Las elecciones anticipadas se retrasan hasta noviembre

Václav Klaus y Jan Fischer, foto: ČTK

El Tribunal Constitucional rechazó este jueves la ley de reducción del periodo electoral que establecía las elecciones anticipadas en octubre. Por este motivo los diputados checos han decidido modificar la Constitución. Tras la reforma de la Carta Magna aprobada este viernes la fecha de las elecciones se sitúa previsiblemente en el 6 y 7 de noviembre.

Václav Klaus y Jan Fischer, foto: ČTK
La crisis gubernamental que afecta a la República Checa se alargará como mínimo un mes más. La responsabilidad recae en el proceso irregular que siguió la Cámara de Diputados para aprobar su disolución.

El 28 de mayo los principales partidos políticos coincidieron en aprobar una ley que reducía el periodo electoral y permitía, por tanto, convocar los comicios antes de tiempo, en octubre. El problema es que la Constitución checa contempla que únicamente es posible disolver la Cámara en caso de que se fracase tres veces a la hora de formar gobierno.

Y no era esta la situación. Desde junio el país cuenta con un gobierno tecnócrata, de compromiso, dirigido por Jan Fischer. El Parlamento se saltó el procedimiento establecido y este jueves el Tribunal Constitucional ha tumbado la ley de mayo. Así lo explicaba el presidente del Tribunal Constitucional, Pavel Rychetský.

Lubomír Zaorálek, foto: ČTK
“El camino tomado por el Parlamento contradice la Constitución, porque se puede modificar la Carta Magna, pero no se puede aprobar una ley que la contradiga. Y el único procedimiento para disolver la Cámara, y el único caso en el que se puede seguir, son los contemplados en la Constitución”, explicó.

Los dirigentes de los principales partidos políticos han aceptado la decisión del Constitucional a regañadientes. El presidente checo, Václav Klaus, ha llegado a afirmar que será necesario en un futuro acortar las competencias del Tribunal.

La reforma de la Constitución permitirá disolver la Cámara de Diputados con una mayoría cualificada de tres quintas partes de los escaños, sin necesidad de que se haya fracasado a la hora de formar gobierno. La propuesta deberá ser aprobada ahora por el Senado y luego firmada por el Presidente.

El vicepresidente de la Cámara de Diputados, Lubomír Zaorálek, considera que en esta ocasión el procedimiento seguido será viable.

“Según el análisis que he podido hacer de la sentencia del Tribunal Constitucional, creo que esta modificación de la Carta Magna debería tener muchas más posibilidades de no ser rechazada”, afirmó.

El diputado independiente Miloš Melčák, que presentó en su momento el recurso de inconstitucionalidad de la ley de reducción del periodo electoral, elevará también en esta ocasión una queja al Constitucional. En su opinión esta reforma constitucional interviene en las bases de un estado de derecho. En caso de que el nuevo recurso fuera aceptado las elecciones volverían a postergarse.