Lima, para mí al menos. Entonces encuentro más trabajo y mejor pagado aquí en Praga. En todo caso quizás en el futuro pueda irme a otro país, pero regresar a Lima aún no lo creo".

¿Cómo te han tratado acá los checos?

"Bien, bien. Tengo amigos, más que nada amigos de mi novio en Karlovy Vary".

¿Tienes novio?

"Sí, tengo novio".

¿Y es checo?

"Sí, es checo".

¿Cómo se llama?

"Rosta".

¿Y qué tal se da la convivencia con un checo?

"Es muy chocante porque tenemos gustos diferentes. Respecto a la comida a él no le gusta mi comida y a mí no me gusta la suya. Hay una raíz checa que se llama k"en o algo así que es horrible, hacen una crema que a él le gusta y siempre acompaña las comidas con esa raíz. Sí, hay diferencias. La comida, su manera de pensar, en fin".

¿Es cariñoso contigo?

"Sí, es cariñoso, a su manera, pero es cariñoso. Yo pienso que como que le cuesta un poco ser más abierto".

¿Te da besos en la calle?

"Casi nunca".

¿Por qué crees que los checos no se besan en la calle?

"No lo sé, la verdad. Algunas personas me dijeron que por el problema que hubo en la historia del país, que son más conservadores, se guardan sus emociones. Es chocante pero ya llevamos un año y medio y como que ya me estoy acostumbrando".

¿Qué es lo que ha sido más difícil?

"La comida (ríe). Recién llevamos dos meses viviendo juntos, antes él vivía con su abuela y yo con la familia con la que trabajaba, entonces no había una convivencia".

Pero ahora viven juntos y la cosa va en serio al parecer.

"Sí, vivimos juntos, pero mira, no lo sé, aquí creo que no hay nada en serio porque él puede cambiar de parecer de un momento a otro y decir se acabó y no sé".

¿Él te enseña checo?

"Sí, a veces está enseñándome o está diciéndome agarra el libro, agarra el libro".

¿En qué idioma se comunican?

"En español, él habla español y eso facilita mucho las cosas, porque de otra manera nunca hubiésemos llegado a ser novios".

¿Le cocinas comida peruana?

"Sí, a veces, pero él prefiere comer siempre rohlík, rohlík y rohlík, que es un tipo de pan checo".

Muchas gracias por esta entrevista, Giovanna.

"Gracias a ti".

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